Conspiración, Prologo
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Redada Nocturna

Park Royal distrito industrial, Londres, Reino Unido
Martes, 20 de Diciembre 1988, 2334 horas, hora local


Sentado en su auto a una cuadra del objetivo, el Director McDonnell encendió su pipa. El odiaba esperar, pero asegurar edificios era un trabajo para tipos más jóvenes. Solo había aceptado el acenso a Jefe del Directorado de Contrainteligencia de la Fundación el año pasado para poder pasar más tiempo con sus nietas. Durante cuarenta años trabajando para la Fundación, se había perdido demasiados de los cumpleaños de sus hijos; con la Navidad a solo unos días no veía el momento para poder estar con toda su familia en su gran casa en Edimburgo. Por supuesto, eso requeriría que no estuviera fuera por trabajo. Aquí estaba en la semana anterior a Navidad, en una fría calle abandonada siguiendo un indicio ilocalizable y anómalo que llego a su línea directa, sobre “unos documentos que podrían interesarle a la Contrainteligencia de la Fundación.”

El radio en el panel crujió. “Bien, este es Xi-Uno-Tres-Líder a todas las unidades. Esperen para irrumpir en el objetivo en Tres. Dos. Uno. ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!” Un golpe amortiguado sonó a través de la oscuridad mientras el destacamento móvil voló el camino hacía el objetivo: un almacén abandonado en las afueras marginadas del distrito industrial de Londres. Por dos largos minutos, la noche estuvo quieta y callada. Luego la radio crujió de nuevo, “El objetivo está despejado. Director, va querer ver esto.”

“En camino,” contestó McDonnell. Dejo su auto y camino por la calle hacía el almacén.
Un chico joven vestido de pies a cabeza en la ropa táctica negra adoptada por la policía y fuerzas especiales de todo el mundo, lo saludó. “Por aquí, Director” dijo, señalando hacía dentro.
“¿Estadounidense?” preguntó el Director, notando el acento del joven.
“Si, señor. Agente Lombardi,” dijo el americano, llevando a McDonnell a través del largo y vacío almacén. Unas cuantas cajas estaban recargadas en la pared, pero no ocupaban mucho espacio, como para hacerlo más cavernoso.
¿Imagino que eres nuevo en la Fundación? Inquirió McDonnell, haciendo charla.
El agente joven parpadeo, “Si, señor.”
“Bueno el Agente Price cuidara bien de ti,” dijo el Director de Contrainteligencia de la Fundación mientras alcanzaban la oficina del almacén. “¡Hablando del rey de Roma! ¡Burt!”

“Director,” saludo el Agente Burt, mirando desde una mesa con altas pilas de documentos. Varias figuras enfundadas en negro estaban pasando las páginas.
“¿Que es todo esto?” pregunto McDonnell, señalando hacía la mesa.
“Tenemos una brecha de seguridad,” respondió Price, dándole varias hojas de papel de la mesa. La primera era un registro de pruebas para unos calabacines que crecían instantáneamente, impresa en membrete de la Fundación. La segunda, también en membrete de la Fundación, era documentación sobre un anuario de preparatoria ligeramente gastado de 1976. La tercera estaba en ruso, con un sello de la KGB en la esquina. “El primero aquí es SCP-506, y el segundo es SCP-1833. Mi ruso está un poco oxidado, pero el tercero es sobre una anciana capaz de 'oír' transmisiones de radio cercanas. Nunca he oído de esa,” dijo

Tomando aliento de su pipa, McDonnell agito su cabeza, "Tampoco yo, viejo amigo. Tampoco yo.” Arrugo el ceño y recogió otro papel. Era parte del presupuesto para el año fiscal pasado de la Coalición Oculta Global. “¿Acaso hay un patrón en toda esta locura?"

Price se rio, "Ninguno que pueda ver. Esto mantendrá a los chicos en el Sitio 11 ocupados por una semana o dos. Lo que sé es que alguien tiene acceso de nivel superior a la Fundación, COG, Marshall, Carter, y Dark—"

"Laboratorios Prometheus y la Fabrica, de acuerdo a esto, señores," dijo un agente.

"Encontré algo sobre las redes de Distribución de Wondertainment," añadió otro.

"Una lista de operaciones de la IRG1 en Latinoamérica,” notó un tercero, sosteniendo una hoja.

McDonnell asintió, "Capto la idea. Unas personas desconocidas lograron obtener una buena cantidad de información clasificada de algunas de las organizaciones más secretas del planeta. Definitivamente malas noticias, pero difícilmente una crisis, diría yo.”
"Uh, no apostaría por eso, señores," uno de los otros agentes interrumpió, "deberían leer esto."

"¿Qué es, Harding?" preguntó Price, tomando la página ofrecida. Su mandíbula cayo mientras leía la página. “Mierda.” Le pasó el papel a McDonnell.

Leyendo el papel, McDonnell maldijo en su Gales nativo. Era un itinerario detallado de las ubicaciones y precauciones de seguridad de todos los trece Supervisores de la Fundación durante la última semana de Diciembre. En otras palabras, la semana que empezaría en unos meros cinco días. Una nota garabateada en la parte de abajo decía ' El veintiséis es el momento ideal para actuar a las 0300 Zulú.' Una segunda página con fotos de buena calidad de los Supervisores estaba engrapada a la primera; O5-5, O5-6, O5-7, y O5-8 estaban circulados con tinta roja

McDonnell era lo suficientemente inteligente para darse cuenta que no sabía qué era lo que planeaban exactamente, pero ciertamente tenía algunas ideas. Volteó hacia a Price, "De acuerdo, Price. Embólsalo todo y tráelo. A partir de este momento, todo lo relacionado a esto es Nivel 5, solo acceso necesario; que envíen las originales a mi oficina." Los engranajes en la cabeza de McDonnell ya estaban girando. Usaría sus contactos en Whitehall para que prepararan una bolsa diplomática para llevar los documentos en un vuelo transatlántico. Los papeles irían a los analistas del Sitio 11 para que pudieran agitar sus hojas de té, mientras que él podía dar su reporte personalmente al Consejo O5 en el Cuartel General de la Supervisión. Y, con algo de suerte, estaría de vuelta en casa para Navidad.


Interludio

"Encontraron el almacén. McDonnell está llevando la evidencia al Cuartel General de Supervisión esta noche."

"Habrán copias."

"Esas están guardadas en el anexo de Manchester. Se encargaran de ellas."

"Bien. Todo está yendo de acuerdo al plan."


Explosiones

Espacio aéreo escoses
Miércoles, 21 de Diciembre 1988, 1858 horas, hora local


Justo antes de las siete en punto de la tarde siguiente, el Director McDonnell estaba sentado en un vuelo Clase Clipper de Pan Am con una bolsa diplomática en el asiento siguiente, esposada a su muñeca. La cabina contaba con un número del personal de la Fundación: O5-5 en el asiento de en frente junto a su guardaespaldas, mientras que el adjunto de McDonnell estaba sentado detrás de él. También reconocía a un par de oficiales de inteligencia americanos y dos tipos que parecían ser sus guardaespaldas. McDonnell abrió la primera de su pila de novelas. Sería un largo vuelo al JFK, y la bolsa significaba que no podía dormírselo.

Exactamente a las 19:02:46.9, una explosión hizo un gran hoyo en la parte izquierda del fuselaje. McDonnell y su bolsa diplomática fueron incinerados instantáneamente. Las ondas de choque rebotaron por toda la aeronave, encontrándose con pulsos de la explosión misma. Debido a una peculiaridad de la dinámica de fluidos, estas ondas de choque, técnicamente llamadas “Ondas de Choque de Rama Mach”, viajaban un veinticinco por ciento más rápido que las ondas de la explosión en sí, y por lo tanto con el doble de su poder. Mientras estas ondas de choque pulsaron a través del avión, una sección del techo del 747 a unos pies de la explosión se desprendió como si fuera arrancada por una mano gigante. La fuerza de la explosión atravesó la mampara que separaba el espacio de equipaje delantero y la cabina, sacudiendo los cables de control de vuelo. Esta sacudida causo que la sección delantera del fuselaje girara, alabeara y guiñara. Toda la sección delantera de la aeronave, con la cubierta de vuelo y la cubierta de primera clase, separadas del resto del avión y voló arriba hacia el firmamento. Ahí, colisiono y se alejó del motor número tres. Fuera de todo control, la aeronave (o lo que quedaba de ella) entro en una pronunciada caída en picada. El avión continuo desintegrándose mientras se desplomaba 9,400 metros a través de la noche, estrellándose dos minutos más tarde en el pueblo Escocés de Lockerbie.
Volando desapercibido y sin transponedor, un Cessna sin marcas voló sobre los restos. Aunque manteniendo silencio de radio, el piloto del Cessna reportaría sus observaciones tan pronto como aterrizara.


Oficina de Solicitantes, Carnegie & Potter, Manchester, Reino Unido
Miércoles, 21 de Diciembre 1988, 1904 horas, hora local


Tres kilómetros más lejos en Manchester, la oficina de cuatro pisos de, Carnegie and Potter estaba vacía, aparte de 3 miembros del personal de seguridad nocturno y dos cuidadores. Aunque Carnegie y Potter eran de hecho dos solicitantes respetados, mayormente manejaban litigaciones relacionadas a las actividades de la Fundación en el Reino Unido. Su oficina era también unos de los repositorios de documentos seguros de la Fundación. En la bóveda del edificio, estaban las únicas copias restantes de los documentos recuperados del almacén por Xi-13.

Un paquete normal y corriente, de un metro en cada lado descansaba en la recepción del edificio. Debido a su llegada fuera de horas, y del hecho que no estaba marcado con las palabras clave para objetos Euclid o Keter, todavía no había sido procesado; el guardia de seguridad que había firmado la parcela sabía que el personal se encargaría en la mañana. Todos los empleados estaban informados apropiadamente sobre cómo manejar paquetes enviados en horas inusuales, así como las frases código para varios peligros. Este paquete estaba marcado como motones de papel legal (por eso el peso) para las oficinas, con las frases de autenticación de suministros apropiadas. Pues en general, era un envío completamente mundano para un edificio que frecuentemente recibía objetos que eran todo menos eso.

Los contenidos no eran montones de papel legal (aunque el guardia había abierto el paquete para inspeccionarlo, dos capas de papel legal estaban encima de los verdaderos contenidos). La mayoría del volumen métrico cubico del paquete estaba ocupado por Semtex, suplido por dos miembros muy útiles del Ejército Revolucionario Irlandés2 que ahora alimentaban peces en el Mar Irlandés. Como ardillas con sus nueces, los irlandeses siempre estaban acumulando armas y explosivos para el día en el que se levantarían en armas para expulsar a los ingleses de su isla. O ese era el plan de al menos los paisanos más radicales. El esfuerzo revolucionario que había continuado por más de setenta años mostraba pocos signos de terminar de manera satisfactoria para el IRA. Con el tiempo, muchos de los escondites de armas y bombas habían sido olvidados mientras que sus dueños se retiraban de su esfuerzo o eran arrestados o asesinados por la policía británica. Así que, con los contactos correctos y pocos escrúpulos, era posible obtener explosivos que no puedan ser conectados al usuario. Siempre y cuando no te moleste, incurrir en la ira de una organización terrorista bastante desagradable y con buena memoria. Las represalias de la IRA no les preocupaban a los hombres que se habían apropiado del Semtex de esta organización.

Una breve señal de radio alcanzo a un receptor de radio pegado al detonador plástico del objetivo. En un instante, el cubo de altos explosivos detono a una velocidad de más de ocho mil metros por segundo. La explosión atravesó el edificio, reduciendo la arquitectura de especificaciones militares a poco más que grava. Las cinco personas murieron con piadosa velocidad mientras que la onda de choque los sobrepasaba. Con las temperaturas suficientes para derretir el esqueleto de acero de la estructura, la bóveda del edificio se convirtió en un crematorio para los materiales asegurados en su interior, cientos de miles de páginas de documentos clasificados de la Fundación, incluyendo las copias de los documentos del almacén, fueron reducidos a cenizas por el infierno. Dentro de menos de diez segundos, las partes del edificio de oficinas que no habían sido esparcidas por la explosión colapsaron en un montón de escombros torcidos y calcinados.

La policía y el departamento de bomberos locales llegaron a la escena en diez minutos, solo que no notaron a un conductor común y corriente dejando el área. Con su detonador de radio escondido debajo del panel del vehículo, se detuvo en una cabina telefónica a unos cuantas cuadras de la escena para reportar que su lado de la operación había transcurrido sin incidentes.


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Ramificaciones

Comando-02 de la Fundación, Washington, D.C.
Jueves, 22 de Diciembre 1988, 0755 horas, horas local


El sol de la mañana iluminaba el gran lobby mientras Timothy Harper entro a zancadas en el Cuartel General de Comando de la Fundación-02 en Washington, D.C. Aunque no podía compararse con el Cuartel General de Supervisión, su proximidad a una de las capitales más poderosas del mundo aseguraba que fuera uno de los principales nexos de decisión de la Fundación. Era un edificio de oficinas relativamente común, un edificio de siete pisos como muchos otros en la ciudad. Esclavos de oficina sin cara y sin nombre en la vasta burocracia, se escurrían dentro y fuera del edificio, no muy diferente a otros edificios en el Triángulo Federal
Después de pasar rápidamente por el control de seguridad, Harper ojeo los encabezados de su periódico mientras recorría el camino a su pequeña oficina en el tercer piso. Un atentado con bomba en un avión era la historia principal. Un asunto feo, terrorismo internacional, Harper pensó. Aunque, no era algo de su área. Probablemente. Él era uno de los mejores investigadores de contrainteligencia de la Fundación. Ya cerca de los cincuenta, su cabello negro tenía rayas de gris, producto de las muchas noches en vela por el trabajo. El trabajo que casi le costó a su familia, también: aunque un conductor borracho le quito a su familia hace diez años el día de Navidad, había descubierto revisando los papeles de su difunta esposa que estaba planeando pedir el divorcio y buscar la custodia de los niños. Con la muerte de su familia, se había aventado de lleno en su trabajo, finalmente aceptando el ascenso de Jefe de Sección, seguido de, un par de años más tarde, otro acenso a su trabajo actual como Investigador Especial Ambulante.

"Buenas Troy," gruño Harper. El y Troy Muir, un antiguo oficial de casos de inteligencia, invalido para el campo de operaciones cuando perdió su pierna izquierda, compartía su apretada oficina. "¿Dónde está Mónica?" le pregunto, refiriéndose a Mónica Daniel, una estudiante de posgrado de la GWU3 que estaba haciendo una pasantía en el Directorado de CI. Siempre buscando talento, la Fundación estaba más que feliz de pagar la educación de alguien, asumiendo que pasaran una exhaustiva revisión de antecedentes, firmaran un acuerdo de confidencialidad de cuatrocientas páginas, y aceptaran trabajar por tres años por cada año que la Fundación pagara.

"Un recado a la oficina del Dependiente del Comité de Ética, creo." Su cojo compañero de oficina miro hacia él. "Tim, te quieren en el séptimo piso ASAP," Muir reporto con un ceño.

"¿Alguna idea de por dónde sopla el viento?" Harper pregunto. Ser convocado al séptimo piso, dominio de los directores y supervisores, es raramente un buen prospecto.

"No lo mencionaron," Muir replico. Harper asintió, y se fue.

Harper se encontró en el quinto piso con un oficial de seguridad. Solo aquellos con autorización de seguridad Nivel 5 tenían permitidos estar en el piso sin un escolta. El guardia lo llevo a una sala conferencias oscurecida y lo guio adentro. Una mujer severa de cabello negro a mediados de sus treinta estaba parada sola, mirando a través de una ventana fuertemente entintada hacia el Capitolio. Harper la reconoció como O5-7, una de los Supervisores. Aunque ninguno de los Supervisores tenía una especialización asignada, según entendía Harper, Siete tendía a tener un particular interés en los asuntos de Inteligencia de la Fundación. El la había visto hablando con el Director McDonnell antes, pero nunca la había conocido en persona.

"Sr. Harper," Siete dijo calladamente como saludo, sin voltearse. "Déjanos." El guarda de seguridad se disculpó.

"Señora," Harper dijo.

"La Fundación está bajo ataque, Sr. Harper," dijo la Supervisora, todavía dándole la espalda. "Hace dos noches, actuando sobre una pista anónima, bajo la supervisión personal del Director de Contrainteligencia McDonnell, DM Xi-13 asalto un almacén fuera de Londres. Recuperaron un gran número de documentos clasificados relacionados a la Fundación y varios grupos de interés. Algunos de estos documentos aparentemente sugerían la existencia de un complot para asesinar a varios miembros del Consejo O5, incluyéndome a mí misma."

"Asumo que hay planes en efecto para manejar la situación ¿Señora? " pregunto Harper, ocultando su preocupación.

"Hay planes, si, Sr. Harper. La Fundación tiene planes para todo," respondió Siete. "Más preocupante que este aparente complot, son los documentos. De acuerdo al reporte inicial del Director McDonnell, los documentos de la Fundación encontrados indicaron que la brecha fue causada por alguien con al menos autorización de Nivel 4, sino es que Nivel 5. Las penetraciones de la COG, la Mano de la Serpiente, la Insurgencia del Caos, IRG, Fabrica, Laboratorios Prometheus, Wondertainment, la Iglesia del Dios Roto, y MC&D parecen ser a un nivel comparativamente alto."

Con esta revelación, se dilataron los ojos de Harper. Alguien tenía penetraciones de alto nivel en casi todos los jugadores mayores detrás del Velo, incluyendo a la Fundación ¿Y apenas se enteraban? Nadie era así de bueno.

Como si sintiera sus pensamientos a pesar de darle la espalda, Siete continuo, "Yo tampoco lo creo, Sr. Harper, pero sin duda se da cuenta que, no podemos desechar tal vuelta de los eventos simplemente porque es improbable o desagradable. Después de todo, esta organización lidia con lo imposible e impensable todos los días. El Consejo decidió tener una reunión de emergencia en donde el Director McDonnell presentaría los documentos personalmente. Desafortunadamente, esto ya no es posible. La noche anterior, el Supervisor 5 y su guardaespaldas, el Director de Contrainteligencia McDonnell, y dos oficiales de inteligencia americanos que habían asistido en nuestras operaciones en el Medio Oriente, fueron asesinados cuando un explosivo a bordo, derribo el Vuelo 103 de Pan Am sobre Escocia. McDonnell tenia las copias originales de los documentos incautados en una bolsa diplomática. Momentos después, el repositorio de documentos de la Fundación en Manchester fue bombardeado. Ese repositorio de documentos tenía las únicas copias existentes de los documentos incautados. Nuestros equipos de recuperación reportan que no hay evidencia de que hayan sobrevivido.”

"Lo cual le da credibilidad a la realidad de la amenaza de esta penetración, lo que sugiere que los complotadores fueron responsables por los ataques," observo Harper. Sintió como si le hubieran dado un golpe en el estómago - McDonnell había sido un viejo amigo, alguien en el que podía confiar, en un negocio en el que la confianza era la comodidad más rara, pero habría tiempo para el duelo luego.

"Los miembros sobrevivientes del Consejo llegaron a la misma conclusión, Sr. Harper," Siete asintió, volteando finalmente a verlo. Sus ojos enfocados resaltaban peligrosamente sobre sus pómulos. Llamar a la Supervisora enojada se quedaría muy corto. “Ya hemos tomado medidas para asegurar nuestra protección personal. Los otros Supervisores piensan que eso será suficiente; yo no estoy de acuerdo. Los he convencido de que necesitamos investigar esta aparente conspiración, completamente pero también discretamente. Si los conspiradores creen que están a punto de ser descubiertos, no es irrazonable para ellos o ponerse pecho tierra y desaparecer, o intentar sacarle lo mejor a una mala situación y tomar acciones aún más directas. Ahora mismo, el Consejo no tiene idea de cuál es el objetivo final de estos conspiradores. Esto los hace aún más peligrosos en los ojos del Consejo. Y mientras tú y yo tenemos suficiente experiencia en la sala de espejos de la inteligencia como para tomárnoslo con cuidado, la mayoría de mis compañeros Supervisores están asustados. Son principalmente ex-científicos y están incómodos cuando lidian con las incertezas de la intriga política." Siete se movía a la mesa de conferencias separándolos. Le deslizo un folder a través de la mesa. "Esto es todo lo que sabemos de la brecha de seguridad, los dos ataques directos, y toda la conspiración," observó ella. Eso no era alentador: se contaba en al menos doce hojas de papel. "Estará conduciendo la investigación. El Consejo ha votado en concederle temporalmente autorización de Nivel 5," declaró, dándole una nueva tarjeta de identificación negra. “Y se reportara conmigo personalmente. Mantenga las cartas cerca de la mano en esta – cualquiera tienen el potencial de estar involucrado."

"Regla de Moscú número tres, señora," Harper observo con una sonrisa mordaz. Todos están potencialmente bajo el control de la oposición. "Si me permite, porque me confía esto? //Se/ / que no soy un conspirador, pero usted no."

"Eres unos de los mejores observadores que tenemos, Sr. Harper, y se le ha autorizado el nivel de seguridad más alto conocido a la humanidad. La posibilidad de que esté involucrado es remota, y en cualquier caso estoy esperando reportes detallados y regulares de sus progresos. Si descubro que me estas ocultando cosas, usare toda la fuerza de los recursos a mi disposición sobre usted. Pasará el resto de sus días en el agujero más profundo, oscuro y menos agradable que pueda encontrar," la Supervisora de la Fundación declaro calmadamente. Después mostro una sonrisa que claramente trataba de ser tranquilizadora pero en su lugar le puso los pelos de punta a Harper. "Pero no espero que eso sea un problema, Sr. Harper."

"No, señora," Harper dijo.

"¡Excelente! Si necesita cualquier cosa, hágamelo saber," Siete emitió. "Puede informar al Sr. Muir y la Sra. Daniel si cree que su asistencia sería útil, pero mantenga las cartas cerca del chaleco."

"Por Supuesto," respondió Harper.

"Gracias. Eso será todo," dijo ella. Harper no desperdicio tiempo para salir de la habitación.


"Eso es todo lo que tenemos," Harper termino el resumen, poniendo el folder sobre su escritorio y mirando al otro lado hacia Muir y Mónica.

"Hm," gruño Muir. "Por un momento, Tim, pensé que tendríamos problemas con este.” Saco sus lentes de lectura y se puso a hojear la carpeta.

Mónica no pudo ocultar su preocupación. "¿Siempre tenemos tan poco en lo que apoyarnos?" pregunto ella. "¿Cómo siquiera sabemos dónde empezar?"

Harper empezó a pensar en voz alta. "Empecemos con algo simple. ¿Qué organizaciones fueron penetradas según el reporte preliminar de McDonnell?"

Mónica leyó de la hoja de papel relevante, "Parece que el Ejercito de los Guardianes de la Revolución Islámica; Baasch Engineering Corporation; la Insurgencia del Caos; la Iglesia del Dios Roto; la Fabrica; la Fundación; la Coalición Oculta Global; Huntington Arms, Inc.; Marshall, Carter, and Dark; Laboratorios Prometheus; la Mano de la Serpiente; industrias Mineras Saito; Empresas de Seguridad Wallace; Dr. Wondertainment; y varias ramas de los gobiernos Americano, Británico, Chino, Francés, Alemán, y Soviético. Todo eso basado en los documentos recuperados en la redada." Miro hacia arriba, "¿Cómo demonios alguien se las arregló para penetrar esencialmente todos los grupos comerciales, políticos y paranormales más grades sin que nadie se dé cuenta? ¿Cómo es que apenas nos enteramos?"

Harper encendió un cigarrillo. "Bien," dijo pensativamente, "solo por que tengan documentos – incluso documentos de alto nivel – relacionados a todas esas organizaciones no significa que tengan topos en todas ellas. Incluso si tienen topos con acceso a materiales tan sensibles, no significa que los topos estén en una posición en la que puedan hacer mucho más que robar documentos. ¿Mónica, cuál es tu autorización de seguridad?"

La estudiante de posgrado parpadeo, "Fundación, o gobierno de EEUU?"

"Ambos," respondió Harper, tomando un respiro de su cigarro.

"Nivel 3 y TS," contesto ella, viéndose un poco confundida. "Pero solo soy una pasante."

"Y aun así tienes acceso a información realmente sensible," Muir observó, sin quitar sus ojos del documento que esteba leyendo. "Como esta investigación."

"Precisamente," Harper continuo. "Estos son, en su mayor parte, grupos empleando de cientos a decenas de miles de personas. Solo se necesita a un traidor."

"¿Cómo sabemos que es lo que quiere la oposición?" pregunto Mónica.

Harper sonrió, "No lo sabemos - aún. Pero uno simplemente no invierte los recursos necesarios para penetrar tantas organizaciones poderosas como si nada. Nos enteraremos pronto."

Mónica frunció el ceño. "Sigue sin darnos un punto de inicio."

"Tal vez si," Muir dijo. Empezó a citar el papel que estaba leyendo: "'De acuerdo al personal de la Fundación integrado en la policía escocesa, la explosión es consistente con la detonación de un aparato explosivo pequeño. Pruebas químicas preliminares del residuo explosivo sugieren el uso de tetranitrato de pentaeritritol (PETN) y trinitramina de ciclotrimetileno (RDX), dos de los ingredientes principales del Semtex-H. Sin embargo, el tamaño y localización de la explosión original relativa a las cantidades de PETN y RDX encontradas, junto con la completa incineración de ambos la bolsa diplomática llevada por Robert McDonnell y el mismo McDonnell, sugieren que Semtex, no fue, de hecho, el explosivo usado. Se recomienda que el personal investigativo de la Fundación examine la posibilidad de que la fuente de la explosión haya sido algún objeto SCP u otras – anomalías aun sin contener como la fuente de la explosión."

"Justo lo que necesitábamos, Troy," Harper dijo. "Mónica, baja a Registros Centrales y que traigan todos los archivos sobre objetos y entidades anómalas capaces de causar explosiones. Que se aseguren de incluir aquellos actualmente en contención; no podemos descartar un robo."

"En ello," dijo ella, saliendo.

Harper volteó hacía a Muir, "¿Alguna indicación de Manchester?"

Muir asintió, "Parece que es Semtex de verdad. La policía lo ha vinculado químicamente a varios ataques del Ejército Republicano Irlandés."

"¿El IRA? ¿Podría ser una coincidencia?" Harper frunció el ceño, encendiendo un nuevo cigarro.

Muir sacudió su cabeza. "No hay manera," él dijo. "La coincidencia es demasiado fácil, era un lote más antiguo con una composición más útil para la demolición que para matar. Genial si quieres destruir papeles en una bóveda, pero no es tan útil para causar bajas humanas. Tampoco encaja con su Modus Operandi, dado que Carnegie era predominantemente católica. Sospecho que solo se supone que lo creamos."

"Interesante," Harper dijo, tomó una calada profunda de su cigarrillo. "Muy interesante."


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Pistas

Comando-02 de la Fundación, Washington, D.C. Jueves, 22 de Diciembre 1988, 1158 horas, hora local

Resulto la Fundación contiene a muchos objetos diferentes que podrían explotar o prenderse. Cactuses explosivos, tinta explosiva, un globo ocular explosivo – les tomo la mayor parte de la mañana a los tres leer la pila de archivos que Mónica había traído de Registros Centrales. La pequeña habitación, siempre apretada y repleta, rápidamente se volvió imposible de atravesar mientras se escurrían entre los altos montones de papeles.

Justo antes de la comida, Mónica encontró algo. "Hey, escuchen esto: un cofre de monedas, cada una capaz de detonar con cinco megajoules de fuerza. Están conectadas a un atlas que puede usarse para detonar las monedas."

Muir y Harper se pararon y miraron sobre sus hombros "¿El reporte tiene un análisis químico?" preguntó Harper.

"Para el análisis de la firma explosiva, vea el Anexo 5'," cito Mónica. "En donde est - ah! Aquí vamos." Ella tomo la página relevante.

Muir la puso al lado del reporte forense del atentado del avión. "Me parece una correspondencia muy aproximada," dijo. "El análisis es de los cincuenta, así que incluso si es una coincidencia perfecta puede que no encaje perfectamente."

Harper asintió, "Definitivamente la mejor opción hasta ahora. Bien pensado, Mónica." La pasante se animó. El continuo, "Así que ¿Dónde está contenida esta cosa?"

"Oh, ese es un problema, Tim," dijo Muir, leyendo los Procedimientos Especiales de Contención.

"Oh ¿Troy?" Harper pregunto.

"Si… no lo tenemos" dijo Muir. "Estaba guardado en el sitio de Trinidad allá en el cincuenta y nueve." Harper maldijo debajo de su aliento.

"¿Qué le paso al sitio de Trinidad en el cincuenta y nueve?" Mónica pregunto.

"En una palabra," explicó Muir, "Castro. Nacionalizo la investigación de la Fundación en el sitio de Trinidad. El personal se resistió y fue ejecutado – salvo por un investigador que se escapó por pura suerte. Termino regresando a la Unión Soviética para trabajar como topo en el Decimotercer Alto Directorio de la KGB, en algún lugar de Asia Central, creo."

"¡¿Y dejamos que Castro se saliera con la suya?!" pregunto Mónica. No se hacía ilusiones sobre el historial de la Fundación cuando se trataba de ser inexorable.

"Claro que no," dijo Harper. "¿Alguna vez has oído de la Invasión de la Bahía de Cochinos?"

"Eso fallo," replico Mónica, con el ceño fruncido.

Muir sacudió su cabeza, "Estas asumiendo que lo que llego a los libros de historia fue lo que paso en realidad. Originalmente habíamos planeado atacar Trinidad directamente. El Departamento de Estado americano no quiso ceder, así que se tuvo que mover el sitio de desembarco. Aun así enviamos tropas de la Fundación a Trinidad. No logramos recuperar nada, pero ambos, Castro, Marshall, Carter, y Dark captaron el mensaje."

Mónica estaba confundida, "¿MC&D estaba involucrado?"

"Castro trato de venderles el sitio de trinidad," explicó Harper. " Se fugaron con los artículos, sin pagarle a Castro después de que las fuerzas de la Fundación arruinaran la fiesta."

"Estaba molesto," Muir observó. "Aún recibimos reportes de tropas cubanas en estados apoyados por los Soviéticos asesinando gente asociada con el club."

"De hecho, la furia combinada de la Fundación y Castro, puso a MC&D por los suelos por más de una década," termino Harper "Así que la Fundación decidió que todo el destrate fue un 'fracaso exitoso.'"

"Así que, ¿Sabemos dónde está este cofre de monedas?" pregunto Mónica.

"No exactamente," Muir dijo. "Marshall, Carter, y Dark no están exactamente en buenos términos con la Fundación, y jamás hemos podido meter una buena fuente. He oído que la COG ha tenido un poco más de éxito que nosotros, pero no lo sabemos con certeza. Podría pedir unos favores con mis contactos en la COG, pero querrán algo de regreso." El mundo de la inteligencia era un mundo extraño: a pesar de la gélida relación entre la COG y la Fundación, las ramas de inteligencia de ambas organizaciones ocasionalmente compartían información sobre amenazas mutuas. Ningún lado confiaba en el otro, por supuesto, pero el quid pro quo de compartir inteligencia era a veces, beneficiosa para ambos lados.

"Tu harás eso, Troy," Harper dijo. "Mientras tanto, Mónica, continua investigando cosas por aquí. Yo voy a rastrear al investigador sobreviviente de Trinidad."


Museo Smithsoniano de Historia Natural, Washington, D.C.
Jueves, 22 de Diciembre 1988, 1730 horas, hora local


La única cosa físicamente destacable sobre el mismo era su cojera y su bastón. Eso, por supuesto, era inevitable para un hombre cuya pierna derecha era artificial desde la rodilla para abajo. Más allá de eso, era de altura promedio, tenía cabello café recedente, y ojos cafés. Era el tipo de hombre que olvidarías haber visto unos minutos después, si no fuera por su cojera y su bastón. Se había perdido del trabajo de campo, pero era fácil de identificar ahora.

Muir cojeo hasta la Colección Nacional de Gemas del Museo de Historia Natural del Smithsoniano. Era un buen punto de reunión, y nunca se cansaba de mirar a las gemas. Estaba parado ante una hermosa pieza de ametistas de varios pies de alto cuando oyó una voz detrás de él, "¿Bonito tono de morado, no lo crees?"

Sin voltear, Muir respondió, "En efecto. Siempre estuve celoso de esos cumpleaños en Febrero."

"Estoy seguro que uno de los seis cumpleaños que te tenemos registrados es en Febrero. ¿Cómo está la esposa Troy?" preguntó el Agente Especial Granger, Coalición Oculta Global.

"Gladys y yo nos separamos," Muir respondió de vuelta. "Aunque estoy seguro que lo sabías, justo como sabias que todos los cumpleaños que tienen registrados están mal. ¿Cómo está tu hijo Harry?"

"Impaciente para la Navidad," Granger respondió. "Quiere Lego. De nuevo." Muir gruño. "Así que, Troy ¿Qué puedo hacer por ti?"

Los dos hombres empezaron a caminar por la galería. "Les ha surgido una fuga", dijo Muir. "Las fuerzas de la Fundación encontraron información clasificada de Nivel Q en una redada en un edificio no alineado anteayer.

El entrenamiento de Granger borró rápidamente la alarma de su cara, antes de responder: "¿Por qué me estas contando esto?"

"Porque quienquiera que los haya penetrado también ha conseguido acceder a todos los grandes jugadores, incluyendo a la Fundación", respondió Muir. "También creemos que derribaron el vuelo de Pan Am en Lockerbie. Eliminaron todos los documentos que recuperamos, y también atacaron al repositorio donde almacenamos las copias de seguridad. De lo contrario, podría decirles lo que tenían sobre la COG".

Granger saco un silbido bajo. "¿Alguna pista?", preguntó.

"Estamos trabajando en eso, y necesitamos tu ayuda", respondió Muir. "La Coalición siempre ha tenido mejores fuentes en MC&D que la Fundación. Creemos que tienen o vendieron el objeto responsable de derribar el avión". Le entregó a Granger una hoja de papel con la designación del objeto KTE de la Coalición Global Oculta, o 'Entidad de Amenaza Conocida'.4

"Gracias, Harry", dijo Muir. "Si esto sale bien, nos consideraría a mano."

"Gracias ¿Pero un archivo sobre un objeto manejado por ese maldito club?" Eso difícilmente nos cuadraría. Esto se encargará de la que te debo por Uganda. Todavía te debo un favor de Fiji", observó Granger.

"Bueno, no voy a objetarle a un agente de la COG que me dice que aún me debe un favor", rio Muir. "Que tengas buenas vacaciones".

"Tú también", dijo Granger. Con eso, los dos hombres se fueron por caminos separados.


Afueras de Moscú, URRS
Viernes, 23 de Diciembre 1988, 0213 horas, hora local


Resultó que, reunirse con el investigador de Trinidad requería un viaje a Moscú. Ahora con casi noventa, el Dr. Andrei Pushkin se había retirado a un dacha en las colinas que dominaban la ciudad. Afortunadamente, las conexiones de la Fundación hicieron bastante simple que entrara en la Unión Soviética, a pesar de su ciudadanía americana.

Pushkin recibió a Harper en su pijama cuando el oficial de contrainteligencia llego a su puerta con una botella de vodka caro. Sentado en la mesa de la cocina del investigador retirado, los hombres hablaron en Ruso, un idioma que Harper había dominado décadas antes. Una nube de humo lleno la habitación mientras el vodka desparecía lentamente

"¿Qué lleva a un investigador de Nivel 5 de la Fundación todo el camino desde Washington hasta Moscú, para hablar con un viejo hombre en medio de la noche?" preguntó Pushkin. "Me retire de la Fundación y de la KGB hace casi 15 años."

"Andrei Ivan'ich, necesito saberlo todo sobre Trinidad. Estoy tratando de rastrear unos de los objetos que se perdieron," explicó Harper.

Pushkin suspiró: "Eso fue hace treinta años. Mi memoria no es lo que una vez fue - espero que no espere que recuerde números de ítem específicos, especialmente para los objetos que no estaba manejando".

"¿Recuerda un objeto que era un atlas y un cofre de monedas explosivas?" inquirió Harper.

Pushkin pensó por varios minutos. "Vagamente. Nunca trabaje con ellos; ese era - ¿Quién manejaba esos?… ¿El proyecto del Dr. Wong? O el Dr. Wong, o el Dr. Hernández."

Harper asintió, encendiendo un cigarrillo fresco. "¿Podría decirme que paso cuando llegaron los Cubanos?"

Pushkin vació y relleno su vaso de vodka. Inhalando profundamente, relato una de las situaciones más atemorizantes de su vida.


Relato de Pushkin

Sitio-██ de Investigación de la Fundación. Trinidad, Cuba
Domingo, 15 de Marzo 1959, 1030 horas, hora local


Mientras sonaba el claxon, y los corredores estaban bañados en luz roja, Pushkin se encontró, una vez más, sosteniendo un arma.

A Nikolai Ivanovich Pushkin, Doctorado en Física, no le gustaban las armas. Nunca había sido un luchador: solo era un niño durante la Revolución y la consiguiente guerra civil, la cual había paralizado su amada educación cuando cerraron la escuela. Cuando finalmente se asentó el polvo, esperaba no volver a ver el conflicto. Desafortunadamente, como un joven profesor en Leningrado a principios de 1940, había estado atrapado en la cuidad cuando los Alemanes la rodearon. Los alemanes habían bombardeado la ciudad día y noche durante casi un año, tratando constantemente de romper el asedio. Cuando el edificio contenía su laboratorio y oficina finalmente fueron aplanados por el bombardeo, evitó tomar las armas ayudando a manejar la logística para los defensores. No es que hubiera muchos suministros, comida, o munición para mover. Había conocido a Sergei Petrovich durante la guerra; Sergei lo había reclutado en la Fundación. Después de la guerra esperaba no volver a tener que manejar un arma de fuego. Y aun así, aquí estaba.

La mañana había empezado normalmente. Desayuno en la comisaría del sitio, junta para personal de Nivel 3 y 4, seguido por otro día de investigación. Recordaba vagamente al director de seguridad del sitio, el Agente Shaw, mencionando algo sobre la reciente revolución, pero seguramente la política de La Habana significaba poco para la instalación de investigación secreta. Pushkin le prestó poca atención: nadie sabía lo que ocurría en la ese pequeño, y aparentemente común, complejo en el borde de Trinidad. E incluso si alguien lo sabía, el personal de seguridad de la Fundación tenía más potencia de fuego que toda la comisaría local. La mayor parte de la instalación estaba escondida en un búnker fuertemente reforzado, calificado para resistir un impacto nuclear directo. Y así, el investigador le permitió a su mente perderse en cosas más importantes, como el cómo llevaría acabo las pruebas de hoy.

Después de la conclusión de la junta, Pushkin había regresado a su laboratorio. Su asistente, el Dr. Rawji, ya había comenzado a trabajar en el objeto que estaban investigando: un equipo de radio construido por la Fábrica cuyos transistores mostraban algunas propiedades anómalas desconocidas.

Después de menos de 30 minutos desde que Pushkin empezara a trabajar, el altavoz del sitio exploto: "¡Atención todo el personal! Fuerzas paramilitares no autorizadas han atravesado el perímetro exterior. Este no es un simulacro. Se declara la condición de Amenaza Gamma. Este no es un simulacro, repito ¡Este no es un simulacro!"

Pushkin maldijo fuertemente. Recogió la radio para llevarlo a la sala de almacenaje más allá en el salón mientras Rawji estaba ocupado quemando las notas de su investigación. El pasillo estaba oscuro comparado con el iluminado laboratorio, iluminado solo por las luces rojas de emergencia. Solo le tomo un momento a Pushkin entrar a la sala de almacenaje, abrir el locker apropiado, poner la radio adentro, y cerrarlo bajo llave. Oyó como la puerta se abría de golpe detrás de él. "¡Doc! ¡Tenemos que sacarlo de aquí!" dijo una voz americana suplicante. Dándose la vuelta, Pushkin reconoció a un joven oficial de seguridad rubio - ¿Mathews? ¿Martin? Algo como eso – aferrándose a un rifle. "Aquí, Doc, tome esto," dijo el guardia, empujando una pistola en sus manos. "Venga, se supone que debo sacarlo a usted y al Dr. Rawji de aquí." El guardia corrió hacía el pasillo. Pushkin lo siguió, sosteniendo torpemente la pistola de mano semiautomática, esperando que no tuviera que dispara la neculturni5 cosa.

Pushkin apenas había dejado la habitación cuando dos hombres cubanos en fajinas llevando rifles salieron de la puerta de su laboratorio. Gritaron algo en español – Pushkin nunca se había molestado en aprender el lenguaje – y gesticularon que él y el guardia de seguridad alzaran las manos. El oficial de seguridad abrió fuego, matando a uno de los cubanos. El otro le disparo al oficial de seguridad. Pushkin se giró y corrió, disparando como loco hacía atrás.

El ruso dio una vuelta. No había cubanos detrás de él. ¿Ahora qué? se preguntaba. Estaba parado solo, en un corredor desierto, bañado en luz roja, mientras que un claxon sonaba estruendosamente, en un sitio repleto de cubanos. Una vez más sosteniendo un arma. Odiaba las armas.

Pushkin estaba a punto de dejar la pistola cuando lo pensó mejor. Tal vez necesitaría esa cosa. Renuentemente, la guardo en su bolsillo. Ahora, tenía que encontrar un camino que lo sacara de la instalación. Busco en su memoria: le habían informado de esta eventualidad, pero no era algo que se hubiera tomado tan en serio o hubiese pensado en ello seriamente. Llega a la superficie, pensó. Superficie. luego fuera del complejo. Luego al punto de reunión. En la playa 8 kilómetros por la costa. Una semana para llegar. Pero primero, la superficie. ¿Cómo llego a la superficie? Pushkin listó sus opciones. Habría guardias en los elevadores. Lo que dejaba a las escaleras de emergencia. Genial. Una subida de doscientos metros por una escalera. ¿Dónde estaba la más cercana? Y así se movió.

Después de diez minutos de tensa búsqueda, encontró una de las escaleras de la superficie. ¿Por qué no le dejaban hacer su investigación? No le gustaba estar oculto por ahí. Mientras subía, esperaba que no se encontrara mirando a un grupo de cubanos enojados en cuanto llegara a la superficie.

Como si lo quisiera la suerte, la escalera de acceso no lo llevo a los brazos de unos cubanos enojados, sino a los bosques en las colinas que dominaban el complejo. Ocultándose detrás de un arbusto, Pushkin miro hacía el patio. Una docena o más del personal de la Fundación estaban arrodillados con los brazos atados. Un hombre grande en fajinas parecía estar a cargo de los cubanos. Estaba hablando con un hombre europeo en un traje oscuro con un maletín. Los cubanos estaban cargando los distintos objetos que el sitio había alojado.
Ahí estaba la radio, el cofre de monedas, el atlas, los tres libros, la escultura, y el ábaco. El hombre en el traje inspecciono los objetos. Miró al hombre grande y asintió. Los dos se estrecharon la mano. Mientras que el hombre del traje se iba en el camión con los objetos, el hombre grande le ladro una orden a sus hombres. Pushkin miro con horror mientras los cubanos ejecutaban a sangre fría a sus compañeros. Era un espectáculo que embrujaría sus pesadillas durante los años por venir, justo como esa noche en Noviembre de 1917, o los oscuros días de 1943.

Mientras los cubanos dejaban el complejo, Pushkin desapareció en las colinas, comenzando la larga caminata al punto de reunión.


Afueras de Moscú, URRS
Viernes, 23 de Diciembre de 1988, 0600 horas, hora local


"…Y eso fue lo último que vi de cualquiera de los objetos guardados en Trinidad," termino Pushkin. "Me escondí en las colinas al noroeste de la cuidad. La Fundación me recogió en un bote una semana después en una pequeña playa a 8 kilómetros por la costa."

Harper vació lo que quedaba de vodka en el vaso de su anfitrión. "¿Y después regreso a la Unión Soviética?” preguntó.

"Correcto," contesto el hombre mayor. "La Fundación en ese tiempo tenía unos fuertes lazos a las organizaciones militares y de inteligencia de ambas superpotencias. Me asignaron como investigador en un laboratorio cerca de Duchanbé, el cual estaba manejado por el Decimotercer Alto Directorado para Investigaciones Paranormales de la KGB con asistencia de la Fundación. Ambas organizaciones pensaban que trabajaba para ellas, espiando a la otra." Se río, "La verdad no me importo, pues ambos me pagaban muy bien, y pues solo tenía acceso a las cosas ahí en el laboratorio. Supongo que mis controladores para ambas organizaciones pensaban que era inefectivo. Pero se me permitía hacer mis investigaciones, y así fue eso."

Harper tomo una calada profunda de su cigarro. "¿Alguna vez oyó algo más sobre los objetos perdidos?"

Pushkin frunció el ceño y agito la cabeza, "Solo rumores de que ese club británico los había comprado. Cuál era el nombre…"

"¿Marshall, Carter and Dark?" Harper completo.

"Ese era," Pushkin asintió. "Lo siento no puedo ayudarte más."

"Andrei Ivan'ich, me ha ayudado inmensamente," Harper le dijo al viejo, quien sonrió. El investigador tomo su sombrero y abrigo y se retiró.


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Investigaciones

Comando-05 de la Fundación, Moscú, URRS
Viernes, 23 de Diciembre de 1988, 0730 horas, hora local


Encendiendo un cigarrillo, Harper se sentó en su oficina temporal en los cuarteles generales regionales de la Fundación para la Unión Soviética. Casi tres veces el tamaño de su oficina de Washington, completa con una vista de la Plaza Dzerzhinsky, Harper decidió que se podría acostumbrar al suntuoso tratamiento que la Fundación se permitía para el personal de Nivel 5. Levantando su teléfono seguro, le llamo a Muir, allá en Washington. Como era casi la medianoche en la capital americana, Harper llamo a la línea de teléfono segura de su casa. Después de que las dos unidades se hubieran sincronizado, escucho a una voz ligeramente aturdida, "Muir."

"Troy, es Tim," dijo Harper. "Espero que no te haya despertado."

"Todavía estaba despierto, leyendo," Muir le aseguro a Harper. "¿Qué pasa?"

Harper explicó, "Hable con el Dr. Pushkin. Parece que los artefactos de Trinidad si fueron comprados por MC&D. Por cómo suena, el atestiguó el intercambio."

"Oh oh," Muir gruño. "Cobre unos favores con mis viejos contactos en la COG. Estoy esperando tener el archivo en la mañana."

"Espero que no hayas dejado ir a las joyas de la corona," Harper remarco secamente.

"Nah, esto fue a cambio de servicios ya hechos," contesto Muir. "Ni siquiera gaste todas mis fichas."

"Bueno, Troy, voy a dormir en el sillón de la oficina de aquí. Llámame cuando tengas el archivo," dijo Harper. Le leyó los números de teléfono y fax. Muir los confirmo, y después colgó.


Comando-05 de la Fundación, Washington, D.C.
Viernes, 23 de Diciembre de 1988, 0710 horas, hora local


Troy Muir justo había encendido la cafetera cuando Mónica entro caminando con un sobre manila. "Sr. Muir, la recepción reporto que le dejaron esto esta mañana por un tal Agente Granger de la Coalición Oculta Global," dijo, dándoselo. "Paso el control de seguridad estándar: es solo un archivo”

"Gracias, Mónica," Muir dijo, abriendo el archivo. Adentro había tres hojas de papel.

Troy,

Feliz Navidad.

- Harry

Muir examino los contenidos del archivo cuidadosamente. "Mónica, por favor envíalos por fax a este número," instruyó, agarrando su unidad telefónica segura y marco.

"Harper," dijo la voz al otro lado de la línea.

"Tim, es Troy. Mónica está enviándote unos documentos," dijo Muir.

Hubo una pausa del otro lado de la línea. "Los tengo," dijo Harper. "Interesante. ¿Tenemos algo más sobre esta persona, “C”?"

"Él no me es familiar. O ella," dijo Muir. "Nos llevara un rato escarbar en los archivos."

"De acuerdo," contesto Harper. "¿Alguna pista nueva?"

Mónica levanto sus cejas, y Muir le dio al botón de altavoz. "Te puse en altavoz, Tim. Mónica está aquí conmigo."

"Sr. Harper, nuestros agentes infiltrados en la policía británica han terminado su reporte," explico Mónica. "Los hicimos checar la firma explosiva con la de las monedas explosivas. Era una coincidencia del noventa y tres por ciento, aunque el margen de error es de ocho por ciento debido a la edad de la base de comparación de las monedas."

"De acuerdo," dijo Harper. "Es bueno confirmar lo que sabemos Continua."

Mónica asintió, incluso aunque Harper no podía verla. "Después de que se fue a Moscú ayer, empecé a intentar averiguar quién tenía acceso a la información que se filtró. No tenemos forma de saberlo con certeza, porque todas las pruebas fueron destruidas y el Director McDonnell sólo presentó un informe preliminar. Hablo con O5-5 personalmente, pero -5 también murió en el atentado. Dada la naturaleza de la información encontrada según el reporte inicial del Director, al menos un conspirador tenía autorización de Nivel 4 o más, pero sin designaciones SCP específicas, no puedo descartar a nadie. Mire en la base de datos de niveles de autorización de la Fundación, y hay al menos quinientos Ele Cuatros (de los que tenía autorización para saber). Y no tengo autorización para saber cuántos Ele Cinco hay, de todas maneras."

"Ni siquiera yo sé eso, Mónica," dijo Harper. "Supongo que tengo acceso a eso ahora que soy uno; puedo buscarlo. No creo que sean más de unas cuantas docenas. El Consejo O5, algunos pero no todos los Directores de algunas sub-agencias, y unos pocos miembros del personal ambulante, no muchos."

Muir hablo, "Tim, si no sabemos que tenían, no podemos rebuscar mucho sin que se convierta en una caza de brujas." Los tres sabían que dicha cacería de brujas podría hacer el mismo o más daño que la conspiración misma, y ninguno quería ser el Angleton de la Fundación.

"Vamos a enfocarnos en lo que sabemos," dijo Harper. "El reporte dijo algo de los horarios de los Supervisores para la siguiente semana. Enfóquense en buscar a su personal y seguridad. No necesitamos otro Supervisor muerto. Mientras tanto, seguiré siguiéndole el rastro al objeto que tenemos." El desconecto la llamada.

Muir y Mónica se pusieron manos a la obra. Tenían que poner, hábitos, contactos, acciones, horarios, y finanzas de más de cien miembros del personal de la Fundación bajo el microscopio. Su tarea era aún más difícil ya que no sabían, exactamente, que trataban de encontrar. Con suerte, lo sabrían en cuanto lo vieran. Con algo de buena suerte, eso seria. Con mala suerte, los conspiradores serian libres de hacer lo que sea que tenían planeado sin interrupciones.


Comando-05 de la Fundación, Moscú, URRS
Viernes, 23 de Diciembre de 1988, 1545 horas, hora local


Después de terminar su llamada con Muir y Mónica, Harper releyó los archivos. Decidió reportar lo que sabía hasta ahora a O5-7. Dejando atrás su suntuosa oficina temporal, salió hacia la sala a la Recepción y Seguridad de la Oficina de Nivel 5. Mostrándole sus credenciales a la secretaria, le dijo en ruso, "Por favor organiza un teleconferencia segura con O5-7."

"Si, Camarada Investigador," contesto la secretaria. "Debería estar libre en quince minutos. Es libre de usar la sala de conferencias; nadie estará ahí en dos horas." La secretaria señalo a una puerta abierta.

"Gracias, Camarada," Harper sonrió. Entro a la sala de conferencias y cerró la puerta tras él.

Justo mientras la hora sonaba en las campanas de la Catedral de San Basilio, el teléfono sonó. Harper recogió la boquilla. "Harper," dijo en Ingles.

Una voz del otro lado del camino dijo, "Por favor espere a O5-7."

Un momento más tarde, la voz de Siete dijo, "Sr. Harper ¿Supongo que está haciendo progresos ahí afuera en Moscú?"

"Si, señora," contesto Harper. "Hemos rastreado la fuente de la explosión a—"

"¿Las monedas explosivas?" dijo Siete. "Lo he oído. Esas no han sido más que problemas para la Fundación. Lo dije en cuanto me volví una Supervisora, y lo sigo diciendo ahora."

"Si, señora. De acuerdo a la información de la Coalición Oculta Global, las monedas estaban en la posesión de una persona que conocen como 'C'," explico Harper. "Esta persona 'C' aparentemente se las compro a Marshall, Carter, & Dark allá en el setenta y uno."

"¿C?" pregunto Siete. "Interesante. Primero, una pregunta, Sr. Harper. ¿Qué le prometió a la COG a cambio de esta información?"

"Nada," dijo Harper. "Muir la consiguió de uno de sus contactos como pago por favores pasados."

"Hmm," dijo Siete. "De acuerdo. Tenga cuidado con la COG, Sr. Harper."

"Si, señora, por supuesto," respondió Harper. "Supuse que serían mejores para interactuar con Marshall, Carter and Dark."

"Cierto, el Club no es conocido por su cooperación," dijo siete. "Así que ¿Qué sabemos sobre este 'C'?"

"No mucho," admitió Harper. "El archivo de la COG sobre él está básicamente vacío. Se cree que es bastante adinerado, se piensa que es dueño de al menos nueve objetos anómalos, miembro del club MC&D, probablemente americano o británico, firma con tinta verde sin identificar. Eso es todo lo que sabemos hasta ahora. Tengo a Muir y a la Sra. Daniel mirando en los archivos para ver que pueda haber ahí."

"Puedes decirles que se detengan. No hay nada en los archivos sobre 'C'," declaro Siete definitivamente. "He leído todos los archivos sobre cada miembro conocido de MC&D. No hay ningún archivo sobre esa persona 'C'."

"De acuerdo, se los hare saber," dijo Harper. "También están mirando archivos de personal con acceso a los horarios y arreglos de seguridad de los O5, pues el reporte del Director McDonnell menciono la posibilidad de una amenaza contra el Consejo."

"Muy bien," dijo Siete. "Dependiendo del resultado de esta investigación, Sr. Harper, usted mismo podría estar en la corta lista para ser el director de contrainteligencia. Aún no he hablado con los otros supervisores, pero he seguido tu trabajo desde hace tiempo, y me gusta lo que veo".

Harper no pudo pensar en nada que decir, así que no dijo nada.

"Sr. Harper, creo que tengo una pista para usted", dijo Siete. "Vaya a Londres. Hable con Sir James Mycroft. Es profesor de matemáticas en Cambridge. También es una especie de comerciante de información sobre lo mundano y lo paranormal - se sabe que ha suministrado información a todos los grandes actores, incluyendo a MC&D. Sospecho que puede conocer, o conocer sobre, esta persona "C"."

"Lo haré", afirmó Harper.

"Manténgame informada", dijo Siete, desconectando la llamada.

Harper rápidamente llamó a Muir para pasarle la información. Luego, salió de la sala de conferencias. "Camarada, necesito un asiento en el próximo vuelo a Londres, así como una copia en inglés del expediente de la Fundación sobre una persona de interés", le dijo a la secretaria en ruso.

"Por supuesto, camarada", dijo la secretaria. "¿Tiene un número de referencia o nombre para el archivo?"

"Sí", dijo Harper. "Sir James Mycroft."


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El Comerciante de Información

Vuelo de British Airways Moscú-Londres, En algún lugar sobre el Mar del Norte, Viernes, 23 de Diciembre de 1988, 1900 horas, GMT

Disfrutando de un cigarro y cuidando un whisky de treinta años, Harper examino el archivo de la Fundación sobre el Profesor Sir James Mycroft desde la relativa privacidad de su asiento en primera clase. Una persona curiosa, este Sir James. Mientras Harper leyó el archivo, se le ocurrió que era un poco extraño que nunca antes hubiera oído del hombre; después de todo, Harper estaba en lo alto de la jerarquía de contrainteligencia de la Fundación, y los Procedimientos Especiales de Contacto sobre el profesor requerían que todo y cualquier contacto deban ser dirigidos a través de la CI de la Fundación. Harper exhaló. Tal vez no, pensó. Después de todo, la Fundación es una organización grande, con muchos demasiados contactos. Dudo que siquiera alguno de los Supervisores conozca todos los grupos o personas de interés.

Archivo de Persona de Interés

Nombre: James Carl Mycroft

Protocolos Especiales de Contacto: Todo el personal de la Fundación debe observar precaución y reportar cualquier interacción con el individuo a la contrainteligencia de la Fundación. Se sabe que el individuo solicita material clasificado; la divulgación no autorizada de información es motivo de acción disciplinaria bajo el Protocolo General de Seguridad de la Fundación 03, Secciones 366.


jamesmmycroft.jpg

Profesor Sir James C. M. Mycroft (foto de archivo)

Genero: Masculino
Fecha de Nacimiento: 12 de Marzo de 1945 (edad 44)
Nacionalidad: Británica; Mantiene ciudadanía en el Reino Unido y Suiza
Cabello: Blanco (lleva una barba completa, también blanca)
Ojos: Azules
Altura: 188 cm
Peso: Estimado ~80 kg (boxeador designado durante sus días de universidad)

Condecoraciones/Honores: Caballero gran cruz de la Orden del Imperio Británico (GBE)
Profesión: Profesor de Matemáticas, Universidad de Cambridge, RU
Historial Académico:

  • Licenciado (Matemáticas), Universidad de Cambridge (c/o 1966)
  • Doctor (Matemáticas), Universidad de Cambridge (c/o 1970)
  • Doctor (Astronomía), Universidad de Cambridge (c/o 1974)

Membrecía a Sociedad Académica: Instituto de Matemáticas y sus Aplicaciones, Instituto de Física, Real Sociedad Astronómica

Nivel Lingüístico: Inglés (Nativo), Alemán (Nativo), Francés (Fluente), Ruso (Fluente), Italiano (Conversacional), Español (Conversacional), Latín clásico (Rudimentario)

Prospectos de Reclutamiento: Reclutamiento intentado y fallado, 1971. (Ver anexo)

Afiliaciones de Grupos de Interés: Sirve como un comerciante información independiente, habiéndole proveído información de la Fundación, la Coalición Oculta Global y Laboratorios Prometheus Inc.; Se cree que es un miembro del Club de Marshall, Carter and Dark, Ltd.; Demuestra poca lealtad hacia cualquier grupo y está dispuesto a proveer información si el pago es suficiente.

Nivel de Amenaza: Moderado; El personal Fundación debe mantener precaución y reportar cualquier interacción a la contrainteligencia Fundación.

Perfil: El Profesor Sir James Mycroft es un Profesor de Matemáticas en la Universidad de Cambridge. Ha hecho publicaciones extensas en matemáticas avanzadas y mecánicas celestes. También es un comerciante de información independiente para organizaciones estudiando lo paranormal y supernatural. Le demuestra poca lealtad a cualquiera de estas organizaciones, prefiriendo una postura auto descrita como “neutral”. Ha aconsejado a la Fundación en varias ocasiones, proveyendo información sobre otras organizaciones y objetos fuera de la custodia de la Fundación, y realizando análisis en objetos SCP astronómicos o matemáticos. Aunque la fuente[s] de la información de Mycroft dentro de la Fundación y otras organizaciones son/es desconocida, se especula que dichas fuente[s] es/son de alto nivel e influentes. Se aconseja al personal de la Fundación precaución cuando se interactué con Mycroft; todas las interacciones deben reportarse a la contrainteligencia de la Fundación.

Mycroft es adinerado, poseyendo acciones en varias corporaciones mayores incluyendo (pero no limitadas a):

  • Baasch Engineering Corporation
  • Global Transport, Ltd.
  • Howell Information Technologies
  • Huntington Arms, Inc.
  • Prometheus Labs, Inc. [*Grupo de interés a la Fundación]
  • Industrias Mineras Saito
  • Wallace Security Enterprises

Aunque controla suficientes acciones como para influir en la política de estas corporaciones, Mycroft parece demostrar poco interés en influir en sus operaciones o gestión. Mycroft también es conocido por apoyar generosamente a diversas caridades, incluyendo a la Cruz Roja Internacional, Caridad de la Clínica Global, Ingenieros Sin Fronteras y la Fundación Make-a-Wish.

Asociados Conocidos; Mycroft está bien conectado social y políticamente, y se ha confirmado que tiene trato con estos individuos:

  • [NOMBRE CENSURADO], O5-5: Compañeros de cuarto durante la universidad. (Fallecido, 21 de Diciembre de 1988)
  • [NOMBRE CENSURADO], O5-7: La conoció en la universidad.
  • Johann Schneider, Director Adjunto de la División Europea de la Coalición Oculta Global: Amigo de la infancia.
  • Randolph Carter III, Socio en Marshall, Carter, & Dark: Mentor. [*Persona de interés para la Fundación]
  • Sir John Major, Británico Secretario Jefe de la Tesorería: Compañero de ajedrez.
  • Sir Christopher Keith Curwen, Británico Jefe del Servicio de Inteligencia Secreto: Amigo personal.

Objetos SCP Asociados:

  • SCP-033 – Escribió tratado clasificado disertando sobre la existencia documentada y efectos (diseminado a la COG y la Fundación).
  • SCP-1050 – Proveyó análisis matemáticos a la Fundación.

"Damas y Caballeros, este es el capitán al habla," sonó el altavoz. "Estamos iniciando nuestro descenso a Heathrow. Deberíamos aterrizar en treinta minutos. Apagare la señal de fumar y encenderé la del cinturón de seguridad en breve. Actualmente el clima está despejado en Londres y está a unos vigorosos cuatro grados." Harper apago su cigarro, termino su whisky, y metió el archivo de Sir James de regreso en su carpeta.

Interludio

Harper está ahora en camino a Londres. Probablemente la reunión tenga lugar mañana en la mañana.

¿Sabe algo perjudicial?

No. Los archivos de la Fundación han sido esterilizados. ¿Los de la Coalición lo han sido?

Si. La investigación de la Coalición está casi tan atrás como la de la policía escocesa.

¿Y la conversación de Harper con Sir James se adecuará a nuestros propósitos?

Por supuesto.


Petersfield, Cambridge, Reino Unido
Sábado, 24 de Diciembre de 1988, 0900 horas, hora local


La residencia del Profesor Sir James Mycroft resulto ser una elegante casa adosada en uno de los mejores distritos residenciales de Cambridge. Harper camino hacia los escalones delanteros y agito el ornamentado golpeador de puerta tres veces. La puerta se abrió, revelando a un bajo mayordomo corpulento británico. "¿Si, señor?"

"Soy Timothy Harper," se presentó el americano. "¿Esta Sir James?"

"Lo ha estado esperando," dijo el mayordomo. Harper parpadeo sorprendido – no había hecho una cita. Aunque de nuevo, Sir James era un vendedor de información. "Si gusta seguirme señor." El mayordomo llevó a Harper adentro, llevándolo a través de un adornado salón delantero y hacia una biblioteca

La biblioteca de Sir James estaba cubierta de suelo a techo con tomos forrados en cuero cubriendo cada tema conocido al hombre (y, para ese caso, probablemente un número de temas no conocidos al hombre). Había paneles de roble oscuro descubiertos a la vista en las pocas secciones de la pared que no estaban escondidas tras las estanterías. El centro de la habitación estaba ocupado por un escritorio de roble antiguo decorado con tallas de grifos. Tres pequeñas estatuas de grotescos descansaban a un lado del secador; una campanilla de mano de plata estaba encima de una pila de libros azules de examen calificados. A un lado de la habitación estaba una pizarra llena de patrañas matemáticas que Harper no podía empezar a descifrar. Una alta chimenea crepitaba felizmente en la esquina, con la pintura de una cascada colgada arriba del manto. La pintura le resultaba extrañamente familiar, aunque Harper sabía que no la había visto antes. En una silla de respaldo alto junto a la chimenea, un hombre alto con un pelo plateado salvaje y una barba espesa estaba sentado leyendo un pequeño libro. Harper y el hombre tenían aproximadamente la misma edad, de acuerdo al archivo, pero el hombre barbado parecía antiguo y joven a la vez, en una manera eterna. Sir James miro hacia arriba, primero al mayordomo, y luego a Harper. Los duros ojos azules metálicos del profesor parecían atravesarlo; este era claramente un hombre con el que no debía meterse. En un instante el duro destello de los ojos de Sir James fue reemplazado con un brillo amistoso – si hubiera estado llevando un traje rojo en lugar de un abrigo tweed, Harper podría haberlo confundido con San Nicolás. "Bienvenido ¡Bienvenido!" exclamo Sir James, guardando el libro verde en el interior de su abrigo. Le señalo otra silla cerca del hogar, separada de la suya por una mesa de café con un set de ajedrez de mármol. "Ven, siéntate. ¿Puedo ofrecerte una taza de café o té?"

"Café, negro, gracias," dijo Harper, tomando el asiento ofrecido.

Sir James miró fijamente al mayordomo: "Que sean dos, Deeds. Una pizca de menta en el mío, si eres tan amable."

“Sí, señor", contestó el mayordomo, desapareciendo de la habitación.

Sir James dirigió su atención a Harper: "Mi querido amigo, ¿Qué le trae a mi humilde morada en esta hermosa mañana de Nochebuena?"

Harper comenzó, " Profesor Mycroft, soy el Sr. Timothy…"

"Timothy Harper, oficial de contrainteligencia para la Fundación, recientemente ascendido a Nivel 5 por la duración de su Investigación actual," le interrumpió el inglés. "Prefiere 'Sr. Harper,' 'Timothy,' o 'Tim?'"

"Tim está bien," comenzó Harper.

"Muy bien, Tim," continuo el inglés, sonriendo educadamente. "Yo prefiero simplemente 'Profesor,' aunque no es uno de mis pupilos, o 'Sir James.' Nunca me pude acostumbrar a que me llamen 'Profesor Mycroft' - en mi mente ese siempre ha sido mi padre."

"Mis disculpas, Sir James," dijo Harper. "Estoy investigando el atentado del Vuelo Pan Am 103. Varios miembros del personal de la Fundación murieron en la explosión, y tenemos razón para creer que un artefacto paranormal fue usado en la explosión específicamente para matarlos y destruir los documentos en su posesión."

"Una terrible tragedia," concordó Sir James. "Alan Hamilton – lo conocías como O5-5 – estaba entre los muertos. Era un buen amigo. ¿Cómo puedo serle de ayuda a la Fundación?"

Harper explico lo que sabía hasta ahora, pausando solamente cuando el mayordomo regreso con el café.

"Y así que Cornelia creyó que puedo guiarte a "C," Sir James dijo pensativamente, sorbiendo su café.

Harper frunció el ceño, "¿Perdón, Cornelia?"

Sir James parpadeo, y sonrió, "Cierto, se me olvido por un momento que no sabía su nombre real. Supervisora Siete. Otra vieja amiga mía – nos conocimos en la universidad, uno daba una conferencia el otro atendía." Harper asintió, y el inglés continuo, "De acuerdo, No conozco la ubicación precisa del cofre de las monedas explosivas o su atlas asociado. Debo decir, sin embargo, que me parece una manera astuta de lograr la destrucción de una aeronave. Después de todo, ningún oficial de seguridad aeroportuaria mirará dos veces a alguien que tenga una moneda o en su equipaje o en su persona. Sin embargo, tratare de determinar su paradero."

"Se lo agradezco," dijo Harper. Espero, sintiendo que Sir James tenía más que decir.

"Te estás preguntando que más sé," el travieso profesor observo, "porque sospecha que hay algo más detrás de este atentado. Una creencia razonable, dada la reciente redada que la Fundación realizo en un almacén no muy lejos de aquí, y es una creencia que comparto. Mis fuentes sugieren que esta persona, C ha estado husmeando sobre una serie de objetos paranormales muy peligrosos."

"La mayoría de objetos paranormales son peligrosos," observo Harper.

Sir James asintió, "Eso es cierto, pero estos objetos en particular son unos con la capacidad de hacer un daño relativamente dirigido. En resumen, el tipo de objeto o entidad que puede usarse como arma en contra de los enemigos de uno. ¿Asumo que está familiarizado con el fiasco de Omega Siete de la Fundación?"

Harper asintió, "Vagamente. No es mi departamento, pero era algo de poner un SCP humanoide inmortal con habilidades de combate impresionantes en un Destacamento Móvil. Termino mal."

"Decir que el fiasco termino mal sería similar a llamar a una de las guerras mundiales una disputa insignificante," Sir James dijo secamente. "Casi bajas totales en el personal involucrado. La detonación de los seguros nucleares in-situ. El final de las carreras del General Bowe y varios supervisores de la Fundación."

"Así que estás diciendo que C quiere armamentizar SCPs?" preguntó Harper.

"Si C es quien creo que C es, eso es dudoso," contesto el profesor. "Es mi suposición que C es simplemente uno entre más conspiradores – posiblemente un peón en los ojos de otros conspiradores. Dicho eso, esta conspiración ha demostrado la disposición de usar SCPs peligrosos en contra de otros, como lo demuestra el atentado de Pan Am, y no es adversa a las bajas. Dicha mentalidad es, dicho simplemente, peligrosa."

Harper concordó, "Definitivamente. ¿Piensa que es probable que los conspiradores traten de usar a Able?"

"Lo dudo," dijo Sir James. "Es muy inestable mentalmente como para ser controlado, como Bowe descubrió muy a su desgracia. Recomendaría que investigara sobre SCP-557-1 y SCP-1440. Mis contactos sugieren que C busco información sobre ellos recientemente."

"Gracias," dijo Harper, tomando notas. "¿Puedo hacerle algunas preguntas Sir James?"

"Puede preguntar, pero no prometo responder todas," respondió el profesor. "Después de todo, el conocimiento es poder y la información moneda. Pero le prometo que todo lo que le diga será verdad."

Harper asintió, "De acuerdo, parece razonable. ¿Conoce a C?"

"Lo hago, pero no revelare la identidad de C," contesto Sir James "Hacerlo sería traicionar una confianza."

La respuesta era molesta, pero entendible. "Vale. ¿Hay alguna amenaza inmediata que deba conocer?" preguntó Harper.

Sir James declaro, "No puedo decirlo con certeza, pero basado en lo que me has dicho, recomendaría aumentar los detalles de seguridad del Consejo O5. Especialmente ahora que Alan fue asesinado – un ataque de decapitación no puede descartarse."

Harper tomo nota. "¿Sabe más de esta conspiración?" preguntó el investigador de la Fundación.

"Si," dijo Sir James.

Harper decidió hacer un doble. "¿Me contara?"

"Bueno, no me malentienda, hay un límite a mi conocimiento. No sé todo sobre ella, y estoy seguro que hay puestas medidas de las que no estoy enterado," dijo el profesor. "Incluso si le dijera todo lo que se, es concebible que sería insuficiente para prevenir el éxito de los conspiradores. Dada la respuesta que los conspiradores tuvieron a que su almacén haya sido asaltado, que le diga podría costarnos las vida a ambos."

"No contesto mi pregunta," observo el americano.

"Muy astuto," replico su anfitrión. "Estoy dispuesto a decirle más con una condición, y estoy seguro que necesitara consultarlo con Cornelia. Requiero setenta y cinco litros del líquido de SCP-006 para mi investigación. Mientras que podría obtenerla por otros canales, que la Fundación me la supla directamente simplificaría las cosas significantemente."

"No estoy familiarizado con cero cero seis," dijo Harper, frunciendo.

"Pregunte a Cornelia; el archivo está clasificado solo para Supervisores," declaro Sir James. "Si quiere la información, consígame el líquido. Ese es mi precio."

"Se lo diré," dijo Harper, preguntándose qué era lo que el profesor quería exactamente que él no conociera. "Una última pregunta, que tiene poco que ver con esta investigación más allá de mi propia curiosidad."

"Pregunte."

"La pintura sobre su chimenea," comenzó Harper, "me ha estado molestando desde que entre. Reconozco la cascada, pero no la ubico."

Sir James sonrió. "Esas son las cataratas Reichenbach en Suiza, famosas por las historias de Sherlock Holmes. Nací no muy lejos de ahí, de hecho, es él porque tengo nacionalidad doble. Mi abuelo paterno, también un matemático si puedo añadir, de hecho conoció al buen doctor cuando visito las cataratas Reisenbach antes de escribir El Problema Final. Tengo una primera edición autografiada arriba."

"Gracias por satisfacer mi curiosidad Sir James," dijo Harper, dándole la mano a Sir James. El agarre del profesor era firme y fuerte, claramente una reliquia de sus días de boxeador

"Para nada, mi querido Tim," dijo Sir James. Tomo la campanilla de mano de la mesa y la agitó hábilmente. Tenía un teñir peculiar, no parecía venir de la misma campanilla, pero antes de que Harper pudiera pensarlo, se abrió la puerta. "Deeds, por favor acompañe al Sr. Harper afuera."

"Si, señor." Mientras el mayordomo dirigía a Harper hacía afuera, él ya estaba pensando su llamada a Siete.


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Demandas

Comando-03 de la Fundación, Whitehall, Reino Unido
Sábado, 24 de Diciembre de 1988, 1300 horas, hora local


La explosión era previsible. "¡¿Él quiere qué?!" demando Siete por la línea telefónica segura.

Harper tomo una relajante calada de su cigarrillo, "’Requiero setenta y cinco litros del líquido de SCP-006 para mi investigación.’"

"Absolutamente fuera de la mesa," respondió de regreso Siete. "Sir James ha perdido sus pelotas esta vez. ¿Su archivo incluía detalles de su reclutamiento fallido?"

"Solo que el reclutamiento había sido intentado y fallado en el setenta y uno," Harper recordó.

"La tesis doctoral de Sir James en matemáticas tenía que ver con un teorema binomial, específicamente un aspecto que le era de interés a la Fundación," explico Siete. "Sabíamos que era talento valioso, y queríamos ganárselo a otros grupos de interés. Así que, un par de agentes fueron enviados a hacer el saludo usual. Pretender ser parte de un servicio de inteligencia del gobierno local, darle la idea, señalarle que no trabajar con nosotros sería una mala idea…" En otras palabras, Harper sabía, chantajear al empleado potencial para trabajar con la Fundación. No era una de las políticas más finas de la organización, pero al menos la Fundación trataba de manejarlo con un guante de seda, a diferencia de muchas de sus organizaciones rivales.

"¿Entonces qué pasó?" inquirió Harper.

Siete se mofo, "Se río en la cara de los agentes. Les dijo que sabía que trabajaban para la Fundación, y que no estaba interesado en ser 'carne de cañón en una bata de laboratorio' antes de hacer que su mayordomo los sacara de las premisas por la fuerza. Aparentemente, pensó que trabajar para nosotros sería 'aburrido,' pero ofreció 'asesorar de vez en cuando' si teníamos 'algún acertijo interesante ' que nuestros investigadores no pudieran resolver."

Harper estaba atónito. "Apuesto que eso salió bien."

"No podría creer la tormenta de mierda que inicio," confirmo Siete. "Creíamos que el hombre pensaba que solo porque se hablaba de tu con el Primer Ministro podía ignorarnos. El Supervisor que estaba manejando el reclutamiento en aquellos días estaba listo para autorizar una misión de coerción para asegurar la cooperación de Sir James cuando nos enteramos que la Insurgencia del Caos nos había ganado."

"¿Oh?" preguntó Harper.

"Enviaron una docena de brutos que eran ex operaciones especiales para secuestrarlo en medio de la noche," dijo Siete. "De acuerdo a nuestra inteligencia – y la inteligencia de la COG estaba de acuerdo, por cierto – estaba solo en casa. Nadie sabe con certeza que fue lo que paso exactamente, o como lo hizo Sir James, pero tres días después las cabezas de cada miembro del escuadrón de ataque llegaron por correo a cada una de las varias organizaciones lidiando con lo paranormal (la Insurgencia, la Fundación, la COG, todas ellas)." Harper suspiro ligeramente – tenía un estomago fuerte, pero esto le había llegado por la banda. Aparentemente, Siete lo escucho, porque continuo, "Se pone mejor. Cada cabeza que envió tenía una nota escrita a mano por Sir James, diciendo que no estaba interesado en trabajar para una organización en particular, pero felizmente asesoraría en cualquier acertijo que le interesara.'"

El oficial de inteligencia masajeo sus templos. Si el mundo tuviera sentido, ese comportamiento sería remediado al toque. Sin embargo, trabajando para la Fundación, uno captaba rápidamente que el mundo no tenía sentido. "¿Y después qué?" pregunto.

"Todos se echaron para atrás," respondió siete. "En la Fundación y la COG prevalecieron cabezas más frías, dándose cuenta de que no valía la pérdida de recursos y personal cuando este tipo admita abiertamente estar abierto a consultas, mientras que la Mano de la Serpiente y la Insurgencia del Caos se acobardaron lo suficiente con esa demostración de poder y crueldad como para detenerse."

"Por esto debe notarse,'" cito Harper, "que la gente debe ser cuidadosamente eliminada, porque se vengan por ofensas pequeñas pero no pueden hacerlo por las graves; así que la ofensa que uno le hace a un hombre debe ser de tal manera que uno no tema a su venganza.'"

Siete soltó una risilla, "Veo que ha leído la traducción más reciente Harvey Mansfield. La mayoría de la gente citarían al verso más conocido: 'La respuesta es una que uno querría que fuera ambas, una y la otra; pero como es difícil juntarlas, es mucho más seguro ser temido que amado, si uno tiene que prescindir de uno de los dos.' Sir James tiene una primera edición en su biblioteca."

Harper movió la conversación de lo filosófico y lo histórico de regreso al negocio que se tenían entre manos, "Mientras que es interesante, y probablemente explica la arrogancia de la demanda del profesor ¿Cuál es el problema con cero cero seis? ¿Aparte de la política general de la Fundación de no regalar SCPs?" Una política, que Harper no menciono (pues ambos estaban enterados), que la Fundación estaba dispuesta a ignorar si las circunstancias eran lo suficientemente desesperadas o el precio lo suficientemente alto. Era un sucio secretito solamente conocido por las pequeñas filas del personal en la cima de la pirámide; un secreto protegido en sobremanera, considerando el chismorreo que esas cosas normalmente atraerían en una burocracia. Por supuesto, probablemente ayudaba que la Fundación esencialmente nunca rompía dicha política. Y al más ligero murmullo de un rumor sobre esa vez que la Fundación le dio un SCP a alguien más, la persona murmurando sería purgada de tal manera que Lavrentiy Pavlovich Beria estaría orgulloso. Es insensato hacer que una organización que controla entidades manipuladoras de la realidad decida que sería lo mejor que dejaras de existir.

Hubo un breve silencio en la línea mientras la Supervisora consideraba su respuesta "Sr. Harper, SCP-006 es uno de los objetos más peligrosos que la Fundación controla. Su existencia solo es conocida a unos cuantos miembros del personal Nivel 5 y al personal manejándolo directamente. Solo los actuales Supervisores tienen permitido saber los detalles exactos de cero cero seis," explico ella. "Esto es lo que necesita saber: debería considerarlo Keter. Con el tiempo produce cantidades limitadas de una de las toxinas más letales conocidas a la humanidad. Esta cosa es tan peligrosa que cualquier procedimiento en el cual el líquido es adquirido de cero cero seis requiere de que al menos tres Supervisores lo aprueben, y todo el personal que haya tenido contacto directo ya sea con el líquido o el objeto en si debe ser eliminado por incineración."

"En resumen, es desagradable," dijo Harper. "Así que, ¿Qué querría Sir James con esto?"

"Lo que sea, no es bueno," dijo Siete. Ella suspiro. "Hablare con los otros Supervisores sobre esto. Yo misma he tenido antes un buen número de tratos con Sir James. No le confiaría esta cosa a nadie, pero sospecho que es menos probable que el la abuse que otros. En cualquier caso, eso no importa. Debido a mis trato con él, debo recusarme de la autorización para la liberación: así que, a menos que ninguna de las otras pistas que te haya dado resulte y pueda convencer a otros tres Supervisores y el resto del Consejo no lo veta, el profesor tendrá que conformarse con nada."

"Y eso es tan probable como seis ocho dos arrodillándose por un infarto," Harper remarco secamente.

"Mientras tanto, Sr. Harper, quiero que vaya a checar a cinco cinco siete y uno cuatro cuatro cero," ordeno Siete. "Estará en el próximo vuelo al Sitio-29 de investigación en Omán."

Harper objeto bajamente, "Con todo respeto, señora, mañana es Navidad y el décimo aniversario de la muerte de mi familia."

"Cierto," se disculpó Siete. "Lo siento Sr. Harper. Me olvide. Sé que no es algo bonito pedírtelo. También sé que Navidad es el único día libre que pides al año. Y espero que sepas que realmente siento tu perdida. Pero esta conspiración es una amenaza muy seria a la Fundación, y por extensión—"

"—A todo lo demás," el oficial de contrainteligencia reconoció tristemente. Suspiro. Sabía, a su manera, que una conspiración como esta era una amenaza tan grande como cualquier otra a la que se enfrentara la Fundación, incluso si los tipos de ciencia pensaban que un gecko sobredesarollado enojado era una amenaza más grande. Tomando un respiro profundo, dijo, "De acuerdo. Pero organizare mi propio vuelo. Y me tomare tiempo para pasarme por la Catedral de San Paul para encender un veladora por mi familia, ya que no puedo hacerlo en la Catedral Nacional como todos los años."

"Muy bien," cedió Siete. "Quien sabe cuándo vuelva a estar en una iglesia. Les comunicare su actualización al Sr. Muir y a la Sra. Daniel, y hare que traten de localizar a SCP-1440. Buena suerte en Omán." Se desconectó.

Colgando el receptor, Harper se recargo en su silla, frotándose la cara. Este tipo de cosas traía de regreso malas memorias: poner el trabajo antes de la familia.

En la habitación contigua, el personal de oficina se preguntó que causo que el VIP de nivel 5 insultara tan fuerte que lo podían escuchar a través de las paredes aprueba de sonido.


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La caza

Sitio-29 de Investigación de la Fundación, Omán Noroeste
Domingo, 25 de Diciembre de 1988, 0300 horas, hora local


El helicóptero aterrizo en el borde del campamento base para el Sitio-29 de Investigación. No había mucho que ver, solo una cerca perimetral estándar. Unas cuantas tiendas grandes, una torre de vigilancia prefabricada con un reflector y una ametralladora pesada. De acuerdo al archivo, el sitio solo había sido construido hace unos pocos meses, después de que SCP-557 fuera descubierto por una investigación sobre un equipo de estudio geológico desaparecido.

Harper salió del helicóptero y fue recibido por dos hombres. Uno era un hombre bajo con lentes, vestido con kakis y aferrándose a un Stetson en su cabeza. El otro era un enorme árabe con un pecho de barril, barba negra y camuflaje de desierto.

"Debe ser el Vip que me dijeron debería esperar," grito el hombre bajo, un americano, basado en su acento. "Dr. Nick Ford, Director de Sitio. Este es el Coronel Ali El-Hashem, Jefe de Seguridad del Sitio."

"Tim Harper, Contrainteligencia de la Fundación," grito Harper. Siguió a los tres hombres hacía la tienda de mando.

La tienda estaba casi vacía (normal, dada la hora); un operador de operador de radio estaba sentado en la esquina leyendo un libro. "Teniente, vaya por una taza de café," resonó El-Hashem con un tono grave resonante. El técnico salto y se escabullo. Volteando a Harper, el Coronel pregunto ominosamente, "¿Hay algún problema con mi seguridad?"

"Hey, Coronel," objeto el Dr. Ford, "esa no es manera de recibir a nuestro invitado. Estoy seguro que eso no—"

"¡El demonio no lo es!" bramó El-Hashem. "¿Por qué más vendría un oficial de contrainteligencia a mi sitio a las oscuras tres de la mañana?"

"Está bien," Harper dijo suavemente. "No estoy enterado de deficiencias en sus sistemas de seguridad, tampoco estoy enterado de problemas con su personal." El árabe gigante se aplaco, pero viéndose más calmado.

El Dr. Ford pregunto, "Así que, Agente Harper, ¿Qué lo trae al Sitio-29 de investigación en medio de la noche?"

"Solo 'Señor'," corrigió Harper gentilmente. "No soy un agente. Estoy aquí porque tengo razones para creer que una persona de interés pretende usar a SCP-557-1 en una conspiración en contra de la Fundación."

Ford y El-Hashem intercambiaron una mirada preocupada. "Guion uno no está contenido," dijo Ford. "Ni siquiera estamos seguros de que es."

"¿No estaba en el archivo?" preguntó El-Hashem.

"He leído ambos archivos de SCP-557 y el Sitio-29 de Investigación durante mi vuelo," explico Harper, "pero solo habían archivos preliminares. Voy a adivinar que todavía no han sido actualizados, ya que el sitio es tan nuevo."

Ford asintió, "Tiene sentido. Supongo que debo ir y darle el tour escénico." El y Harper dejaron la tienda de mando y caminaron por el complejo. En el centro, había una estructura de piedra de diez metros. Entraron a través de un burdo agujero en un lado, de tal vez dos metros de alto.

La habitación era una biblioteca antigua. Los empolvados estantes llenando las paredes tenían pergaminos de papiro. Una mesa había sido puesta en medio de la habitación, donde los investigadores podían examinar y traducir los pergaminos y otros artefactos. "Este es el Nivel 1," explico Ford. "Hay cinco niveles subterráneos en total, lo cual es inusual en estructuras de este diseño. La estructura misma es una tumba de la era Umm an-Nar, la cual creemos fue construido en algún punto del siglo veinticuatro AC. Aún no hemos tenido la oportunidad de hacer un barrido meticuloso de los alrededores, así que puede haber más ruinas por ahí. Históricamente había una ruta comercial por el área y una ciudad (ahora perdida) llamada Ubar o Irem, dependiendo del lenguaje. El desierto eventualmente se tragó la ruta y la ciudad. Ahora, los pergaminos que hemos encontrado aquí en el Nivel 1 están escritos en varios lenguajes. Hasta ahora, hemos identificado griego, egipcio antiguo, sumerio, y acadio. Apenas empezamos a traducir."

"¿Algo sobre guion uno?" preguntó Harper.

"Tal vez. Seguimos trabajando en traducirlo. Hemos agarrado todos los registros que podamos identificar que pensamos que puedan referirse a guion uno y priorizando esos," contesto Ford, señalando a una docena de pergaminos esparcidos por la mesa. Busco por un segundo, encontró una hoja a líneas moderna específica, y se la paso. "Este es la traducción del documento de aquí escrito en griego. El fechado de radiocarbono indica que fue la adición más reciente a la biblioteca, de alrededor del 300 DC."

Voy a escribir en griego, por lo que cualquier hombre culto que encuentre este lugar lo va a entender. Yo soy el último de los guardianes, y pronto estaré muerto. Las arenas están tomando este lugar, y quizás sea lo mejor. El prisionero no debe escapar, y la puerta de entrada a la oscuridad nunca debe ser abierta. No creo que la puerta se pueda mover, ¿pero quién sabe del prisionero? Ni siquiera los dioses podían acabar con él, y fue solo con su ayuda que fue asegurado. Sin los rituales, no lo sé. Asegura la puerta lo mejor que puedas, y nunca muevas la piedra.

"Que encantador," Harper remarco después de leer la nota.

"Yep," coincidió Ford. "Ni siquiera sabemos si está hablando de guion uno, pero podría ser. Guion uno no era la única cosa que mantenían aquí." pauso. "De cualquier manera, en las varias habitaciones del Nivel 1, están las barracas y armamento de la Era del Bronce e Hierro para un contingente relativamente grande de individuos, posiblemente los 'Guardianes' mencionados en la nota. Solo encontramos dos esqueletos en este nivel, así que creemos que la instalación fue abandonada con el tiempo."

Ford guio a Harper por un tramo de escaleras de piedra. Un corredor largo con pequeñas celdas de piedra extendiéndose hacia la distancia. "Este es el Nivel 2. De acuerdo a los registros, los Niveles 2 y 3 eran una prisión para 'herejes y hechiceros.' No encontramos ninguna evidencia de que las celdas estuvieran ocupadas. Parecen que no habían sido usadas por tal vez unos mil años antes de que abandonaron la estructura."

"¿Alguna idea de quienes eran estos herejes y hechiceros?" preguntó Harper.

"Ninguna en absoluto," Ford respondió mientras los dos hombres descendían al Nivel 4. "Ni siquiera sabemos quiénes eran los Guardianes."

Nivel 4 se veía similar a los Niveles 2 y 3, excepto había más evidencia del equipo arqueológico de la Fundación. "Este es el Nivel 4, descrito por los registros como 'un lugar para lo anormal.' Esto parece haber sido usado a pesar del abandono de la instalación," explico Ford.

"¿Qué tipo de anormal?" inquirió Harper

"Bueno, encontramos una variedad de esqueletos ahí, que coinciden con varios SCPs conocidos. Dr. Bhala ha emparejado positivamente a algunos de los restos de lo que parecen ser SCP-439, SCP-610, y un par de las bestias que salieron de SCP-354 - oh, no se preocupe, todos los restos están completamente inertes," Ford dijo, viendo la mezcla de preocupación y horror en la cara de Harper. "También hay un buen número de esqueletos que mi equipo jamás ha visto. Por lo que podemos deducir, cada celda estaba fortificada a la medida para su ocupante, a diferencia de los niveles de arriba."

"Suena a que alguien ha estado haciendo nuestro trabajo," remarco Harper.

Ford asintió, "Bueno, en general las sociedades siempre han tenido maneras de lidiar con lo sobrenatural. Hoy, tenemos a la Fundación y lo COG, conteniendo y destruyendo cosas, respectivamente. En la Edad Media, la Iglesia (ambas, Católica y Ortodoxa)trabajaron muy duro para poseer aquellos objetos que podían explicar de forma que encajara en sus creencias teológicas o destruir los que no. Esta estructura es solo un sitio antiguo para un ahora olvidado análogo a la Fundación."

"Dijiste que habían cinco niveles," dijo Harper.

"Si," confirmo Ford. Le dio a Harper una linterna y un casco. "Tenga cuidado cuando estemos abajo. Hay muchas trampas y precipicios. Pensamos que localizamos y disparamos o desactivamos todas, pero he perdido cuatro clases-D, dos investigadores y un guardia de seguridad, y todo desde que pensamos inicialmente que las habíamos despejado."

"Como algo salido de Los Cazadores del Arca Perdida," remarco Harper secamente.

"Peor," advirtió Ford. "No solo estas son reales y no magia del cine, muchas son mucho más sofisticadas de lo que he visto en otras tumbas. No toques nada. Los puntos que hemos confirmado como seguros los hemos marcado con cinta blanca. La cinta roja indica puntos en los que no debería pisar."

"Blanco bueno, rojo malo," repitió Harper. "Entendido."

Los dos hombres bajaron las escaleras. El nivel 5 parecía ser un solo pasillo vacío, tal vez de 50 metros. En intervalos regulares, el personal de investigación había posicionado linternas a batería. El piso y las paredes estaban cubiertos con cinta roja y blanca. Aquí y allí, profundos precipicios se desplomaban fuera de vista, invisibles incluso para los observadores más atentos si no fuera por la cinta roja de advertencia. Lenta y cuidadosamente, Ford y Harper avanzaron.

Después de una eternidad, alcanzaron el final del corredor. Una puerta gigante estaba despedazada al otro lado del pasillo, aparentemente arrancada desde adentro. "Esta es la entrada a la Habitación 501," explico Ford. "La puerta estaba así cuando llegamos. Esta construida de una variedad de aleaciones de metal, cuya fórmula no diré para no aburrirlo, pera la metalurgia necesaria para hacerla es algo que no debió ser posible hasta mediados del siglo XX."

"AC?" preguntó Harper.

"No, mediados del siglo XX DC," dijo Ford. "Una de las partes principales de la aleación es uranio empobrecido. Y aun así la puerta parece ser tan antigua como la estructura misma. No tenemos idea de cómo fue hecha cuarenta y cuatro siglos antes de lo que ordinariamente pudo ser hecha. En cualquier caso, nuestras mejores estimaciones sugieren que la puerta no fue rota hasta algún momento en los últimos diez años. Lo que sea que haya habido dentro – que hemos desganado SCP-557-1 - salió."

"Eso no puede ser bueno," dijo Harper.

"Se pone mejor," dijo Ford. "La puerta es, o era, de tres cubitos de ancho. Lo siento, más o menos metro y medio. Antigua medida egipcia. De cualquier modo. El Dr. Morales analizo el patrón de fractura. Esta cosa fue destrozada en un solo golpe físico. No hay muchas cosas que puedan ejercer ese tipo de fuerza física, incluso hoy en día. El Coronel El-Hashem tiene un técnico de demoliciones que estima que tendría problemas para configurar una carga que pueda destruir la puerta y no rebotara la onda de choque hacía la cámara y mate todo adentro."

Ford guio al oficial de inteligencia adentro. La habitación 501 era vasta, fácilmente tenia veinte metros de lado y cinco de alto. El centro de la habitación estaba cubierto por una losa de granito grande cubierta en runas que Harper no reconocía. Un bloque de piedra más pequeño se alzaba en la cámara. Cadenas de metal rotas colgaban de la piedra más pequeña. "Guion uno estaba encerrado aquí, encadenado a esta piedra. Las piedras son del mismo material que la puerta."

Harper soltó un silbido suave. Lo que sea que sea 557-1, era grande e increíblemente poderoso. "¿Así qué no tenemos idea de que es?"

"La mayoría de los registros aún no han sido traducidos," contesto Ford. "Pero lo que hemos encontrado hasta ahora, incluyendo las paredes de la misma Habitación 501, se refieren a guion uno simplemente como 'el prisionero.' Hay una excepción. Una sola referencia en egipcio se refiere a él como 'el hijo bastardo de Apep.'"

"¿Apep?" preguntó Harper.

"Apep, o Apophis por cómo le decían los griegos, la deificación egipcia de la oscuridad y caos," explico Ford. "Era la personificación de todo lo que es malo, visto como una serpiente gigante o un dragón. No lo adoraban, sino más bien adoraban en su contra; los antiguos egipcios creían que el dios del sol, Ra, pelearía con Apep, y si Ra alguna vez perdía, el sol no volvería a alzarse."

"¿Así que guion uno es el hijo bastardo de este tipo?" preguntó Harper.

"No sabemos, pero ese es el único registro con cualquier tipo de elaboración sugerida," Ford respondió. "El Coronel El-Hashem tiene órdenes de localizar y asegurar a guion uno en el momento, y asumirlo Keter hasta que se pruebe lo contrario. No ha habido suerte. ¿Y tiene información de que alguien ha encontrado a guion uno? Si eso es correcto, eso es muy preocupante."

Harper asintió pensando. "Muy preocupante en verdad."


Comando-02 de la Fundación, Washington, D.C.
Sábado, 24 de Diciembre de 1988, 2200 horas, hora local


Muir y Mónica estaban encimados alrededor del altavoz del teléfono. Harper estaba en la línea en medio de la nada en Omán, solo resumiendo sus hallazgos.

"Así que ¿Estamos buscando al hijo bastardo del antiguo dios egipcio de la oscuridad y caos?," Mónica pregunto incrédulamente.

"Bienvenida a la Fundación," Muir soltó. La pasante puso los ojos en blanco.

Harper lo ignoró. "¿Supongo que Siete les contó sobre 1440? ¿Han conseguido algo??"

"Para asegurarnos de que estamos en la misma página, ¿Tienes el archivo actualizado el 15 de junio de 1987?" preguntó Muir. Nunca está de más revisar esas cosas.
Hubo una pausa en la línea, después Harper dijo, "Eso es correcto."

Mónica leyó algunas notas que había garabateado apresuradamente en una libreta legal esa tarde. "Sr. Harper, el Sitio 11 no tiene una localización exacta de la posición de 1440, pero creen que podría estar cerca del Monte Kazbek en las montañas del Cáucaso en la República Socialista Soviética de Georgia."

"¿Quién — contacto local — campo?" La transmisión de Harper pregunto, intermitente entre la estática.

"Repite, Tim, nos perdimos eso", pidió Muir

"-dije, — es el — -tacto en el cam-?" vino la respuesta.

Mónica miró a Muir, "Quiere saber quién es el contacto en el campo."

Muir llamó al teléfono: "Su contacto es el capitán Iván Petrovich Gagarin. Se reunirá contigo en Vladikavkaz."

"Capitán — Gagarin — en Vladikavkaz—" crujió el teléfono, volviéndose estática .

"¿Tim? ¿Harper?!" llamo Muir, pero la conexión estaba muerta.


Sitio-29 de Investigación de la Fundación, Omán Noroeste
Domingo, 25 de Diciembre 1988, 0700 horas, hora local


"¿Troy? ¿Mónica?" grito Harper hacia el equipo de radio seguro.

El operador levantó la vista disculpándose. "Lo siento, señor, pero hemos perdido la transmisión."

"Parece que hay una tormenta de arena en camino", dijo el otro técnico al otro lado de la tienda de mando. "Viniendo del oeste, tiempo estimado de llegada cinco minutos."

Harper miró a El-Hashem y a Ford, "¿Cuánto tiempo duran esas cosas?"

"Difícil de decir. Podrían ser horas," contesto el coronel Árabe.

Harper levanto su bolsa. "¿El heli está listo para irse?"

"Sí, pero sería mejor pasar la tormenta aquí", advirtió Ford.

Harper se dirigió hacia la salida de la tienda. "No puedo perder el tiempo", dijo por encima del hombro mientras salía.

Al este, un imponente muro de arena se elevaba por kilómetros. Harper corrió a la plataforma del helicóptero y gesticulo al piloto para que hiciera girar los motores del pájaro. En sesenta segundos, estaban en el aire, volando a toda prisa de vuelta hacia la ciudad mientras el sitio de la investigación se veía envuelto por la tormenta de arena.


Puesto de Observación 3-02 de la Fundación, [LOCALIZACIÓN CENSURADA]
Domingo, 25 de Diciembre de 1988, 0300 horas, GMT


Una luz roja parpadeaba de vez en cuando, insistiendo molesta entre un mar de verdes y azules que denotaban el estatus de los activos mundiales de la Fundación. El Agente en Pruebas Johnson se sentó y llamó al indicador de estado asociado. Él se había conseguido una asignación de fondo de barril, enviado a en medio de la nada justo después del entrenamiento, llegando apenas el día anterior.

ALERTA DE PRIORIDAD 2
Notificación Automática: Sitio-29 de Investigación incomunicado.

"Uh ¿Agente Marcus? Tenemos un Prioridad 2. El Sitio-29 de Investigación acaba de perder contacto," dijo Johnson, preocupado.

"Relájate, Novato," dijo su superior. "El satélite IMINT muestra una tormenta de arena en esa parte de Omán. Hemos tenido problemas cada vez que uno de esas llega desde que nos establecimos hace unos meses. La línea fija todavía esta progreso."

"¿Así qué piensa que la tormenta está interfiriendo con la señal?" pregunto Johnson.

"Tercera vez esta semana," contesto Marcus, sorbiendo su café. "¿El sistema registro algún código de peligro o ayuda antes de que se fuera la señal?"

Johnson se tomó un momento para pedir los datos relevantes. "Uh, no," dijo.

Marcus sonrió, "Bueno, entonces, Novato, probablemente no sea nada. Mándale un sitrep y la Forma CL-287 al Cuartel General y al Sitio-11. Según el protocolo, si la señal no regresa después de que se despeje la tormenta, enviaran un DM."

Johnson trago, y asintió. Si el agente Marcus no estaba demasiado preocupado, decidió que él tampoco debía estarlo.


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Bienvenido a Vladikavkaz

Aeropuerto Beslan, Vladikavkaz, Republica Socialista Soviética de Georgia
Domingo, 25 de Diciembre de 1988, 1200 horas, hora local


Harper desabordo el jet de pasajeros Yakovlev Yak-42 soviético esperando a caminar para pasar su bolsa por aduana en una de las pequeñas terminales de la pista del aeropuerto. No esperaba encontrarse cara a cara con un grupo de soldados paracaidistas soviéticos muy enojados apuntándole rifles de asalto. Un capitán de cara severa con un mostacho grueso lo observaba.

"Он - американский шпион! Арестуйте его немедленно!" grito el capitán. "¡Es un espía americano! ¡Arréstenlo inmediatamente!" Harper se dio cuenta que la cosa más inteligente que podía hacer era no decir nada - la Fundación se enteraría muy pronto y lo sacaría de este desastre. Dos soldados fornidos incautaron los brazos de Harper mientras que una bolsa era impulsada sobre su cabeza. Sus muñecas estaban atadas a sus espaldas, y fue desfilado hacia un camión

El viaje duro cerca de media hora sobre unos caminos de tierra muy pedregosos. Harper fue sacado del camión y medio desfilado medio arrastrado, hacía un edificio. Fue puesto en una dura silla de madera, y la bolsa fue arrancada de su cabeza. La habitación era parte de una cabaña de madera, oscura y mojada con un piso de tierra. El olor a estiércol se deslizaba desde el exterior. El capitán bigotudo estaba parado frente a él.

"Mis disculpas, Sr. Harper. El subterfugio era necesario para preservar las apariencias para mis hombres, la mayoría de ellos, conscriptos que no saben nada de la Fundación. Además, O5 me dio órdenes estrictas de que ni he oído de usted, ni estuvo aquí," dijo el Capitán en ingles perfecto. "Soy el Capitán Ivan Petrovich Gagarin. Bienvenido a Vladikavkaz." Miro detrás de Harper hacia un teniente muy joven haciendo guardia. "Снимите кандалы." "Quítale las ataduras." El guardia se agacho y deshizo la cuerda.

"Un placer estar aquí," contesto Harper, masajeando sus muñecas. "¿Cual es el plan ahora?"

"Estoy interrogando al peligroso espía americano junto a un experto de la GRU," el Capitán Gagarin explico, sacando un conjunto de prendas civiles apropiadas para un oficial de personal de la GRU y se las dio a Harper. "Una vez terminemos, ejecutare al cobarde cerdo capitalista y hare que mis hombres lo entierren en el patio." Apunto hacía una bolsa deforme da más o menos la dimensiones de un hombre adulto tirada en la esquina de la habitación. "El Teniente Menor Strelnikov, entonces se encargara de usted, el experto de interrogación de la GRU, lo llevara de regreso al aeropuerto, en camino a donde sea que necesite ir." El teniente asintió silenciosamente.

Harper asintió y empezó a ponerse la ropa ofrecida. El pregunto, “Capitán ¿Tiene en algún lado mi bolsa?" El teniente dejo la habitación y regresó con ella. Mientras Harper abotonaba su abrigo soviético con una mano, saco un archivo de la bolsa y lo hojeo. Una vez encontró la foto que estaba buscando, pregunto "Capitán, este es SCP-1440. Necesito hablar con él."

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SCP-1440, como se le vio por última vez

"Ah, sí, Старик из ниоткуда, el Anciano de la Nada," dijo Gagarin. "Es una de varias entidades corriendo por el Cáucaso ahora mismo. Tiene suerte, Sr. Harper. Se le avisto hace unos pocos días en las laderas del Monte Kazbek, justo al norte de Tanobia. Está a menos de una hora de viaje por auto de aquí."

"Perfecto," dijo Harper.

Gagarin volteo hacia Strelnikov y hablo brevemente en un ruso rápido y callado, dándole la fotografía. El teniente asintió. Gagarin volteo y sacó su pistola. Disparo dos tiros rápidos seguidos peor un tercero al suelo. "Acabo de ejecutar al americano," explico. "Товарищ мла́дший лейтена́нт, сопроводите наших гостей до аэропорта!" Ladro sonoramente para los soldados afuera. "¡Escolte a nuestro invitado al aeropuerto, Camarada Teniente Menor!"

Strelnikov apresuro a Harper afuera hacía un jeep esperándolos. Aventó la bolsa del investigador de contrainteligencia en el asiento trasero y aceleraron hacia el sur.

Aunque pavimentado, el camino militar georgiano por el que viajaban estaba en una urgente necesidad de mantenimiento. Acelerando a más de cien kilómetros por hora, Harper espero que su viaje no terminaría ignominiosamente en un choque ardiente después de golpear un bache. La conducción del teniente solo era marginalmente mejor que la del infame Dr. Gerald.

"¿Tu oficial de Fundación?" pregunto Strelnikov en un pésimo inglés.

"Si," respondió Harper, también en inglés. "Soy Harper. Supuse que me llamarías Timofey Ivanovich, pues el nombre de mi padre era John."

"Yo Dmitri Arkadeyevich," dijo el soldado. "¿Mi Ingles es bien? Aprendiendo en mi tiempo libre."

"Uh, sí, mucho," mintió Harper. Cambiando a ruso, pregunto, "¿Te importaría si habláramos en ruso? Me gustaría practicar

Girando abruptamente para evitar a una cabra que se había metido en medio del camino, Strelnikov asintió, "Muy bien. Su ruso es muy letrado."

"Gracias," respondió Harper. "Así qué ¿Eres un agente de la Fundación?"

"Aún no," dijo Strelnikov. Pauso para gritarle obscenidades en mat a un granjero llevando burros por el camino. "Estoy orgulloso de servir a la Madre Rusia. Tal vez me una a la Fundación cuando sea viejo y débil."

Lo que probablemente sea alrededor tu cumpleaños decimotercero, Harper pensó a sí mismo. Recordó su tiempo en el ejército americano durante principios de los sesentas. El falso sentido de inmortalidad y valentía que venía con ello, tan común en soldados de todos lados antes de que se expusieran a los horrores de la guerra.

"En cualquier caso," continuo el ruso, "el capitán Gagarin necesita soldados en los que pueda confiar."

Harper pregunto, "¿Sabes algo del Anciano de Ningún Lado?"

"Solo que debemos mantenernos al tanto de su localización, y de otra manera evitarlo a cualquier costo ¿Qué quiere con él?"

"Eso es clasificado," contesto el americano. El ruso gruño, molesto, pero no dijo nada. A decir verdad, Harper tampoco estaba seguro. SCP-1440 era peligroso hacía cualquier objeto hecho por el hombre o humano que mantuviera un contacto cercano extenso con él, de acuerdo al archivo de la Fundación.

Media hora después, el jeep se detuvo al final de un camino de tierra a media montaña. "Esto es tan lejos como tengo permitido llevarlo," dijo Strelnikov. Señalo a una cresta a medio kilómetro. "El Anciano debería estar ahí. Permaneceré aquí con el jeep hasta el anochecer. Según el estimado de Harper, le daba más o menos cuatro horas y media antes de regresar. Subió por la ladera


Comando-02 de la Fundación, Washington, D.C.
Domingo, 25 de Diciembre 1988, 0630 horas, hora local


Mónica pico a Muir hasta despertarlo. Se había quedado dormido en su escritorio, revisando las finanzas del secretario asistente de O5-2. "¿Café?" pregunto la pasante, ofreciéndole una taza.

"Gracias," gruño Muir.

"Feliz Navidad," dijo Mónica.

Muir asintió, "Igualmente. ¿Has oído algo de Tim?"

Mónica asintió, "La oficina de vigilancia en el sótano recibió un mensaje del Agente Gagarin. Esta sano y salvo. Parece que era una tormenta de arena interrumpiendo las comunicaciones."

"Si," bostezo Muir. "Lo imagine. Tuve una rotación en Yemen hace un tiempo – las tormentas de arenas no son divertidas. De regreso, al trabajo entonces." Tomo otro archivo, este era sobre el guardaespaldas principal de O5-6, y empezó a leer.


Puesto de Observación 3-02 de la Fundación, [LOCALIZACIÓN CENSURADA]
Domingo, 25 de Diciembre 1988 1130 horas GMT


La luz roja seguía parpadeando. Johnson camino hacia la consola meteorológica y busco Omán. La tormenta se había despejado hace ya varias horas. "Uh, ¿Agente Marcus? El Sitio-29 de Investigación sigue fuera de línea," llamo.

"¿Ya se despejo la tormenta? Esas cosas pueden—" comenzó Marcus.

"Si, señor. Se despejo hace tres horas," dijo Johnson

Marcus maldijo, "¿Y apenas me lo estás diciendo? Por favor dime que has estado checando cada hora." Johnson bajo la cara. "No lo has hecho. ¡Maldita sea novato! Pon la alarma y envía al DM más cercano."


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Acertijos

Monte Kazbek, Republica Socialista Soviética de Georgia
Domingo, 25 de Diciembre de 1988, 1545 horas, hora local

Harper encontró a SCP-1440 sentado con las piernas cruzadas sobre una roca plana, con un mazo desgastado de cartas arreglado frente a él. El Anciano de Ningún Lado, como se le llamaba informalmente a SCP-1440 en el folklore que lo rodeaba, era un hombre viejo que se veía cansado con ojos tristes, una cara con arrugas profundas y una brillante barba plateada. Portaba un simple atuendo de campesino con un grueso abrigo y un sobrero de piel. Su aliento se congelaba en sus bigotes, lo que le confería la imagen del Abuelo Frost en la mente de Harper.

"Buen día, Abuelo," dijo Harper en ruso. "¿Puedo unírmele?"

El viejo hombre miro hacia arriba. "Buen día. No tengo nada que ofrecer más que una roca dura para sentarse, pero si gustas unírteme, eres bienvenido," dijo él en el mismo lenguaje; Harper no podía identificar el acento. "Aunque sugiero que no desees pasar demasiado tiempo en mi compañía."

"Por los Tres Hermanos," dijo Harper.

"Así es," dijo el anciano, viéndolo perspicazmente. "¿Hijo mío, nos hemos visto antes?"

"No, Abuelo, nunca antes, aunque he oído historias de usted," dijo Harper. Señalando a las cartas, pregunto “¿Qué es esto que juega?"

"Oh, es meramente un juego para pasar el rato antes de que continuar con mi travesía," explico el anciano. "Se llama el Reloj del Abuelo. Aunque imagino, que no me busco en este lugar desolado solo para discutir un juego de cartas."

Harper asintió, "Eso es cierto Abuelo. Soy un miembro de la Fundación."

"¿De nuevo me buscan? ¿Después de la pestilencia y destrucción que me siguió hasta ustedes?" pregunto tristemente el viejo. "No pudieron matarme cuando vine antes, y me tentaron con una 'cura' para mi condición. No puedes 'curar' a un hombre de los mismísimos Hermanos de la Muerte."

"Discúlpeme, Abuelo" interrumpió Harper, "¿Pero quién menciono una 'cura'? Simplemente deseaba hacerle unas preguntas."

"¿No sabe nada de esa mujer?," dijo el anciano, frunciendo el ceño.

Harper pregunto, "¿Qué mujer?"

"Una cosa bonita y joven," contesto el anciano, mirando en su memoria. "Cabello oscuro, con la cara de un halcón y los ojos de un lobo. Vino a mi hace menos de una semana, ofreciéndome una 'cura' para mi condición, si iba con ella a la ciudad. Me rehusé – debo soportar esta maldición, pero no la deseo para la humanidad."

"¿Qué paso después?" preguntó Harper.

"Ella se fue," dijo melancólicamente el anciano. "Como todos siempre se van." Una lágrima corrió por su mejilla y desapareció en su barba

"No puedo quedarme mucho," dijo Harper, "pero creo que puedo quedarme lo suficiente para que podamos comer y beber juntos, Abuelo." Una sonrisa cansada levanto las esquinas del mostacho del anciano mientras que Harper procuraba una botella de vodka, pedazos de carne rostizada, y un manojo de velas de su bolsa.

Y así los dos se sentaron y comieron y hablaron de cosas al azar en el frio aire de la montaña del Cáucaso por cerca de una hora, antes de que Harper se retirara y regresara con Strelnikov en el jeep.


Cabaña personal de vacaciones de O5-11, Maine
Domingo, 25 de Diciembre 1988, 0659 horas hora local


El undécimo Supervisor de la Fundación era un corpulento hombre afroamericano en sus setenta. Había escalado los escalafones del departamento de ciencias temporales de la Fundación, antes de ser eventualmente ascendido a Supervisor.

Como todos los Supervisores, Once había estado poniéndole mucha atención a la investigación que Siete había estado dirigiendo. Siempre se le había conocido por su opinión bien meditada. Once era uno de los votos clave en el Consejo O5, mediando entre la facción que quería perseguir la precaución, conscientes de que los peligros de un “expedición de pesca” de contrainteligencia, la cual podría volverse una cacería de brujas, y la facción que quería desmantelar agresivamente una de las mayores conspiraciones en la historia de la Fundación. Once se había guardado sus comentarios durante las varias reuniones de emergencia que habían ocurrido la semana pasada, y no en menor parte porque el mismo no estaba seguro de que curso seguir. Estaba fuera de su elemento con toda esta mierda de dagas, capas y salas de espejos. No, prefería lidiar con simples problemas científicos, como, como evitar que las varias docenas de objetos alteradores del espacio tiempo de la Fundación, causaran una cascada de paradojas que destruyeran la realidad.

Once nunca había sido particularmente bueno recordando sus medicamentos, especialmente cuando estaba bajo presión. Su doctor se había quejado de su alta presión sanguínea y, como siempre, Once solo le había hecho caso tomando la medicación. Cuando se acordaba. La combinación de edad, presión sanguínea alta, stress y un historial familiar de enfermedades del corazón significaban que el caballero nunca más se despertaría en esa mañana de Navidad, habiendo tenido un ataque al corazón mientras dormía.

Precisamente las 0700 horas, el guardaespaldas de Once entro en su habitación para despertar a su director. Cuando no pudo levantarse, el guardaespaldas busco su pulso, y luego envió un Código Rojo por radio al personal de seguridad asistente. La Fundación había perdido un segundo Supervisor en menos de una semana.


Interludio

O5-11 está muerto.

Eso no era parte del plan pero podría ser útil.

¿La operación en Omán esta completa?

Si. Nuestras fuerzas dejaron un sobreviviente. No es de los nuestros, pero sospecharan de él.

¿Y qué hay de la criatura?

Nuestros expertos creen que tenemos lo que necesitamos. Solo será una cuestión de tiempo.

Bien. Mueva el plan adelante.


La caza se ha levantado

Aeropuerto Beslan, Vladikavkaz, Republica Socialista Soviética de Georgia
Domingo, 25 de Diciembre 1988, 1800 horas, hora local


Harper estaba a punto de abordar su vuelo a Bonn cuando el capitán Gagarin correo hacía el, sosteniendo un sobre. "Esto justo llego del seguro desde el Comando," jadeo Gagarin.

Harper le agradeció y lo abrió. Era un mensaje de O5-7:

PARA: Harper
DE: ** O5-7
SIGUE MENSAJE:
O5-11 muerto, sospecha participación conspiradores.
S-29 invadido por fuerzas desconocidas, Dr. Ford único sobreviviente. Sospecha Ford es traidor, en tránsito a Comando-02 para interrogación.
Recomendado regreso inmediato a Comando-02 para consultar.
FIN DEL MENSAJE**

Supongo que voy a Washington, pensó Harper, guardando el mensaje en su bolsillo. "Camarada Gagarin, por favor vaya llamándole a Bonn para arreglar un vuelo de conexión a Washington D.C.," dijo. Gagarin saludo astutamente, y se retiró. La trama se vuelve más densa, pensó Harper. La caza se ha levantado: Seguid a vuestro espíritu
y en esta carga gritad: "¡Dios por Harry, Inglaterra y San Jorge!"!'


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Asesinato

Cuarteles Generales Regionales Norte Americanos de la Coalición Oculta Global, Washington, D.C.
Domingo, 25 de Diciembre 1988, 1300 horas, hora local


Como mucho del Washington oficial, el edificio de los cuarteles Generales de la COG solo estaba dotado por solo un turno relativamente pequeño de mantenimiento esta fría mañana de Navidad. Por supuesto, siempre hay alguna crisis fermentándose en algún lado, y hoy no era diferente. El personal que estaba trabajando se dio cuenta que algo importante estaba pasando cuando el Director Regional Strauss y el Director Regional Asistente Bain habían llegado temprano en la mañana en su día libre. Esta realización fue reforzada cuando tres individuos más llegaron al edificio de oficina común y corriente en Foggy Bottom.

Mucha gente en ambas organizaciones se daba cuenta que la Coalición Oculta Global y la Fundación tenían una relación complicada. Ambos tenían cierto nivel de reconocimiento semioficial de su jurisdicción en asuntos paranormales, especialmente en Norte América. Ambos eran usualmente adversos a otros jugadores en el campo, y esta posición compartida algunas veces llevaba a la cooperación, aunque tantas veces también llevaba a desacuerdos nacidos de las diferencias filosóficas de ambas. Lo que la mayoría de la gente no sabía, pues era un secreto conocido sólo para menos de cien individuos en cada organización, era que había oficiales vinculantes que supervisaban todos los esfuerzos conjuntos sancionados oficialmente. Similar a embajadores entre países hostiles, estos oficiales de enlace servían como una línea de dialogo útil, y se les asignaba lo que esencialmente equivalía a inmunidad diplomática acordemente. De ninguna manera eran estos oficiales vinculantes los únicos individuos en cada organización que interactuaban – había por supuesto, muchos acuerdos grises y negros manejados informalmente por el personal de campo – pero estos oficiales le ofrecían a la administración de ambos grupos la habilidad de discutir formalmente asuntos de incumbencia mutua.

Por lo tanto, los guardias que vigilaban el control de seguridad en el vestíbulo del edificio de la Sede Central del COG en Washington no se sorprendieron al ver la visión relativamente familiar del Oficial de Enlace Rhodes de la Fundación. Se sorprendieron de ver a dos personas con Rhodes: una mujer japonesa pequeña, a la que reconocían como la Tercera Supervisora de la Fundación, y su guardaespaldas de porte poderoso. O5-3 era la joven heredera de un poderosos conglomerado japonés de minería quien había optado trabajar para la Fundación en lugar que para el negocio familiar. Una genio financiera y administrativa, Tres había doblado las ganancias de varias de las compañías fachada que había manejado para la Fundación antes de su ascenso a Supervisora.

El personal de la Fundación fue escoltado a una sala de conferencias en el piso de arriba, donde los Directores de la COG Strauss y Bain ya los estaban esperando, junto a sus propios guardaespaldas. Se intercambiaron apretones de manos y formalidades y todos se sentaron para comenzar con sus negocios.

El Agente Especial de la COG Benjamín Arnold había servido como guardaespaldas personal del Director Regional Asistente Bain por ocho años. Reclutado del Servicio Diplomático de Seguridad Americano, poseía el nivel de autorización de seguridad más alto concedido por el gobierno americano y la COG, y pasaba por el polígrafo cada dos meses. Nunca había llegado tarde al trabajo, y solo se había tomado un solo día libre para asistir al funeral de su hermano gemelo una década antes. Se mantenía alejado durante las horas libres, pero era considerado cordial y eficiente por su director, sus superiores y sus compañeros de trabajo, la mayoría de los cuales le debían dinero de la informal quiniela deportiva de la oficina. Acordemente, el guardaespaldas del Director Strauss no vio razón para vigilar a Arnold en lugar de a la única persona que creía representaba una amenaza para su director, el guardaespaldas de la Fundación escoltando a O5-3.

Por su parte, el Agente Especial de la Fundación Sánchez, el guardaespaldas de O5-3, estaba haciendo su mejor trabajo para mantenerse calmado. Odiaba tener que escoltar a tres al vientre de la bestia. Con sus manos sostenidas enfrente de él, pensó para sí mismo que al menos la COG era probablemente la menos probable de los varios grupos de interés que le dispararía a quemarropa a un Supervisor de visita, especialmente en su propia Sede.

Mientras que Tres empezó a describir el complot recientemente descubierto por la Fundación, ahora responsable de la muerte de dos de sus compañeros Supervisores y las implicaciones de una brecha de seguridad no solo dentro de la Fundación, sino también en la COG; nadie se dio cuenta de lo que estaba haciendo Arnold. Lentamente, sutilmente, desabotono su saco. Aún más cuidadosamente, alcanzo el interior del interior de su saco, y —

—en un instante, Arnold saco su pistola. A una distancia de menos de dos metros, le disparo en la oreja del guardaespaldas de Strauss, quien colapso en el suelo como una marioneta a la que le habían cortado los hilos. Sánchez parpadeo en shock y estaba yendo por su propia arma cuando Arnold puso una bala limpiamente entre los ojos del agente especial de la fundación. Otra bala entro en la parte de atrás de la cabeza del Director Strauss a quemarropa, matándolo instantáneamente.

La mandíbula de Tres cayó. Estaba a punto de soltar un grito de confusión cuando sintió al oficial de enlace a la COG de la Fundación empujarla al suelo para sacarla de la línea de tiro. Un dolor agudo surgió de su pecho, seguido por otro en su brazo. Mientras que su visión se oscurecía, escucho muchos disparos más. Y después se había ido.


Colonia, Aeropuerto de Bonn, Alemania
Domingo, 25 de Diciembre 1988, 1845 horas, hora local


Durante su conexión, Harper estaba almorzando en un bar fino en la Sala de Primera Clase cuando un hombre en uniforme se le acerco. "¿Sr. Timothy Harper?" preguntó el hombre.

Instantáneamente en alerta, la mano de Harper se apretó ligeramente en torno a su cuchillo de filete. "Si," respondió casualmente.

"Tengo un mensaje para usted," dijo el hombre, dándole un sobre cerrado. "De alta prioridad desde Washington."

Harper le agradeció al hombre, quien se fue. Abriendo el mensaje, vio que era de Siete:

PARA: Harper
DE: O5-7
SIGUE MENSAJE:
O5-3 disparada por agente COG en reunión con Director Regional COG Strauss. Strauss muerto también. DR Asistente Bain asumió rol de DR interino. Sospecho posible participación de conspiradores. Tensiones con la COG altas. Asumir todo el personal COG hostil hasta nuevo aviso.

Regrese inmediatamente a Comando-02 para consultar.
Transferencia de líquido de SCP-006 aprobada.
FIN DEL MENSAJE

Harper maldijo bajo su aliento. Encendiendo un cigarro, empezó a contemplar cómo esta nueva vuelta de los eventos encajaba en lo que ya conocía.


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Repercusiones

Fundación Command-02, Washington, D.C.
Lunes, 26 de Diciembre de 1988, 0755 horas, hora local


Cuando Harper llego a Comando-02 en la mañana del Lunes, la tensión en el aire era palpable. Habían aumentado la seguridad a más allá de cualquier cosa que pudiera recordar en los casi treinta años en los que había trabajado para la Fundación, y sabía que el escuadrón de personal de destacamento móvil portando armas pesadas presentes en el lobby del edificio palidecían en comparación con la seguridad oculta fuera de vista. Cuando por fin llego a la cabeza de la línea hacía el control de seguridad, el guardia asistente lo saco "Sr. Harper, se le necesita en el séptimo piso, señor," dijo el guardia de cara severa. "Ahora."

Un corto viaje en elevador, ni siquiera deteniéndose para poner el sombrero, abrigo y maletín en la oficina, Harper camino hacia la misma sala de conferencias en la que había estado el jueves pasado. Una vez más, Siete lo estaba esperando. El esfuerzo de los días pasados le habían pasado factura de manera visible a la Supervisora: tenía ojeras y su cabello de cuervo estaba empezando a desprenderse de su chongo inmaculado. "Sr. Harper, la situación es grave," dijo ella, tratando y fallando en mantener fuera de su voz el stress y la falta de sueño.

Harper asintió, "Si, señora."

"¿Qué tanto sabe?" pregunto Siete, sus ojos verdes taladrándolo.

Harper tosió, "Aparte de sus dos mensajes, he estado desconectado desde que deje el Sitio de Investigación 19. Cuando llegue esta mañana, se me dijo que necesitaba verme inmediatamente, así que no me detuve en mi oficina para ponerme al tanto." Señalo a su abrigo y maletín, los cuales había puesto en la silla más cercana.

"Muy bien," respiro ella, volteándose a mirar por la ventana entintada hacía el Capitolio “Dos supervisores más han muerto. Once murió en su cama, aparentemente de un ataque al corazón. La coordinación es demasiado sospechosa como para que sea un accidente; nuestros expertos están investigando la posibilidad de que haya sido envenenado. Es lo mejor que podemos hacer, dado que hay muchos venenos que probablemente no descubramos en un postmortem. Tres fue asesinada mientras estaba en una reunión con el Director Regional Strauss y el Director Regional Asistente Bain de la COG. El Director Regional de la COG también fue asesinado, como también su guardaespaldas y el de Tres. Nuestro oficial de enlace a la COG está en el hospital, aunque se espera que sobreviva."

Harper pregunto, "¿Lograron atrapar al asesino?"

"No," escupió Siete. "No vivo de todos modos. Era el guardaespaldas del Director General Asistente, un hombre llamado Benjamín Arnold. Bain mato a Arnold durante el tiroteo, y ahora es aparentemente el director Regional interino."

"¿Sabemos por qué Arnold empezó a matar a todo el mundo?" preguntó Harper.

"La Coalición dice no saber, y le están apuntando el dedo a la Insurgencia del Caos," respondió Siete. "Tengo a Inteligencia siguiendo las pistas. Aunque no hay evidencia que sugiera que la Insurgencia del Caos es la mente maestra detrás de la conspiración en curso, ciertamente tienen las manos sucias. El DM que aseguro el Sitio de Investigación-29 dijo que parecía que la Insurgencia era responsable por eso, también."

"¿Ha habido algún progreso interrogando al Dr. Ford?" preguntó el oficial de inteligencia.

La Supervisora movió la cabeza. "Zimmerman ha estado interrogándolo en el sótano."

"Zimmerman es un matón bruto y sádico, que no podría sacar una respuesta útil aunque su vida dependiera en ello," objeto Harper.

"El Agente Zimmerman es uno de nuestros interrogadores avanzados más experimentados —" comenzó Siete.

"¡Es un sádico de sangre fría!" respondió Harper bruscamente. "Santo dios ¡Bien podrías haberle disparado a Ford y terminar de una vez! //La. Tortura. No. ¡Funciona! // Las personas dirán cualquier cosa para detener el dolor, verdadero o no, así que no puedes confiar en ella sin confirmación independiente la cual ¡Si puedes conseguir no debiste torturar al tipo en primer lugar!"

Siete volteo a ver a Harper, su mirada gélida. Hablando suavemente, ella dijo, "Que así sea. Tu serás responsable del interrogatorio de Ford." Inhalando fuertemente, el oficial de contrainteligencia asintió. Siete continuo, "La mayor parte del Consejo O5 esta aterrado. Con tres Supervisores muertos en la semana pasada, los miembros sobrevivientes del Consejo votaron cinco a cuatro (me abstuve) en favor de transferir setenta y cinco litros del líquido de SCP-006 a Sir James. A cambio nos ha proveído con las coordenadas de un almacén en Finlandia donde cree que los objetos de C están guardados. El DM Xi-13 está en camino mientras hablamos. En resumen, eso es lo que ha pasado desde que dejo Omán. Ahora, ¿Cuáles son sus hallazgos?"

Harper comenzó, "Bueno, nada parecía fuera de lugar en el Sitio de Investigación-29 mientras estuve ahí. De acuerdo a lo que el equipo del Dr. Ford había logrado traducir, SCP-557-1 – la entidad anteriormente recluida en 557 – podría causo un daño muy real."

"¿Qué sabemos de 557-1?" inquirió Siete.

Harper dijo, "No mucho. Las traducciones están, uh, estaban, supongo, en progreso. La mayoría de los registros se referían a él como ' el prisionero', aunque una se refiere a él como 'el hijo bastardo de Apep.'"

"Y ahora la Insurgencia del Caos tiene acceso a toda nuestra investigación sobre SCP-557," suspiro Siete "Maravilloso. ¿Y SCP-1440?"

"Aparentemente se le acerco una misteriosa joven que le ofreció ‘curarlo’," respondió Harper. "Se rehusó y ella se fue."

"¿Piensas que esta mujer podría ser C?" pregunto Siete.

"No tenemos manera de saberlo," dijo Harper. "No tenemos ninguna descripción física de C para compararla."

"¿Algo más?" pregunto la Supervisora.

Agitando la cabeza, Harper respondió, "No señora."

"Muy bien," dijo ella. "Eso es todo. Manténgame informada – Quiero actualizaciones de estado cada vez que tenga un desarrollo mayor. Eso será todo." Harper asintió, tomo su abrigo, y se fue.


Zona pluvial de Helsinki, Finlandia
Lunes, 26 de Diciembre de 1988, 1500 horas, hora local


El Destacamento Armado de Respuesta Rápida de la Fundación Xi-13 aceleraba a través de la fuerte nevada a través de las heladas aguas de Helsinki. En su camuflaje de invierno y lanchas blancas y grises, solo los observadores más perceptivos podrían haber sido capaces de verlos a través de la tempestad, y los sonidos de los motores de sus lanchas eran indistinguibles del tráfico usual del puerto. Los habían desplegado desde el SCPS Kraken, que esperaba en aguas internacionales.

El Agente Price, el oficial ejecutivo y comandante de campo de Xi-13, sabía marginalmente más que sus hombres. Vinieron ordenes de los Altos Mandamases ordenándole a su equipó asegurar un almacén pluvial en un conjunto de coordenadas que resultaron estar en la capital Finesa. Aparentemente, algún miembro de MC&D tenía un alijo de artefactos de la Fundación robados, ahí. Eso es, si la poca y vaga inteligencia que le habían dado era correcta. La resistencia se esperaba que fuera entre "no existente" y "pesada," indicaba el reporte. Bien, eso fue útil, Price pensó.

Mes y medio antes, el gobierno de los Estados Unidos formalmente reconoció que la corporación aeroespacial Lockheed Martin había diseñado y construido, una aeronave de sigilo con un solo asiento y motores gemelos para la USAF6, designado el F-117 "Nighthawk." Los números de producción permanecerían clasificados en los años por venir, pero aquellos con autorización en el programa sabían que un total de sesenta y cuatro Nighthawk habían sido construidos, con cinco prototipos y cincuenta y nueve versiones de producción. Al menos, eso fue lo que los números del Departamento de Defensa registraban. En realidad, Lockheed había construido otras cinco versiones de producción bajo un contrato secreto con la Coalición Oculta. Desconocido para el Agente Price, o alguien más en Helsinki para eso, uno de los Nighthawks de la COG estaba alineándose para una bombardear el almacén. Xi-13 estaba acercándose rápidamente. Con la sección de radar equivalente a la de un pájaro grande, ni siquiera las fuerzas de defensa aérea finlandesas se dieron cuenta de la presencia del intruso.

"¡Lombardi! ¡Déjanos a lado del muelle!" ladro Price. Las lanchas de Xi-13 avanzaban en formación hacia el objetivo.

El F-117 de la COG abrió las puertas de su bahía de bombas. Dos armas termobáricas guiadas por GPS, más conocidas como "Bombas de vacío", cada una pesando 1,150 kilogramos cayeron silenciosamente al suelo.

Las lanchas de la Fundación se detuvieron lentamente mientras alcanzaban el muelle. Las tropas estaban a punto de desembarcar cuando las bombas del Nighthawk alcanzaron su objetivo.

Las armas termobáricas consisten de un contenedor de combustible y dos aparatos explosivos separados. Cuando las bombas entraron al almacén atravesando el techo de metal, la primera carga explosiva en ambas bombas reventó el contenedor de combustible. El combustible, ahora libre de mezclarse con el oxígeno atmosférico, fue acelerado rápidamente hacia afuera en todas las direcciones, creando una nube la cual casi lleno completamente el interior del almacén, fluyendo a troves de las cajas guardadas dentro y la pequeña fuerza de seguridad oculta adentro para proteger los bienes almacenados. Una fracción de segundo más tarde, la segunda carga explosiva de cada bomba explotó. Estos explosivos, aunque pequeños por sí mismos, detonaron la ahora oxidada nube de combustible. La bola de fuego, alcanzando temperaturas que fácilmente excedían los 2,500 grados Celsius, incineraron los contenidos del almacén y sus habitantes en cincuenta millisegundos, un octavo del tiempo que le toma al ser humano parpadear. La presión de la explosión alcanzo tres mega pascales, o 430 libras por pulgada cuadrada, más de cuarenta veces la presión necesaria para dañar, severamente, edificios construidos de concreto reforzado. El almacén, construido de poco más que láminas de metal sobre vigas de acero, fue literalmente volado en pedazos por la onda explosiva. Menos de un segundo después, los gases ardientes que componían la explosión empezaron a enfriarse, causando que la presión cayera abruptamente. Esto creo un vacío parcial, aumentando más la devastación mientras que los escombros fueron chupados hacia las condiciones aun infernales de la explosión.

La onda de choque de la explosión, viajando a casi diez veces la velocidad del sonido, lanzo a los botes del destacamento de la Fundación, tirando a todo el escuadrón. Aunque hirió críticamente a la mitad del DM (cada uno de los agente fue herido en cierta manera), la onda de choque, de hecho salvo muchas de sus vidas evitando que hayan sido matados por ya sea la bola de fuego avanzando hacia fuera o el poderoso contragolpe. Se determinó más tarde que solo seis miembros de Xi-13 fueron asesinados en el evento: cuatro instantáneamente y dos después debido a las heridas sostenidas.

El Agente Lombardi era uno de los menos heridos. Mientras se ponía de pie y analizaba sus alrededores, se dio cuenta que el Agente Price había caído. Mirando alrededor, no podía ver a ningún agente sénior del DM mostrando signos de consciencia. Con el almacén y sus contenidos destruidos completamente, el agente junior decidió que algún idiota de inteligencia pegado a su silla la había CAGADO realmente esta vez. Agarrando el equipo de radio de largo alcance del bote, Lombardi le lanzo un reporte de situación al SCPS Kraken pidiendo refuerzos y asistencia médica inmediata, y haciéndole saber al asombrado capitán del barco que solo era cuestión d minutos antes de las autoridades finlandesas estuvieran por toda la escena


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Interrogación

Fundación Command-02, Washington, D.C.
Lunes, 26 de Diciembre de 1988, 0830 horas, hora local


Harper justo acababa de quitarse el abrigo y dejar su maletín cuando Mónica entro, sosteniendo un mensaje. "Tráfico FLASH desde Finlandia, Sr. Harper," dijo ella. "Xi-13 llego al almacén de C en Helsinki, solo para que les explotara en la cara.”

Muir maldijo fuertemente. Harper apretó los labios y dijo, "Que la oficina de vigilancia nos mantenga enterados de la situación." Mónica asintió y se fue.

Harper volteo a Muir. "¿Te sientes con ganas de un interrogatorio?”
"Claro," respondió Muir, jalando su pierna artificial de la mesa con un golpe sordo. "¿A quién le hablaremos?"

"Nick Ford," respondió Harper. "Esta abajo en el Calabozo. Te lo advierto, Zimmerman ya estuvo con él."

Muir sacudió la cabeza, "¿Ese gorila? ¿La administración nunca aprenderá?"

Los dos hombres tomaron el elevador hacia el Sótano Nivel 5. Apodado “El Calabozo" por el personal del Comando-02, alojaba las celdas de contención de humanoides e instalaciones de interrogación. Como un Comando de la Fundación, 02 solo tenía permitido alojar SCPs clasificados como “Seguro” (otra de las razones para tener un Comando tan cerca geográficamente del Cuartel General de Supervisión era que la instalación y su personal tenían estrictamente prohibido tener cualquier contacto directo con SCPs; Comando-02 servía como un útil punto medio). Debido a las restricciones sobre que entidades podían ser alojadas en el Comando-02, El Calabozo generalmente alojaba peligros de seguridad no anómalos, como un investigador sospechoso de vender a la Fundación a la Insurgencia del Caos.

En el escritorio de seguridad, Harper y Muir se registraron, confirmando la transferencia de autoridad sobre el Dr. Ford de Zimmerman a Harper. "¿Cómo quieres hacer esto, Tim?" pregunto Muir. El hecho de que Zimmerman hubiera torturado a Ford invalidaba la posibilidad de hacer un Policía Bueno, Policía Malo.

"Lo conocí en Omán," dijo Harper. "Manéjalo como lo veas conveniente, solo entrare si es necesario." Muir asintió mientras entraban a la sala de observación. Mirando a través de un espejo de un solo lado. Vieron a su sujeto.

El Dr. Nicholas Ford, antiguamente el Director del Sitio de Investigación-29 de la Fundación, era un hombre destrozado. Mallugado y ensangrentado, su ojo izquierdo inflamado y le faltaban tres uñas en su mano derecha, se sentaba desnudo y encadenado a una fría silla de acero en el centro de la sala de interrogación. Había cicatrices en sus genitales y pezones donde había electrodos pegados. Estaba gimoteando silenciosamente.

Recogiendo el equipo de teléfono de la habitación, Muir llamo a un médico y pidió un conjunto de ropa limpia. Dos minutos más tarde, el y el doctor medico entraron a la sala de interrogación. “Dr. Ford, soy Troy Muir,” dijo el antiguo espía de campo. "Vamos a limpiarlo. ¿Puedo ofrecerle un vaso?" Ford asintió débilmente. Mientras el médico empezó a atender sus heridas, Muir le sostuvo un vaso de agua con un popote a los labios del hombre. Con ese simple acto de amabilidad, Muir se estableció a sí mismo como otro ser humano, en lugar de un monstruo al que había que temerle y odiarle. Dentro de veinte minutos, Ford estaba, vendado, vestido y comenzaba a sentir algo de dignidad personal de nuevo. "Dr. Ford, ¿Piensa que podría decirme lo que paso en el Sitio de investigación-29?" Muir pregunto mientras el médico se iba “¿Estaría dispuesto?"

"Eso creo," raspeo Ford. Tomo un trago de agua.

"Tome todo el tiempo que necesite," Muir dijo gentilmente.

Lentamente, Ford le explico cómo, justo después de que Harper se fuera, la tormenta de arena sumergió al sitio. Nadie se dio cuenta de que algo iba mal hasta que hombres enmascarados con AKs-47 saltaron hacia la tienda de comando. El que parecía ser el líder señalo a Ford. Él había sido llevado a través de la tormenta hacia SCP-557, donde lo habían amarrado en una de las celdas en el Nivel 2. Le había tomado horas desatarse y salir de la celda, para ese punto, la tormenta había pasado. Al personal de la instalación le habían disparado o estaba desaparecido. Adicionalmente, todos los pergaminos y traducciones que se creían relacionados a SCP-557-1 habían sido robados. Después que el destacamento móvil de la Fundación había aparecido y se lo llevaron bajo la sospecha de que era un agente durmiente para la Insurgencia del Caos.

"Solo para asegurarnos, no tienes ninguna afiliación a la Insurgencia del Caos," pregunto Muir.

"¡No! No los soy," Ford respondió, con lágrimas en los ojos. "Llevo diciendo eso desde que me recogieron ¡Pero nadie me cree!"

"Te creo," contesto Muir calmadamente. "De verdad lo hago. ¿Sabe por qué lo separaron?"

"No," se quejó Ford. "Como le dije a Zimmerman, si supiera porque, lo habría dicho."

"Se lo agradezco, Dr. Ford," dijo Muir. "Necesito ir a trabajar para aclarar todo esto ¿okay?" Ford, aun llorando, asintió fatigosamente. Dejando la sala, Muir ordeno a los guardias regresar a Ford a su celda, pero que lo trataran con el debido respeto y amabilidad.

El viejo dicho era cierto: atrapas más moscas con miel que con vinagre. La tortura, aunque muy efectiva en hacer que los prisioneros cantaran como canarios, nunca jamás producía inteligencia buena y útil. Aunque Hollywood y escritores de thrillers de espías baratos insistían en perpetuar el mito de lo contrario, los estudiantes de la historia del espionaje y la interrogación saben que este siempre ha sido el caso. Ni siquiera los Nazis o los Soviéticos habían sido capaces de hacerlo funcionar efectivamente, tan eficientes como eran en infligirle dolor al sujeto sin matarlo. A menos que el objetivo era dañar al sujeto físicamente y psicológicamente, mientras volvían al interrogador un monstruo despiadado insensible, lo cual iba más acorde a acciones punitivas más que interrogativas, no había razón para torturar a nadie. Y aun así la Fundación algunas veces trataba de conseguir información con ella. Una cosa más que cambiare si alguna vez soy Supervisor, Harper pensó para sí mismo. No es que fuera probable que eso pasara.

Mientras caminaban de regreso a su oficina compartida, Harper pregunto, "¿realmente crees que es inocente?"

"Sip," contesto Muir. "¿Tu?"

"Si," dijo el oficial de contrainteligencia. "Un viejo truco, Troy: deja a un inocente vivo para alejar a los investigadores del verdadero sospechoso."


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Final de la caza

Parque Nacional, Washington, D.C.
Lunes, 26 de Diciembre de 1988, 1130 horas, hora local


Harper decidió tomarse un almuerzo temprano para aclarar la cabeza y considerar lo que sabía.

Desde la interrogación que le hizo Muir a Ford, se había enterado que la Fundación se las arregló para cubrir la explosión del almacén en Finlandia como el resultado de “materiales volátiles almacenados inapropiadamente”. Los equipos de recuperación habían sacado un número de restos humanos de los escombros, incluyendo el cuerpo del ahora identificado positivamente como Lord George Smith-Cumming, un miembro del parlamento británico y un miembro conocido de Marshall, Carter, y Dark. Contadores forenses empleados por al menos seis diferentes agencias, por supuesto incluyendo a la Fundación, ya estaban examinando las finanzas del difunto Lord. La evidencia preliminar era prometedora: según todas las apariencias, el elusivo C no era más una preocupación. Harper tenía sus dudas, pero ninguna evidencia que corrobora su corazonada.

Mientras Harper paseo enfrente del Castillo Smithsoniano masticando un sándwich que compro de un carro de comida, se le acercó un niño no mayor a doce. "¡Oiga señor!" dijo el niño corriendo hacia él. "¡Un hombre me pago cinco dólares para que le diera esto!" saco un empaque arrugado de su bolsillo trasero.

Frunciendo un poco el ceño mientras aceptaba el sobre, Harper le dio las gracias al muchacho, que se fue corriendo. Miró a su alrededor, pero no reconoció a nadie en los alrededores. Su nombre estaba escrito en letra clara en la solapa del sobre. Al abrirlo, el oficial de contrainteligencia descubrió que contenía una sola hoja de papel cubierta con la misma letra pequeña.

Querido Tim,

Agradezco su ayuda para facilitar él envió del líquido de SCP-006. Hizo de un regalo de Navidad maravilloso. Me disculpo por los medios poco ortodoxos por los cuales este mensaje fue enviado; Considero poco prudente confiar en los canales de comunicación oficiales de la Fundación, o mis maneras no oficiales para contactar a la organización. Como prometí, lo siguiente es información que puede serle de interés a su investigación.

Primero, como ya le he informado a la Fundación a través de los canales oficiales, creo que un número de objetos poseídos por C están localizados en un almacén en la zona pluvial de Helsinki, en las 60.161 N, 24.903 E. A menos que hayan sido movidos a otro lado en las últimas 24 horas, encontraran el cofre, las monedas explosivas, y el mapa ahí. Le doy la justa advertencia de que la Coalición Oculta Global sabe esto, aunque yo no les proveí la información. Acordemente, le recomendaría que sus fuerzas de recuperación ejerzan la prisa. Para el momento en el que reciba este mensaje, la Coalición seguramente habrá tomado medidas para lidiar con los objetos en cuestión…

Segundo, alguien muy poderoso en la Fundación es un conspirador clave, tal vez incluso la mente maestra detrás de todo el complot. Le imploro que no confié en nadie, y que tenga cuidado cuando use las líneas de comunicación oficiales de la Fundación. Mientras que mis fuentes sugieren que ninguno de sus dos asociados, el Sr. Troy Muir ni la Sra. Mónica Daniel, está involucrado, es ciertamente muy posible que mi información sobre esta conspiración este incompleta. Es posible que cualquiera esté involucrado, incluso alguien en la que tiene todas las razones para confiar.

Tercero, aunque estoy seguro que ya sospechaba esto, la Fundación no es la única institución en la cual sus niveles más altos han sido infiltrados. Mi información sugiere que hay conspiradores clave en la Fundación; la Coalición Oculta Global; y Marshall, Carter, and Dark, Ltd. No tengo información que indique que cualquier otra organización contenga más conspiradores de alto nivel, más bien simples agentes en el lugar con propósito de recolectar inteligencia. Mis fuentes indican que el Agente Especial Harry Granger de la COG, es poco probable que sea un conspirador voluntario, si requiriera asistencia de esa organización, aunque no puedo ni garantizar su cooperación, ni su lealtad.

Por este punto, se preguntara porque alguien en mi condición, con información como esta, no estaría haciendo todo en mi poder para prevenir el éxito de esta conspiración. Mientras que no tiene ninguna razón para confiar en mí, y, considerando el juego en curso todas las razones para no hacerlo, imploro su indulgencia para permitirme ofrecerle dos explicaciones posibles: es una estrategia de inversión insensata dar información por nada cuando puedo recibir pago por ella, y estoy, de hecho, haciendo todo en mi poder para interferir con esta conspiración. Le estoy proveyendo esta información y tomando acciones propias para prevenir un resultado que seria, pongámoslo “problemático”. Por supuesto, es libre de creer si lo que le dije es verdadero o no, pero sería un comerciante de información bastante pobre si mis clientes no pudieran confiar en mi palabra.

Esto me lleva a la cuarta pieza de información: el objetivo de la conspiración. Vivimos en un mundo complejo e intricado; incluso si lo antinatural no fuera más que los cuentos de hadas e historias de horror que el mundo en general cree que son (por lo tanto reduciendo la complejidad del mundo significativamente), sería tonto y arrogante para cualquier individuo o grupo, sin importar que tan poderoso, crea que puede dominar y controlar el globo. Los conspiradores saben esto, así que han puesto sus miras más abajo. El mundo en general está separado de la vida por lo que los informados conocemos por un Velo. Este Velo es mantenido por una variedad de organizaciones con una variedad de motivos; siempre ha sido así, y es enteramente posible que siempre lo sea. Incluso grupos caóticos y anárquicos cuando se les da acceso a lo verdaderamente paranormal, tienen una tendencia a mantener este Velo, si no es por otra razón más que para asegurar la separación de los que “tienen” y los “que no”, con ellos mismo firmemente seguros en la primera categoría. En una manera, poco diferente al tremendo poder que se le da aquellos pocos con los recursos para partir el átomo, lo antinatural es una fuente de poder capaz de inspirar reverencia y terror, creo que lo que los conspiradores buscan es: la capacidad de controlar, si no el mundo, entonces el mundo tras del Velo.

Eso concluye la información que la Fundación compro cuando me proveyó el líquido de SCP-006. Tengo dos piezas de información que proveerle a usted, y solamente a usted. Si decidiera no seguir mi consejo y revelar lo antes mencionado, le suplico que no revele que le dije lo que sigue:
La muerte de tu familia no fue accidental.

Investiga a la familia Roosevelt.

Que su investigación continua se encuentra con la mejor de las suertes. Si puedo proveer más asistencia en asuntos consecuentes no dude en contactarme, ya sea directamente o dejándome un mensaje en el club Diógenes en Londres. Confió en la discreción del Club para pasar comunicación segura.

Con la mayor sinceridad,
James Mycroft

Harper estaba tan impresionado con los contenidos de la carta que apenas se preguntó cómo demonios el excéntrico profesor de matemáticas sabría que pasearía por un edifico en particular en una hora en particular, dados sus extensos viajes recientes. Poniendo la nota en su bolsillo, encendió un cigarrillo y camino de regreso a Comando-02.


Muir y Mónica miraron hacia arriba para ver a Harper entrar a la oficina. Sin una palabra, tomo una hoja de papel y una pluma y garabateo "ASUMAN OFICINA PINCHADA, MOVAMONOS AL TANQUE." Silenciosamente, los dos asintieron. Recogiendo varias cajas de archivos relevantes, los tres de ellos se movieron a una habitación en lo más profundo de las entrañas del edificio: El Tanque. El Tanque era una habitación diseñada con el propósito de hacer la vigilancia electrónica ("pinchar", como se le llama popularmente) imposible. Estaban puestas una variedad de medidas activas y pasivas, bloqueando la escucha electrónica convencional y varias técnicas de escucha anómalas conocidas. Barrida a diario, podía ser reservada por personal con Nivel 4 o Nivel 5 de autorización que estuviesen lidiando con documentos particularmente sensibles.

Después de que todos los archivos fueran transferidos, Harper volteo hacia Mónica. "Mónica, necesito que vayas al Edificio en la Cuadra Judicial y saques el archivo de la investigación de la Policía de D.C. en un choque de auto fatal que ocurrió el 25 de Diciembre de 1978 en la Glorieta Dupont," ordeno.

"En ello," dijo ella, sin cuestionar la significancia de un accidente de tráfico de hace diez años en su investigación actual. Pesco en su bolsa sus credenciales falsas que la identificaban como una agente junior del FBI, y se fue.

"¿Qué está pasando, Tim?" pregunto Muir.

Sacando la nota de su bolsillo, Harper dijo, "Un niño me dio esto en el almuerzo."

Después de leer cuidadosamente la nota, no una sino dos veces, Muir soltó un silbido bajo. "Esto complica las cosas," murmuro. "¿Quieres que escarbe lo que tenemos en la COG y la Insurgencia del Caos para ver que puedo conseguir?"

Harper sintió. "Claro. Céntrate en aquellos que puedan estar involucrados con cualquier cosa inusual o relacionada a la Fundación,” sugirió "El archivo de investigación por el que envié a Mónica—"

"—es del choque que mato a tu familia," termino Muir. "Sabía que la fecha me sonaba familiar. Cuando regrese, hare que referencie el archivo con todo lo que hemos sacado relacionado a esta investigación. Mycroft no te habría dado esa información si no fuera pertinente a esto de alguna forma."

"Me imagine que no estaba siendo simplemente amable," dijo Harper. "Yo iré a sacar los archivos de la Fundación relacionados a los Roosevelts."

Eso requería un viaje a Registros Centrales, un cavernoso laberinto de documentos amarillentos más grande que la mayoría de bibliotecas, localizado en los cuatro niveles inferiores del Sótano. Solo el personal Nivel 5 tenía permitido pasear por las pilas libremente, y en algunos lugares incluso ellos necesitaban una escolta. Harper hojeo el catálogo de cartas, localizando los números de referencia para cada miembro del personal o persona de interés para los individuos de la familia Roosevelt. Resulto ser, que había un gran número de archivos individuales relevantes, más un archivo colectivo en la familia. Escribió los números de referencia en una carta índice y fue a localizarlos.

Después de unos productivos cuarenta y cinco minutos, Harper regreso al tanque con una gruesa pila de archivos. Muir y Mónica ya estaban trabajando duro sumergidos en sus propios archivos, así que Harper puso sus materiales en el escritorio y se puso a trabajar.

El archivo colectivo en la familia incluía un detallado análisis de la genealogía de la familia Roosevelt, llegando tan lejos como hasta los dos patriarcas (Johannes, cabeza de la rama de la familia de Oyster Bay, y James Jacobus, cabeza de la rama de Hyde Park). Las fechas de nacimiento y muerte, casamientos, ocupaciones y descendientes estaban listados, así como hubiera o no un archivo individual para esa persona.

El primer archivo individual de la pila era para Theodore Roosevelt (específicamente el que vivió entre 1855 y 1919, pues "Theodore" era un nombre que aparecía varias veces en el árbol familiar). Mejor conocido para el resto del mundo como el 26to Presidente de los Estados Unidos, también había sido una amigo de la Fundación durante los primeros días de la organización durante finales del siglo XIX. Había cierto número de rumores sobre el que flotaban de vez en cuando, que había ayudado a empujar a los Estados Unidos hacía la guerra Hispano-Estadounidense de parte de la Fundación, que la Fundación se opuso a que fuera hecho vicepresidente (lo cual lo habría "sacado del juego “políticamente si McKinley no hubiera muerto), que la Fundación lo ayudo a volverse vicepresidente y que McKinley fue asesinado por órdenes de la Fundación para ponerlo en el poder, incluso que era un miembro de la Fundación, y mucha otra especulación normalmente contradictoria. La verdad se encontraba en el archivo en las manos de Harper. Por supuesto nada de lo que estaba en el archivo resulto ser particularmente relevante para los detalles de la investigación a mano, incluso si TR estuvo involucrado en una guerra que la Fundación fomento con un artilugio usado noventa años más tarde, para matar a un Supervisor.

El segundo archivo, extrañamente, estaba completamente vació. El nombre era "Cornelia Roosevelt", y de acuerdo con el archivo colectivo de la familia, era la hija de James Alfred Roosevelt, el hermano mayor del padre de TR. La información relacionada a Cornelia también estaba, en su mayor parte, faltante en la genealogía del árbol familiar. Harper dejo el archivo a un lado, garabateando una marca de interrogación en sus notas junto a su nombre.

Franklin D. Roosevelt (1882-1945), 32do Presidente de los Estados Unidos, Secretario Asistente de la Marina (1913-1920); tuvo tratos con la Fundación como SAM durante la Primera Guerra Mundial, y como presidente en la segunda.

Eleanor Roosevelt (1884-1962), sobrina de Theodore, esposa de Franklin D., y Primera Dama de los Estados Unidos; persona de interés sin ningún trato directo con la Fundación.

Theodore Roosevelt, Jr. (1887-1944), hijo de TR, Brigadier General en el Ejercito de los Estados Unidos, Secretario Asistente de la Marina (1921-1924), Gobernador de Puerto Rico (1929–1932), Gobernador-General de las Filipinas (1932–1933); tuvo numerosos tratos con la Fundación en cada puesto. Harper encontró interesante el hecho de que un total de cinco miembros del clan extendido Roosevelt hayan servido en el puesto. Considerando la significancia que la posición había tenido como un conducto entre la Fundación temprana y el gobierno americano, considerando el número de Roosevelts que habían interactuado con la Fundación tenia cierto grado de sentido.

Theodore Douglas Robinson (1883-1934), sobrino de TR y Secretario Asistente de la Marina (1924-1929); tuvo tratos con la Fundación como el SAM, y sospechoso de ser uno de los primeros partidarios de la Insurgencia del Caos.

Henry Latrobe Roosevelt (1879-1936), primo tercero de TR y Secretario Asistente de la Marina (1933-1936); lucho en la guerra hispano-americana y tuvo tratos con la Fundación como SAM. Henry Latrobe también era sospechoso de albergar simpatías a la Insurgencia del Caos. Harper se preguntó si las alegadas simpatías a la Insurgencia del Caos de Theodore Robinson y Henry L. Roosevelt habían resultado en el distanciamiento de la Fundación de la Oficina de la Secretaria de la Marina, y de algunas de las hostilidades que más tarde surgirían entre el ejército americano y la organización.

Cornelius Van Schaack Roosevelt (nacido en 1915), hijo de Theodore Roosevelt, Jr., agente de la Fundación incrustado en la Agencia Central de Inteligencia7; sirvió como el jefe de la División Técnica de la CIA desde 1960-1961. Fue parte del proyecto conjunto CIA/Fundación MKULTRA, y estaba listado como uno de los promotores principales dentro de la CIA del intento de envenenamiento de Fidel Castro (de parte de la Fundación). Desde entonces se había retirado, y el archivo no le dio a Harper ninguna razón para creer que estuviera involucrado en la conspiración actual.

Kermit Roosevelt, Jr. (nacido en 1916), nieto de TR y primo de Cornelius Van Schaack, agente de la Fundación incrustado en la CIA. Kermit Jr. había coordinado el golpe de estado iraní de 1953, otra operación conjunta CIA/Fundación. Aunque retirado en 1979 por la Revolución Iraní, Kermit Jr. todavía asesoraba a la Fundación como un experto en el Ejército Iraní de los Guardias de la Revolución.

Archibald Bulloch Roosevelt, Jr. (nacido en 1918), nieto de TR y primo de Cornelius Van Schaack y Kermit Jr., Inteligencia del Ejército de los Estados Unidos, oficial de la CIA. Aunque nunca un miembro formal de la Fundación como sus primos, Archibald Bulloch Jr. estaba listado como un "amigo a la Fundación" durante su carrera, sirvió en la 2GM en África del Norte, Iraq, e Irán, y como jefe de Estación de la CIA en Estambul, Madrid, y Londres. Había una nota estableciendo que se rehusaba a asistir a la Fundación cuando estaba en contra de la CIA, como también rehusándose a proveer documentos clasificados sin la aprobación oficial del enviado CIA/Fundación. Estaba ahora retirado, habiendo publicado recientemente sus memorias.

"Tim, tenemos algo," dijo Mónica, interrumpiendo sus pensamientos genealógicos y biográficos. Camino hacia donde estaba sentada Mónica y Muir.

"El borracho que mato a tu familia," comenzó Muir.

"Tristan Arnold," escupió Harper. El nombre estaba engravado en su memoria.

"Bien, el," dijo Mónica. "Sus padres murieron en un incendio casero cuando él y su hermano gemelo tenían seis, después de lo cual los dos fueron puestos en adopción”

"Ahora, como adultos sus vidas divergen substancialmente," explico Muir. "Ambos se enlistaron en el Ejercito. Tristan fue descargado deshonrosamente, y vivió el resto de su vida en el fondo de una botella."

"Su hermano, Benjamin, por otro lado," continuo Mónica, "fue descargado con honores después de dos rotaciones, después fue a trabajar para el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado como guardaespaldas. Eso es hasta que fue transferido a—"

"—la Coalición Oculta Global, donde sirvió lealmente como guardaespaldas personal del Director Regional Asistente Bain, hasta que decidió montarse una racha de tiros, matando al Director Regional de la COG Strauss y a O5-3," termino Muir.

Harper miro de Muir a Mónica. "¿Así que el hermano del hombre que mató a mi familia hace diez años," pregunto lentamente, "es el asesino de ayer?"

"Digo, es un mundo pequeño, pero esto no puede ser una coincidencia," dijo Mónica. Le paso dos fotografías. Una, un recorte de periódico amarillento, mostraba a un hombre sombrío en el funeral de Tristan. La otra era de una cámara de seguridad que aun mostraba al mismo hombre, diez años después, portando un auricular y gafas de sol mientras escoltaba a Bain hacia un edificio.

Después de que mi familia muriera, deje de rechazar el ascenso a Jefe de Sección," Harper respiro. "Alguien, ahora involucrado en este complot, ¿Arreglo que mi familia muriera para que yo tomara este ascenso?"

Muir pregunto, "Eso fue antes de que empezáramos a trabajar juntos; ¿Quién te estaba presionando para que tomaras el trabajo?"

Harper recordó, "El Director de Contrainteligencia en el momento - Erik DeVoe. Pero él estaba siendo presionado por alguien en el Consejo O5. Seguí resistiéndome porque mis hijos estaban en la primaria…"

"¿Podría estar involucrado este Sr. Bain?" pregunto Mónica.

"Es posible," contesto Harper. Estaba en posición como para ganar directamente del asesinato de su jefe, y el tirador era su propio guardaespaldas."

"Y el mismo mato al asesino," señalo Muir.

"Persigue esa pista," dijo Harper. "Uno de los archivos que saque de Registros Centrales estaba vaciado."

"¿Completamente vacío?" pregunto Muir. "Se supone que nadie – ni siquiera los Supervisores – debe borrar completamente los contenidos de cualquier archivo que no contenga un peligro memético o un infopeligro."

"Sip, Troy, lo sé," dijo Harper. "Y este era un archivo personal, por lo que debería haber estado bien. Probablemente no sea nada, pues el individuo nació allá en los 1870s. Pero voy a dirigirme a los Archivos Nacionales para tratar de reconstruir la información genealógica y biográfica no sensible.”

"De acuerdo," dijo Muir. "Por curiosidad, ¿De quién es el archivo?"

"Cornelia Roosevelt."


Edificio de los Archivos Nacionales, Washington, D.C.
Lunes, 26 de Diciembre de 1988, 1400 horas, hora local


La mayoría de las personas que van a visitar el Edificio de los Archivos Nacionales van a ver las copias originales de la Declaración de Independencia, Constitución y Acta de Derechos. Aunque son documentos famosos, impresionantes, invaluables e interesantes, solo representan la fracción más pequeña de los documentos mantenidos y almacenados por la Administración de Archivos y Registros. Aunque pocos turistas se aventuran más allá de la Rotonda de las Cartas de la Libertad, cualquier miembro del publico podría volverse un investigador certificado y obtener acceso a los documentos ahí guardados. Aunque no es la única razón por la cual un ciudadano ordinario se vuelva un investigador certificado, muchos genealogistas tomaban ventaja de los incontables registros de la NARA (registros censales, reclamos congrecionales privados y registros de legislación privada, registros judiciales, registros de inmigración, registros militares listas de pasajeros, peticiones de pasaporte, registros postales y muchos otros registros archivados) para poder construir historiales familiares detallados. Por supuesto, muchas veces los documentos no se hacían públicos hasta al menos siete décadas después de su creación.

Esto no presentaba un problema para Harper, sin embargo. Sus notas indicaban que Cornelia Roosevelt nació alrededor de 1867, lo que significaba que los registros de al menos sesenta años de su vida estarían disponibles. Sin embargo, solo porque los archivos estaban disponibles no lo hacía una tarea fácil. Tomo varias horas de examinar documentos laboriosamente para empezar a formar un retrato de quien había sido esta mujer.

Cornelia Maria Roosevelt, hija de James Alfred Roosevelt, nació en la Ciudad de Nueva York en Febrero de 1867. Ella era una de cinco hijos, sufrió de asma, similarmente a su primo Theodore (que más tarde se volvería Presidente). Como niña y joven, fue descrita en varias fuentes contemporáneas como teniendo una fascinación con las ciencias naturales y sociales. En 1893, se casó con Jonathan Franklin Dark, un adinerado banquero británico joven, e inversor que hizo negocios con su padre a través de su firma, Roosevelt e Hijo. Cornelia y Jonathan mantuvieron dos casas, una en Westminster y otra en Arlington. Después de que Jonathan muriera bajo circunstancias sospechosas en Abril de 1898, Cornelia desapareció sin dejar rastro en Agosto del mismo año.

corneliadark.jpg

La desaparecida Cornelia Roosevelt de Dark, quien desapareció después de la misteriosa muerte de su esposo en abril…

Harper estaba leyendo un artículo de periódico sobre la inusual desaparición de la pareja cuando noto una fotografía de la mujer. El parecido era perturbador - demasiado parecido para ser una coincidencia. Y se casó con un hombre llamado "Dark"… Harper hizo una fotocopia de la foto, reunió sus notas, y camino rápidamente de regreso a Comando 2.


"Lo tengo," Harper le dijo a Muir y a Mónica. "¡Miren esto!" Puso abajo la fotografía de Cornelia Dark.

"¿Esa es…? pregunto Mónica.

Harper asintió dejando una foto más reciente a junto a la otra. "Idéntica, ¿No lo creen?"

"Rayos," dijo Mónica. "Espero verme así de bien cuando tenga ciento diez."

Muir froto su barbilla mientras leía las notas de Harper. "Jonathan Franklin Dark," gruño. "¿Él no era el hijo del viejo Dark, uno de los cofundadores de MC&D?

"El mismo," dijo Harper. "No me sorprende que el archivo de Registros Centrales estuviera vaciado. Es un demonio de esqueleto para mantener en el closet todos estos años."

"Sip," concordó Muir. "Mientras estabas afuera, Mónica y yo logramos relacionar a Bain a la conspiración. Resulta que le pago a ambos hermanos Arnold un cuentas suizas enumeradas, solo para transferir el dinero de regreso cuando cada hermano estiro la pata."

"Bastardo avaricioso," bromeo Mónica. "Pero es evidencia que los poderes ulteriores pueden llevarle a la COG si quieren hacer las paces. Después de todo, Bain también se llevó a uno de sus Directores Regionales."

"Tenemos suficiente para ir al Consejo O5," decidió Harper. "Mónica, dirígete…"
—— al séptimo piso y arregla una reunión con los siguientes Supervisores

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Jaque Mate

Command-02, Washington, D.C.
Lunes, 26 de Diciembre de 1988, 2130 horas local time


Esta vez, era Harper el que esperaba a Siete en la sala de conferencias oscurecida. Sola, entro en la poco iluminada habitación para encontrar al oficial de contrainteligencia fumando un cigarrillo "Señora," dijo suavemente.
"Sr. Harper," contesto Siete. "¿Tiene un reporte de estatus en su investigación?"

"Lo tengo," dijo, tomando una calada de humo. "Inicialmente, parecía que una vasta conspiración desconocida se las había arreglado para penetrar cada organización mayor tras el Velo. Pero resulto que no era cierto. La información descubierta en el almacén era un cebo preparado cuidadosamente, reunido por unos pocos individuos con acceso a aparatos de inteligencia casi omniscientes. Después de que uno de los conspiradores clave llamo a la línea directa del Director McDonnell desde un número irrastreable, Robert se tragó el anzuelo y línea. Siendo el operativo de protocolo que siempre ha sido, se reportó a su superior directo: O5-5. Cinco había, por años, manejado la contrainteligencia, mientras que tu manejabas la recolección de inteligencia, hasta que su desafortunado final dejo un vacío en el Consejo, que tú te ofreciste a satisfacer hasta que pudiera nombrarse un Supervisor de reemplazo, probablemente después de las fiestas."

Siete frunció el ceño ligeramente. El reporte no estaba yendo como esperaba.

Tomando una calada de su cigarro, Harper continuo, "La muerte de Cinco y del Director McDonnell fue lo suficientemente fácil de arreglar para los conspiradores, pues tenían conocimiento de un aparato que podría detonar explosivamente un objeto de apariencia mundana desde medio mundo de distancia. Este aparato, las monedas explosivas y su atlas asociado, habían sido usados por la Fundación una vez para destruir un navío naval americano, causando una guerra que beneficiaba directamente a esta organización. Desafortunadamente, las monedas habían sido robadas por Marshall, Carter and Dark después de que Fidel Castro nacionalizara el sitio donde estaban almacenadas. Esto no representaba un obstáculo para los complotadores, sin embargo, pues ellos tenían acceso a los registros del club. Ya sea que Lord George Smith-Cummings era un miembro voluntario de la conspiración o simplemente un desafortunado peón sacrificado, o incluso, si de hecho alguna vez poseyó las monedas, tal vez nunca lo sepamos. Pero la pista falsa estaba ahí para cualquiera que llegara tan lejos

Siete trago. Su mano derecha se deslizo siempre lentamente hacia la pistola oculta en la curva de su espalda, moviéndose lentamente para evitar que la notara

Harper exhalo, y dijo, "Los conspiradores fueron astutos, realmente, pues ellos tenían posiciones desde donde no solo podían vigilar las investigaciones, pero dirigirlas. Podrían jugar ambos lados fuera del medio, y por un tiempo, funciono. Mi investigación me llevo a Europa, el Medio Oriente y la Unión Soviética, mientras que estoy seguro que las investigaciones de la Coalición Oculta Global requirieron una cantidad similar de trotamundos. Me enviaron a perseguir al esquivo C. Mientras tanto, los conspiradores trabajaron ya sea para asegurar, o lucir como que aseguraban, algunos SCPs con no solo la capacidad de infligir daños colaterales significativos si se les soltaba en un área poblada, pero que carecían de las intransigentes medidas de seguridad que les permitían requisarlos con una facilidad relativa."

Los dedos de Siete sintieron la empuñadora de su pistola.

"Preferiría que no lo hicieras," dijo Harper, produciendo un arma de su propiedad con su mano derecha la izquierda aun sosteniendo un cigarrillo. "Aun no termino," dijo fríamente. "Llegaste a un acuerdo con el Director Regional Asistente de la COG, otro de los conspiradores clave," continuo Harper, "haciéndolo contratar a un borracho para matar a mi familia, para que aceptara un ascenso que eventualmente me aterrizaría aquí: como el investigador que te mantendría enterada de tu propia conspiración para adueñarte de la Fundación. Desafortunadamente, Bain cometió un error. El borracho que contrato era el hermano gemelo de su guardaespaldas – el mismo guardaespaldas que uso para asesinar a O5-3 y su propio superior directo como parte de la conspiración. Al dispararle a su guardaespaldas, limpiamente previno que el asesino le diera todos sus secretos a su empleador, mientras que volviéndose simultáneamente el héroe de la COG."

"Las relaciones Fundación-Coalición estarán dañadas por décadas por esto," dijo Cornelia.

Harper agito la cabeza "Es posible, pero poco probable dado que el Consejo O5 ha proveído al liderazgo de la Coalición con pruebas financieras irrefutables de la traición de Bain. Bastardo avaricioso, Bain. Tengo entendido que lo han puesto bajo arresto." Cornelia se vio ligeramente ceniza. Harper pauso para tomar una calada de su cigarro, y luego continuo "No sé con quiénes de la Insurgencia del Caos estabas en la cama, pero hacer que atacaran el Sitio de Investigación-29 justo después de que me fuera fue un buen toque, mientras que dejaban a Ford para decir que fue tomado. Y, si se echaba la culpa por el ataque, mucho mejor."

Si las miradas pudieran matar, Harper habría sido disparado por la ventana entintada detrás suya desde hace mucho. No le tenía cuidado ha miradas feas, sin embargo, como su pitora estaba nivelada limpiamente al pecho de su adversaria. "Me han autorizado para saber la verdad sobre SCP-006. Una astuta actuación, comprar los servicios de Sir James para la conspiración con agua de la fuente de la juventud Desafortunadamente para ti descubrí la verdadera identidad de C, Cornelia."

Cornelia Dark soltó una risa rápida, como un ladrido, "No sabes nada."

Harper sonrió, "Sir James menciono como tú y él se habían conocido por primera vez: 'en la universidad, uno daba una conferencia y el otro atendía,' él dijo. Ahora me doy cuenta que tú eras la conferencista, no él, a pesar de las apariencias de sus edades. Has estado jugando a esto por un muy largo tiempo. Ahora se acabó. Pasaras el resto de tu vida natural en un hoya tan frio, oscuro y húmedo como la Fundación pueda encontrar."

"¡Como el Demonio!" rugió Cornelia. Con una velocidad asombrosa, una pequeña pistola apareció en su mano fuera de la manga de su saco. Alzo el brazo para disparar. Dos disparos sonaron, y Cornelia Dark, //nèe // Roosevelt, antiguamente O5-7, cayó al suelo muerta, con dos hoyos de bala en su corazón.

"Una pena," dijo una voz baja. "Hubiera sido bueno saber quién era su contacto en la insurgencia." Una figura salió de las sombras de la esquina de la habitación. Un hombre normal, sin nada destacable en toda su apariencia, él era O5-1, el primero entre iguales del Consejo O5.

"Me disculpo señor," dijo Harper respetuosamente.

O5-1 contesto, "No necesitas preocuparte, fue defensa propia. El equipo de limpieza ha tenido desastres más substanciales que limpiar – están volviéndose bastante buenos en sacarle sangre a la alfombra."

"Si, señor" dijo Harper.

"Ahora, Sr. Harper, he hablado con los otros Supervisores," dijo O5-1 "y nos gustaría que asumieras las obligaciones de O5-7, efectivo de inmediato. ¿Aceptas?"

¿Yo? ¿Un Supervisor? Harper pensó para sí mismo sorprendido. Tomo un largo momento para considerarlo, y después contesto "Si."

"Muy bien," dijo O5-1, produciendo una tarjeta de identificación negra con un borde dorado, la fotografía de Harper y O5-7 impreso en oro. "Bienvenido a bordo, Siete. La primera asignación del Consejo para ti es supervisar la conclusión de esta conspiración. Permíteme dejar algo perfectamente claro: esto nunca paso. Nunca hubo un complot para derribar al Consejo o tomar el control del mundo tras el Velo. No se le disparo a tu predecesora; se retiró. Por favor asegúrese que el Sr. Muir y la Sra. Daniel entiendan como ocurrieron los eventos, y vea que toda la documentación refleje lo que paso precisamente."

"Si, señor " dijo el Supervisor más reciente de la Fundación.

"Una cosa más Siete," O5-1 dijo, volteándose para irse. "Asegúrate de tenerlos a todos."


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