Drojas

El agente Kane había logrado salir de su traje de buceo a alta presión y lanzarse hacia su oponente en un traje similar, soportando las insoportables presiones del lecho oceánico logró abrir el traje de su enemigo y sacarlo de él para después meterse. Una vez los mecanismos de seguridad del traje se activaron y el agua marina que logró meterse fue bombeada se puso a analizar su situación.

Se encontraba bajo el agua, concretamente bajo el mar, en una zona con muchas formaciones rocosas en el lecho, aunque no estaba tan profundo como para que no llegara la luz del sol. El y unos agentes se habían sumergido para recuperar un artefacto en un sitio marino que fue atacado por unos atacantes desconocidos, los atacantes desconocidos con los que ahora mismo estaba peleando.

Estaba con otros 4 agentes, uno había muerto y los otros dos se habían encargado de recuperar el artefacto pero estaban rodeados. De los hombres que los habían atacado habían muchos más y solo habían eliminado a unos cuantos, y aún no sabía quienes eran. Kane decidió que ahora mismo lo que más importaba era recuperar el artefacto así que se preparó a ayudar a sus colegas.

Uso una formación rocosa cercana para impulsarse hacía uno de los hombres que rodeaban a los otros agentes, pasando a toda velocidad junto al anterior ocupante de su traje, el cual estaba muy ocupado ahogándose para hacer algo. Choco contra su objetivo y aprovechó su confusión para arrancarle el brazo del traje usando la fuerza del suyo. Lo retorció de tal manera que en la articulación del traje solo se notaban cables rotos y metal torcido.

Usando el brazo como arma procedió a atacar a las personas más cercanas a él. Nadaba hacía uno y lo atacaba con el brazo que arrancó, lo golpeaba hasta que dejara de moverse, ya sea porque el ocupante haya quedado incapacitado o el traje dejaba de funcionar. Lo hizo durante varios minutos sin embargo cada vez había más, y más.

El agente Kane estaba empezando a sentirse cansado cuando sintió como algo le arrancaba el magullado brazo que usaba como porra, volteó a ver y noto como una aleta se alejaba de donde él estaba. Un tiburón, con mandíbulas de metal y el brazo entres sus fauces. Y no era el único, toda la zona empezó a llenarse de tiburones similares, nadando alrededor de sus colegas y el. Se acercaban a ellos y les lanzaban dentelladas aunque solo con la suficiente fuerza para raspar el metal de sus trajes.

Kane empiezo a golpearlos directo en los ojos y se retiraban, pero cada vez llegaban más, sin embargo ya estaban a unos metros de la superficie donde un barco los esperaba. De repente vio como un destello de luz lo rozaba y derretía parte de su traje robado. Los hombres con los que habían estado peleando antes tomaron unos tiburones que lanzaban rayos láser y los usaban como armas. Kane tomó el tiburón más cercano y usó su dentadura metálica para repeler los láseres.

Kane había desviado un láser de tal manera que le diera al que lo disparo, atravesando su traje y matandolo. Mientras él descendía hacia las profundidades Kane ya podía distinguir claramente el barco que los esperaba en la superficie.

BAOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

BAOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Kane logró ver a lo lejos una ballena morada acercándose hacia ellos, él estaba buscando una de las poleas que lo subirían al barco, al igual que a los otros dos agentes. Entonces la ballena desapareció, un segundo después volvió aparecer sobre Kane y sobre el barco. La ballena regreso al agua llevandose el barco con ella, hundiéndolo. Kane y los otros dos agentes salieron despedidos por la fuerza del impacto, viendo como la ballena volvía a sumergirse más profundo en el agua.

Antes de que pudieran reaccionar la ballena volvió a ascender, esta vez hacía ellos. Se dispersaron tan rápido como pudieron pero Kane solo alcanzo a ver como un agente estaba nadando un segundo y al otro había desaparecido, reemplazado por los surcos morados de la ballena. Ahora solo quedaban dos, Kane y el otro agente, una cantidad balanceada. Entonces la ballena volvió a descender esta vez devorando al otro agente, quien antes le había lanzado el artefacto a Kane.

Esta vez la ballena morada ascendió en dirección Kane. Él podía ver esos ojos extrañamente humanos, rodeados por piel morada, esa boca en forma de una sonrisa y esa barbilla morada con surcos, "Es inevitable, la ballena es inevitable" pensó mientras se aferraba al artefacto. Pero entonces sintió como había una turbulencia en el agua, y él y su traje se sacudiera violentamente.

Entonces lo vió, el cadáver de un caballo se acercaba a él a toda velocidad, estaba en descomposición y tenía una gran herida en el abdomen. Traía consigo una burbuja de aire. Este caballo se dirigió hacía la ballena, a la cual golpeó con sus herraduras hasta que se retiró la ballena. El caballo regresó con Kane, quien tras quitarse su traje lo monto.

El caballo entonces se lanzó hacia al cielo, saliendo del agua, galopando al sol. Así fue como Kane le dijo Adiós a los Titanes de las profundidades y como Dédalo se acercó al cielo viendo como el océano se convertía en una planicie gris. Una vez se acercó a la estratosfera, y el océano empezaba a volverse una pelota azul; el caballo descendió. Rápidamente Kane sintió el aire rodearlo, resistiéndose a su paso, golpeándolo.. Vió como un punto gris en medio del océano crecía hasta volverse un gran área, el Área-08.

Kane empezó a distinguir cada vez más características del lugar, sus embarcaderos, pistas de aterrizaje, sus hangares; mientras el caballo iba cada vez más rápido hacia ella. El área crecia y crecia hasta que podía notar la gente trabajando en las pistas, pistas que se hacían cada vez más grandes, más cercanas. El caballo nunca se detuvo.



El Agente Kane despertó en la oficina del Dr. Bernard, en un divan sorprendentemente cómodo, en una oficina sorprendentemente acogedora.

— ¿Ya de regreso, Kane?

— ¿Qué demonios me diste Bernard? eso no fue una terapia de "eliminación memética". Tampoco creo que haya sido LSD.

— Elimine un meme relativamente grande de tu cabeza, Kane. El cerebro no reacciona bien a hoyos de ese tamaño así que busca la manera de rellenarlo, con cualquier cosa. Desde memorias repetidas, la trama de alguna película o libro, algún sueño que tengas, orgias en caso de que seas Von Braun…

— ¿Una ballena morada comehombres?

— Esa es nueva, pero sí. Ahora, no deberías ya tener problemas por esto, si empiezas a ver borroso o colores ven a verme, puede que algún antimeme revertido este tratando de salir aprovechando la sacudida que le di a tu mente. Oh, y si sientes alguna migraña ve una película, lee un libro, crea nueva memorias, adquiere información nueva, te hará sentir mejor, y te mejorará como persona ¿Te vere en la cena?

— Tal vez. Hasta pronto Bernard.

Kane se retiró antes de que Bernard pudiese contestar y salió al pasillo gris y blanco, contrastando con los acogedores tonos rojizos y marrones de la oficina de Bernard. Kane decidió retirarse a su cuarto para descansar después de la violación mental por la que lo hizo pasar Bernard "Su oficina tiene la estupenda cualidad de estar tan lejos de los barracones como es posible en este lugar" pensó Kane.

Mientras atravesaba los pasillos en dirección al elevador 5 se encontró con un hombre de mediana edad, en una camisa con unos lentes cuadrados. El Doctor Von Braun, se saludaron mientras ambos se dirigian al elevador.

— ¿Y como te va en ese proyecto tuyo de la cosa de la luna?

— Es bastante raro, pero me las estoy apañando, te sorprendería lo que uno puede descubrir haciendo cosas para nada relacionadas al proyecto

— No tienes que justificarme a mí el que no hagas absolutamente nada. dijo Kane en medio de una risa.

— Pero al menos no me reportarás a la junta directiva del sitio.

— Pero ellos te aman, ¿no siempre has sido un empleado leal, honesto, trabajador y productivo?

Ambos rieron. En ese momento, ya enfrente del elevador se les acercó una doctora esbelta de cabello negro. — Hola Dra. Grace,— dijeron ambos. Después se acercaron la Dra. Eva y la Agente Reid y otras mujeres que no conocía. El elevador se abrió y entraron todos.

Ver tanta gente en este elevador es algo inusual pensó Kane, este es un lugar bastante alejado y discreto. Entonces lo capto, un lugar discreto, cinco mujeres, un Braun; no hacía falta ser un genio para saber que lo que ocurriría después sería una afrenta contra la moral. Así que Kane aprovechó la primera salida y retirarse de algo que condenaría su alma al infierno por solo pensarlo.

El agente Kane prosiguió su camino sin ningún otro incidente hasta que llego a su cuarto. Después de deslizar su tarjeta de acceso en la cerradura y entrar encendió el aire acondicionado y considero recostarse para ver un rato la televisión. Entonces noto que había un hombre recostado en su cama, un hombre negro, calvo y con lentes de sol también negros. Parece que todavía le quedaba un largo día por delante.

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