Relato, Volviendo a ti mismo.

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Habían pasado 39 años desde la ultima vez que había escuchado aquella pegajosa canción que oscilaba rápidamente con el crepitar de los sintetizadores. Resultaba cómico como algunas cosas con incluso el pasar de los años, no cambiaban.

Los insultos, las miradas raras y la personas mirando hacia otro lado.

Las luces neones a lo largo de las calles incitaban hasta el hombre mas recto a derrochar su dinero en juegos de azar y sustancias psicotrópicas mientras perdías el norte con el danzar de las luces caleidoscópicas y la música disco (y en el presento tecno).

La tentación era grande pero yo sabía que no estaba aquí para eso, al menos eso recuerdo antes de que la realidad se torciera y distorsionará a mi alrededor. Se sentió como estar dentro de una lavadora con luz intermitente y a hipervelocidad, mientras se sentía como si estuviera viendo desde el extremo de un botella de cristal.

Al menos mis ganas de vomitar, mi tembloroso cuerpo y el mundo dando vueltas a mi alrededor. Hace que hasta el mas preparado de los hombres se sienta atiborrado por la marea de pensamientos.

Finalmente, recupero la consciencia y me doy cuenta que estoy recostado sobre el asiento del conductor de un auto. Lentamente me enderezo mientras respiro profundamente y comienzo a buscar en la gaveta del auto. —~Nunca tuve un auto como este antes.~ pienso mientras dejo escurrir la saliva de mi boca como si tuviera una embolia cerebral, me limpio torpemente y continuo buscando hasta hallar los papeles del titular.

DeLorean DMC-12 a nombre de Jefferson G. Smith.

Suspiro profundamente y me digo a mi mismo; ¿Joder Dock, no encontraste algo menos cliché para un viaje en el tiempo? Mientras me rio y pienso para mi mismo que seria la forma perfecta de tranquilizarme y hacerme entender la situación.

Continuo pensando en esta joya del año Este no es mi auto. Y una vez mas vuelvo a suspirar mientras dirijo mi vista hacia las personas que recorren el bulevar; "Sin importar la época, las chicas son iguales." Lo digo sonriendo mientras bajo la ventanilla del auto y me dirijo a una hermosa dama que pasaba con vestido blanco floreado, unas gafas negras y sombrero enorme que cubría casi todo su rostro;
/
~Hola dulzura, ¿te gustaría dar un paseo?~
La mujer baja lentamente sus lentes mientras con una profunda mirada de ira se dirige hacia mi y me replica con disgusto —¿Con un latino como tu? Acaso eres otro inmigrante cubano que quiere el mundo para si mismo?~ Mientras me da una enorme mirada de desprecio y prosigue su rumbo a paso apresurado.

Doy una pequeña carcajada y me recuesto unos minutos sobre el asiento. Olvidaba lo fuerte que eran los prejuicios raciales en aquel entonces…. Doy otra carcajada pero de vergüenza y bajo del auto, no sin antes llevarme las llaves de esa obra de arte.

Mientras camino lentamente por las calles de la ciudad, totalmente desorientado por la época y el clima veraniego, distingo a lo lejos (o mas bien en la otra esquina) una vieja cafetería. Sin dudar, ingresó al lugar, no sin antes percatarme de esos modernos carteles de Coca Cola y de Cigarrillos Malboro, recuerdo como en la actualidad eso seria considerado obra Antique o Vintage. Continuo mi paso mientras me doy cuenta que las personas en su interior fumaban sin escrúpulos de los niños en el lugar, ni por la enorme nube de humo en el techo.

El fondo de la cafetería sonaba música Disco de los Ochenta desde una Rockola con luces neón las cuales mostraban el mismo patrones desde las cuales se extendían incluso a largo mesón principal donde la gente disfrutaba de su almuerzo y una taza de café. Intento no levantar sospechas pero al abrir la puerta del local, suena una campanilla proveniente desde la parte superior de la puerta y en el acto, todos los presentes se dan vuelta en mi dirección.

El oficial en la mesa al final del pasillo, se pone de pie y con una voz altisonante me replica —~¿Que carajos traes puesto?~. Algo nervioso miro hacia abajo, y me doy cuenta que traigo unos clásicos jeans negros, zapatillas converse rojas, una playera negra con un puño rojo en el centro con un hoz, además de mi chaqueta negra estilo boomber.

Antes de responder, suspiro y pienso para mi mismo con decepción —~Plena guerra fría y yo con un puño rojo~. Subo lentamente el cierre de mi chaqueta intentando disimular la situación respondo dubitativamente mientras intento mirar en otra dirección —~Al menos no luzco como vaquero~. Mientras hago una seña como si le disparara con mis dedos.

El oficial deja su taza con la suficiente brusquedad como si pareciera que la fuera a romper con la misma brusquedad y rapidez, lleva su mano derecha al revolver en su costado. Rapidamente lo miro lo suficientemente directo como para fijarme en el reflejo de las personas provientiente de sus lentes oscuros.

Sin que nadie lo notará, las personas mas cerca de la entrada salían lentamente del lugar para no alarmarnos pero el repetido tintinear de la campanilla dejaba al descubierto cuantos habían sido… —~Bien señor "Juanito", quiero sus papeles y que se ponga de rodillas.~

Mientras reviso mi chaqueta lentamente, le digo —~Ese no es mi nombre vaquero~ y continuo buscando una identificación que me pueda servir para librarme cuanto antes de este asunto. Finalmente encuentro mi billetera y le digo —~¡Wow! tranquilo vaquero, aquí tengo mi billetera. Soy legal. Mira hasta tengo un auto (aunque fuera aparentemente robado, pienso)~

La cara del oficial se torna mucho mas oscura y macabra, rápidamente desenfunda su arma y antes de que si quiera pueda moverme suena el click de su arma descargada y comienza a reírse de forma sádica al compas de los demás —~¡JAJAJAJA! HUBIERAS VISTO TU CARA!~ con tal recibimiento por parte del oficial, me rio forzosamente y continuo caminando en dirección a el, como si lo conociera respondo esperando una respuesta de lo que acababa de pasar —~Casi me matas del susto, literalmente.~

El oficial me pone su mano en mi hombro mientras guarda su arma y me invita (mas bien me empuja) a sentarme en su mesa, mientras nos sentamos me responde a lo sucedido —~Las primeras 5 veces resultaba mas cómico pero esta vez me sorprendiste. Como sea, llegas tarde. Y dime ¿Dónde mierda estabas?~

Nos sentamos y ordenamos unos cafés con waffles. Mientras respondo su pregunta, saco las llaves del auto y las pongo sobre la mesa —~Si lo supiera, te lo diría~
El oficial se saca los lentes y deja al descubierto su cara algo sorprendida. Saca dos cigarrillos y me entrega uno mientras dice —~Un jodido DeLorean, que creativos. Veo que al fin llegaste~ acto seguido saca desde su chaqueta un archivo color café claro y me lo entrega;

~Haremos una recapitulación, estamos a 14 de agosto de 1982. Mi nombre es el Oficial de policía local, Carlos Domínguez. El año pasado murió John Lennon, nunca fui fan de él a decir verdad. Reagan es nuestro presidente y boicoteamos las olimpiadas en Moscú. Como sabrás, a este minuto exacto, tendrías que haber viajado unos 37 años. Así que hacedme un favor y olvida todo lo que conoces, porque desde el minuto exacto que entraste por esa jodida puerta supe que eras un extraño, fuera de esta época. Pero mas que nada, comienza quitando ese jodido puño rojo de tu playera, estamos a mitad de la jodida guerra fría y el rojo es mal visto por aquí, como bien sabrás.~

~Lo entiendo perfectamente, esto se vuelve cada vez mas confuso. Lo ultimo que recuerdo es irme a dormir una siesta luego del papeleo rutinario y despertar hoy día en un jodido DeLorean.~

~¡JAJAJA a esos cabrones les gusta hacer bromas! ¿Supongo que viste la película, cierto?~
Doy un sorbo de café y noto con una mancha negra se empieza a formar, la ignoro y continuo con la conversación.

~Nunca fue de mi agrado, pero ciertamente si la vi pero ciertamente, no sé estrena hasta dentro de 3 años más, ¿Cómo la conoces?~

~Yo igual tengo mis secretos, doctor.~

~Supongo que no soy el primero que se confunde con todo esto de irse a dormir y despertar 37 años en el pasado. ¿No?~

~Es Cierto. ¿Quizás sean 15, 30 o 50? Por algún lugar tuvimos que empezar y alguien tenia que darte la bienvenida.~

~Eso es verdad, aunque aun no entiendo como. Por cierto, estos waffles están buenísimos~

~No hablaremos toda la mañana de waffles, pero disfruta de tu café…¡oh! Un simple consejo: Cuando esté fuera de si, no mires la gota negra en su interior~
~¿que gota negr-~

En el momento exacto que la miro, todo a mi alrededor se vuelve oscuro lentamente, siento como mi visión se aleja lentamente y comienzo a escuchar un goteo constante. Cuando recuperó la consciencia, aparezco en una celda oscura. Lo único que distinguía era ese incesante goteo desde el otro lado de la abertura de la puerta de metal que se encontraba frente a mi. Había un sujeto mirándome fijamente como si esperara algo de mi parte.

Pero nuevamente ese dolor de cabeza… Me levanto tambaleando mientras uso el muro como soporte y le digo:

~¿Donde estoy ahora?~

~El lugar no importa, el momento tampoco. ¿El porque? Quizás.~

~Emmmm, ok, esto es raro. ¿Y si te pregunto el como?~

~Irrelevante. La razón, no.~

~¿Que debo encontrar?~

~¿Encontrar? Nada. ¿Eliminar? Quizás~

~¿Que debo solucionar?~

~¡Bingo! Quizás, Tu vida.~

Todo mi alrededor se empieza a revolver como un omelette, y una vez mas vuelvo a aquella cafetería con el oficial moviéndome bruscamente mientras me preocupado me dice:
~No te vayas aun, aun quedan cosas por hacer~

Sacudo la cabeza y tomo un sorbo profundo de la taza de café:
~¿Que fue eso?~
~¿Es tu realidad llamándote. Olvídalo de momento, ahora no es importante. Ahora, si no te quieres quedar en una paradoja mental. Tu primer objetivo esta en la primera pagina.~

Nombre: Viktor Kruztov.

Edad: 32 Años.

Puesto: Agente de Campo.

Descripción: Es un varón caucásico, de 1.93 metros. Posee una contextura corpulenta para su peso de 97 kilogramos. Cabello rubio corto al estilo marine. Viste siempre 2 placas, una con su nombre original y otra de su compañero de escuadra caído. Se identifica como Michael Greysson, oficial de la marina de la primera compañía de █████████.

Fecha de nacimiento: 1954.

Razones por el interés: Colabora activamente en la filtración de información confidencial para el GdI-███: El Martillo Escarlata. Esto ha llevado a la interrupción de las operaciones activas de La Insurgencia del Caos en Estados Unidos. Así como eventualmente en seria el causante de la filtración de información sensitiva respecto a la ubicación de varias UDI incluyendo la Base #7. El sujeto también ha participado activamente en la neutralización de agentes de La Insurgencia, en Asia Central y agentes infiltrados en oriente medio. Se cree que es debido a la creciente actividad soviética en la zona.

Hora de interceptación: 13:30 PM - 14:00 PM

Localización: Plaza Central de ██████.

Estado del objetivo: Desarmado. El objetivo entrará por la zona norte y atravesará la plaza en dirección a la estación central de metro, en el sur. Se cree que estará monitoreado por un equipo de operaciones especiales con identificaciones falsas para cubrirlo o extraerlo de ser necesario.

Descripción de la operación: Deberá actuar solo, la misión es extraoficial por lo que la policía local abrirá fuego si es descubierto. No posee soporte de ningún tipo. Se facilito un lapicero con un explosivo plástico el cual deberá ser introducido en el cuello del sujeto y posteriormente deberá ser activada remotamente al presionar el extremo del lapicero. Debe interrogar al sujeto a plena luz del día por lo que la cautela y la discreción son primordiales para la misión.

El objetivo principal es extraer con éxito el casete de almacenamiento.

Ruta de escape: Estación de metro central, numero 08. (Boletos adjuntos).

Pago: ███████████. Regresión Momentánea a la realidad.

Fallar la misión significa la muerte. Una vez leído el documento se debe expurgar.

Abro el archivo y deja al descubierto un sujeto caucásico, cabello rubio corto, de contextura corpulenta y con una mirada fría. Llevaba un colgante de 2 placas metalicas. Un marine.

~Que hizo para fastidiar a los superiores?~ le digo mientras ojeo el documento rápidamente
~Es el primero en un larga lista, tu sabes de que se trata. Traidores en nuestras líneas.~
~Falchonistas? Reaccionarios? Resurgentes?~
~¿Qué importa? Están en la lista y los quieren muertos. Como sea, son El Martillo Escarlata.~
~¿Entonces son los rusos, a eso se debe?~
~Basta de preguntas chico. El cabron ha estado filtrando archivos sobre nuestras operaciones en oriente medio y asia central. Alguien debe ocuparse de ello. Además tiene un grabación con una larga lista de sujetos infiltrados en nuestras filas. En el archivo que te di, encontraras hora y lugar, no llegues tarde…Por cierto, toma 100 dólares para pagar la comida y cambiarte esa jodida playera.~


13:00 PM, Plaza central de ██████████.


El sol estaba pasado su cenit y la música suena a través de mi walkman mientras le doy pequeñas caladas a mi cigarrillo, me resultaba extraño lo toxico que eran en estos tiempos pero ciertamente el tabaco era mucho mas puro de lo que eran los cigarrillos modernos. Toco mi bolsillo y siento el lapicero por lo que repito en mi mente lo que debo hacer;
~Cuidadosamente debo introducir el lapicero entre el segmento de la región cervical C1 y C2 de la columna vertebral. Y apretar el extremo del lapicero para introducir la carga plástica. Una vez ahí debo interrogarlo y cuando tenga las respuestas, detono el explosivo y me marcho sin que nadie se entere. No tomara mas de 5 minutos. Trabajo Fácil.~

Ajusto mis gafas de sol y mientras el sol me hornea lentamente, por lo que decido abrir mi chaqueta, la verdad, esta nueva camiseta de palmeras rosadas sobre un fondo celeste y verde azulado era mucho mas agradable para la vista y resulta a tono con la época. Si bien, el color rosado no era mi preferido, debía admitir que resultaba deslumbrante aquel diseño.

En eso un tipo rapado y con botas negras que pasaba junto a mi me dice ~vaya marica tenemos acá, ¿Qué harías si te pateo frente a todos estas personas?~
Sin molestarme le digo ~¿Que harías te apago el cigarrillo en la frente y te rompo cada uno de tus jodidos dedos mientras canto "Under Pressure"? vete de aquí decrepito he follado mas que tu y tu puta familia junta~

Y la música continua, la plaza era bastante grande pero me encontraba sentado justo frente al camino principal, cualquier agente que quiera pasar disimulado pasaría en medio de todas estas personas para asegurar su discreción y su vida en caso de estar siendo apuntado desde alguna azotea, pero nadie en su sano juicio abriría fuego frente a una multitud tan grande, seria poco profesional.

Doy otra calada al cigarrillo y comienzo a buscar a mi objetivo, cara tras cara, ninguno era mi sujeto. Pero ciertamente por su estatura y complexión no seria difícil identificar al cabron.

Decido relajarme un rato mas y me saco los audífonos. Siento el viento y el sonido de las personas reir, en eso escucho a una pareja decir:
~Quien diría que el paraíso comunista de cuba a traerá tantos latinos a nuestro país?~
Lo miro fijamente y antes de que vayan respondo
~Su país no tiene mucho que envidiar, me explico; armas, crímenes, prejuicios y racismo. Sin embargo, para mucha gente que perdió todo por la guerra, el bloqueo económico y la crisis de la década pasada, lo que mas quiere una familia de países en desarrollo es una vida estable. Pero en un lugar donde los fuertes de aprovechan de los débiles para asegurar su propia estabilidad por sobre otras naciones. No es bueno, es esta supremacía por el poder que causara una crisis estatal a lo largo del país, puedo apostarlo.~
rápidamente miran en otra dirección y se alejan cuanto antes de donde estaba yo. Pasan unos segundos y escucho una voz de un anciano replicar ante mi discurso:
~Puede que sea verdad, pero es necesario para que los fuertes se posen frente a los debiles. Es necesario que alguien demuestre su peor faceta para asegurar el orden donde el caos y la opresión riguen la vidas de los inocentes.~ Una vez dicho esto, el anciano con ropa formal un bastón con una piedra verde en el mango se sienta a mi lado con animo de continuar la charla:
~Es verdad, pero arrasar, diezmar y saquear naciones para asegurar la riquieza interna no es la solución.~
~Incluso aunque le dieran todo el dinero del mundo, no sabrían como manejarlo. No sabrían defenderse ni mucho menos desarrollarse. Solo los capaces surgen y los que no…~
~Se hunden. Que filosófico de su parte, los fuertes les quitan todo por la fuerza. Eliges bando o te obligamos a tomarlo. E incluso en un mundo donde los bandos no existan, se crearan excusas para la guerra, incluso, los enemigos serán creados por nosotros mismos para seguir con la noción de la guerra, crear riquezas y míseras donde no las hay con tal de vender el esquema de libertad y seguridad. Es la guerra lo que mueve la necesidad, la necesidad de poder sobre los demás. Es eso lo que hundirá nuestro mundo.~
~Lo dice como si lo hubiera vivido. Es la razón de poder lo que rigüe al hombre, la razón de ser pero no ser como lo entiende, de existir. Si no la razón de ser reconocido como un ser superior por quienes desean tener. Quienes desean ser lo que no son y reconocen como mayor a lo que ellos mismos ya son, entonces están subyugándose ante ellos mismo, ahogando su razón de libertad y de existencia.~
~Lo vi y lo viví. Y lo volverán a vivir muchos mas. No hay dicha razón de ser como usted dice, la razón de ser que se forma en torno al deseo de obtener, es en realidad el ser que a punta de cañón demuestra su superioridad ante los inocentes y débiles.~
~¿Quienes son los débiles? mas la razón de que esta sociedad se degenera. Si no fueran débiles no serian mandados, mandarían~
~Pronto no necesitaremos la fuerza física, si no las fuerzas de nuestras mentes. El mundo cambia y quien piensa, manda. Hasta luego.~
~¡Pero recuerde! ¡Roma se creo con fuerzas no con mentes!~

Me pongo de pie y comienzo avanzar buscando una vez mas mi objetivo. Avanzo lentamente entre medio de las personas hasta que finalmente lo veo, reviso mi reloj y marca 13:24 PM. ~Que puntual~ pienso. A medida que avanzo me pongo mis audífonos y preparo el lapicero el bolsillo de mi chaqueta, me replico para mi mismo "C1-C2". Avanzo unos 100 metros y me vuelvo a sentar, para esperar a que el pase frente a mi.

Mientras lo espero, pienso que no será tan fácil llegar a el. Doy un pequeño suspiro y el pasa lentamente como si todo le molestara, ciertamente sabría reconocer a un agente a media milla de distancia pero con esa sospechosa caminata, hasta un oficial de policía sabría que ese tipo oculta algo. Intento esperar unos segundos para mantener una distancia prudente y me levanto en su dirección. Mientras camino siento miradas en mi dirección pero no sé de donde, por lo que decido prender otro cigarrillo. Me hacia pensar que parecía normal en medio de la multitud, pero ciertamente alguien como yo no lo era…

Una vez estoy lo suficientemente cerca con un rápido movimiento le doy una calada al cigarrillo con el otro brazo me abalanzo con el lapicero contra su nuca. Lo entierro con fuerza y grito ~¡Muere espia soviético!~ no tenia nada mas que decir pero debía sonar convincente, de todas formas, las personas aplauden y gritan ~¡Muéstrale a ese rojo de lo que somos capaces!~

Debia ser discreto pero de una misión de asesinato esto se tornaría un pelea callejera.

~¿Quien carajos eres tu?~ me replica Viktor con total ira mientras con su mano izquierda se toca su sangrante nuca.
~¡Soy la estrella en mi bandera!~ me rio para dentro sabiendo mis raíces… y la gente grita con emoción.
~Si asi lo quieres, lo tendrás~
y la pelea comienza: Me supera en peso y fuerza, pero tengo un as bajo la manga…sin embargo, es demasiado arriesgado.

Comienza dando una fuerte patada en dirección a mi pecho, imponente y demoledora si la hubiera aceptado. Sin embargo, doy un salto a la derecha y lo tomo de la pierna en un intento fallido de derribarlo, rápidamente quita su pierna y me lanza con la misma rapidez un golpe derecho, alcanzo a subir mis manos a la altura de mi cara y recibo el golpe con total certeza.

Algo aturdido por el golpe doy un par de pasos a atrás tambaleando y con las manos en alto. Pienso en como enfrentar a un tipo de su altura y el me dice con orgullo:
~¿Así esperabas detenerme, muchacho?~
Recuerdo el entrenamiento. Comienzo a correr rápidamente y doy mi primer paso apoyando mis pies en sus muslos y con un impulso intento darle un rodillazo en la nariz, pero cuando estoy a punto de encertarle mi rodilla, como dos pinzas metálicas me toma el cuello y me arroja contra el piso. El demoledor golpe me deja sin aire y acto seguido levanta su pierna y como si fuera a aplastar una pequeña cucaracha azota el piso con fuerza justo antes de que yo lograra rodar hacia la izquierda. Intento tomar la ventaja y le doy una dura patada en las canillas mientras intento desequilibrarlo con las piernas, pero sin inmutarse me da un patada con la pierna izquierda y me arroja un par de centímetros mas allá.

Me arrastro un poco para recobrar el aire y me doy una vuelta por el piso para hacer un poco mas de distancia antes de ponerme de pie nuevamente, en ese mismo momento, cojeando le respondo:
~Pensé que seria mas fácil.~
Me acerco con ambas manos extendidas y rápidamente le doy un golpe con ambos puños en el esternón y luego con las palmas prosigo con el impulso hacia su mentón, mientras intenta digerir el golpe le hago una llave y lanzo al piso, me acerco lentamente recuperando el aire y le apretó los huevos mientras le grito:
~¿Dime con quien ibas a encontrarte?~
~Con los otros… Si no llego a tiempo ellos vendrán por mi~
Hago mas presión con mi pie para que sepa que se las dejare como papilla:
~No estoy bromeando ¿Quiénes otros? ¡habla que tu tiempo se acaba!~
~No lo sé, solo recibo ordenes y entrego el…~
~Que le entregarías?~ Reviso mi reloj y marca las 14:08.
~Este jodido casete, que importa ahora ¡ya están aquí!~ mientras saca un casete del bolsillo de su pantalón, justo cuando iba a arrojarlo a un lado, se escucha un disparo que le atraviesa la sien y deja la cinta tirada en el piso.

Sin dudarlo, tomo el casete y comienzo a correr en dirección a la estación central mientras miro hacia atrás dirección a los disparos, desde el extremo norte, un equipo de SWAT bajando de un furgón azul ~Llegaron los refuerzos~ pienso mientras corro en medio de la gente. Vuelvo a revisar mi reloj y ahora marca las 14:10. Solo 10 minutos para que parta el tren.

Entro a la estación central y toda la gente corre despavorida huyendo de los disparos mientras los equipos de seguridad de la estación llegan a la entrada del recinto, viro a la derecha buscando mi línea de metro, hasta que distingo una fila de casilleros con llaves, busco el primero que este vacio e introduzco el casete, lo cierro y giro la llave y esta tenia impresa el numero 38. Lo dejo asegurado y cuando voy a llegar a las escaleras, escucho disparos en la entrada.

Deduzco que los cabrones entraron disparando a cualquiera que se mostrara hostil mientras revisaban cada esquina posible buscando su objetivo. Justo cuando estoy llegando al final de la misma escalera, escucho desde arriba de estas ~¡LO VEO, BAJANDO POR LA ESCALERA 14 EN DIRECCION A LA LINEA CENTRAL!~ acto seguido comienza a disparar ráfagas de balas en dirección mía, sin importar si hay mujeres niños o inocentes.

~Debo alejar a los civiles de esto~ pienso mientras entro por la primera puerta de servicio a mi izquierda y comienzo a correr hasta la sala de generadores. Justo cuando voy a llegar al final escucho un silbido y una voz ronca que me dice: ~Tu tiempo se acabo~

Todo a mi alrededor se vuelve negro, siento como mi respiración se agita y pierdo el aire. Me comienza a doler la cabeza como si alguien me clavara un aguja en el cerebro, y luego de que todo a mi alrededor diera vueltas desde la oscuridad detrás de mi hacia la luz frente a mi, aparezco nuevamente en esa habitación oscura y el mismo sujeto mirándome:

~¿Lo lograste?~
~No específicamente, pero esta muerto.~
~¿Y que hay de la cinta?~
~¿Como sabes de ella? le digo mientras me acerco a la puerta y logro distinguir un par de ojos café en bajo unas tupidas cejas oscuras. Con una voz solemne me responde:
~Lo sabemos todo.~ mientras da un paso atrás y deja al descubierto su bigote.
~¿Y mi libertad? ¡Cumplí lo que pedían!~
~Su contrato aun no termina. Y la próxima vez, procure matar a su objetivo.~
~¿ESO ES TODO? ¿ME DEJARAN AQUI COMO UNA RATA? ¡saben lo que he hecho por ustedes al menos merezco una explicación por mi servicio!~
~Sabemos de su relación con la Insurgencia. Hasta que no demuestre su lealtad, deberá seguir con las asignaciones. Si quiere respuestas. Complete la siguiente misión.~
~Al menos explícame, como es que estoy allá y acá al mismo tiempo…no me quiero volver loco aun.~
~Solo porque completo la misión, le daré el favor de la incertidumbre. El viaje en al pasado es hipotéticamente imposible, ¿pero si tu yo de ahora pudiera volver a tu yo del pasado y aun así recordar ¿lo aceptaría?~
~Claro que no. Excepto que estuviera obligado…ipso facto, ¿este es el presente?
~¿Quien sabe? Puede que seamos quien te perseguían, puede que este afectado por una anomalía temporal o cabe el caso de que usted este loco y nosotros lo estemos observando para ver como se desarrollan los síntomas…¿Quién sabe?~
~¿Que debo hacer para que me dejen libre?~
~Pronto lo sabrá, muy pronto…~

El hombre se retira con un silbido que disminuye a medida que se aleja. Hasta que lo único que se escucha es el constante goteo y un hombre gritar por clemencia, por libertad.

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